Contracorriente: MORAZAN, BUKELE Y SUS ENREDOS
Juan Ramon Martinez No hay que confundir al héroe -- el mensaje--, con “el mensajero” y los destinatarios porque lleva al error. Una cosa es aceptar que Morazán que no es propiedad de los hondureños y que en el Salvador fue más querido y siempre se le ha dispensado el espacio de la inmortalidad esperada en mejor forma que en Honduras. Mientras los salvadoreños lamentaban su muerte y recibían a las fuerzas derrotadas, aquí en las alcaldías de la mayoría de los municipios celebraban el crimen, consignando en actas que la muerte de Morazán “traería la paz a la república”. El legó sus restos a El Salvador. Los salvadoreños los repatriaron en 1848 y le construyeron en el Panteón Nacional un monumento -- aunque modesto--, propio de un héroe que por su voluntad convirtieron en el eje de su personalidad como nación. Ahora Bukele lo dignifica. Poco después de su asesinato los salvadoreños crearon el departamento de Morazán. En Honduras – hubo que esperar a Tiburcio Carias e...