Contracorriente: ESTADO INÚTIL, PUEBLO POBRE
Juan Ramón Martínez Desde 1950, se inició en Honduras un modelo de estado empobrecedor . En las primeras décadas, se justificó interviniendo en el mejoramiento social y económico de las condiciones de vida de los hondureños. Pasamos entonces del estado indiferente y distante al “estado social”, interesado en los menos favorecidos y en las soluciones para atender a las mayorías. Se le dieron barniz a las orillas; pero el centro empeoro. Empezó dando señales de ineficiencia disimulando cobros anticipados a los productores. Desde 1975 se puso la careta de “reformista”. Quiso manejar y dirigir la economía, volviéndose el hipócrita que disimulaba un hecho que pocos prestaron atención: empezó a gastar más de lo que recibía . Y vía el endeudamiento y las donaciones, estableció un modelo que al final, no es sostenible porque opera en forma deficitaria: endeudándose para pagar las deudas . No solo es la corrupción el problema. Porque aunque lográramos que los burócratas fueran...