Contracorriente: HONDURAS, ¿QUO VADIS?
Juan Ramón Martínez A los niños de cinco años cuando les preguntan, que quieren ser –aunque no saben quiénes son todavía siquiera–; responden: bomberos, policías; o “como mi papá”. Pero hay sociedades, como la hondureña que no sabe hacia dónde va. Y menos si quiere ir a alguna parte. Durante la firma del Acta de independencia de la Capitanía de Guatemala –de la que formaba parte– se separaba de España no había un proyecto común que indicara hacia donde caminar. José Cecilio del Valle puso en el documento fundacional que había que escuchar a los pueblos. Nadie le hizo caso. Unos tiraron para un lado; y otros hacia el otro. Hasta que la cuerda se rompió . Cuando José María Medina, en forma natural, como quien decide almorzar o no, decidió que seríamos República, nadie preguntó para qué. Marco Aurelio Soto, –tan vilipendiando por los ignorantes–, fue el primero que entendió que había que reformar para modernizarnos e industrializarnos. Policarpo Bonilla, con todo y su enorme talent...