EL PODER DE LA PALABRA
Fernando Sorrentino (*) 1. Mi nombre es Susana Silvia Siciliano. Soy profesora de Lengua y Literatura en el Colegio Noble Madera Formativa (mixto, laico y bilingüe, y de contundente mensualidad), del barrio de Belgrano R, ciudad de Buenos Aires. Yasmín Magalí Corbatta, una de mis alumnas de quinto año, participó en cierto concurso televisivo de preguntas y respuestas en la especialidad Literatura Hispanoamericana . La chica, a pesar de los nombres espeluznantes con que, a manera de pecado original, la castigaron sus padres, fue siempre una excelentísima estudiante y por tal motivo goza de mi mayor estima. Se suscitó el siguiente conflicto. Frente al jurado televisivo Yasmín Magalí debió citar, a su elección, tres obras cualesquiera publicadas por el escritor ecuatoriano Juan Montalvo. Como se hallaba bien preparada (en gran medida, gracias a mi eficacia pedagógica), sin vacilación dijo: Catilinarias , Geometría moral y Siete tratados . Según me contó, los tres miembros del jura...