Contracorriente: EL “CABALLO” DE BUKELE
Juan Ramón Martínez El bronco grito, la desaparición del dialogo, el racismo rampante, el rechazo al extranjero, la idealización de lo público; y la tendencia a aislarnos son señales peligrosas. El rechazo a la lógica aristotélica, ignorando la causa y el efecto en las justificaciones odiosas, destruyendo la categoría temporal para hacer de los juicios ejercicios autoritarios, es una locura. Hace pensar que no hemos reconstruido los “puentes rotos” de la crisis del 2008; y que más bien hacemos de la torpeza virtud y la mediocridad caprichosa un valor para quienes en la oscuridad – convertidos en “lideres” portatiles—dan palos ciego creyendo que la puerta se abrirá automáticamente. Tras la luz vendrán a salvarnos a todos. El abandono del concepto que la historia es un esfuerzo para impedir el olvido de las lecciones del pasado, para hacernos creer que todo se puede cambiar; y que además, nada es verdad, sino lo que cada persona o grupo quiere que sea, son señales que aquí – pronto -- ¡...