PORQUE HAY QUE EVITAR “MORIR EN LA ARENA”
Juan Ramón Martínez Mario Vargas Llosa contó, en una entrevista publicada en “El País” de Madrid, España, que su admiración hacia Jean Paul Sartre desapareció cuando se enteró que ante una pregunta de dos jóvenes escritores africanos, les dijo que primero había que hacer la revolución y después, de eso, “escribir literatura”. Fue razonable la actitud del entonces joven Mario Vargas Llosa. La experiencia cubana, le confirmo la oportunidad de su decisión. Hicieron la “revolución” y esta no les permitió hacer literatura. Ni a la generación que le siguió a Lezama Lima y al Grupo Orígenes; ni tampoco a la encabezaba por Heberto Padilla o Reynaldo Arenas. Por eso la revolución cubana no ha podido producir la gran novela cubana que le diera continuidad a Alejo Carpentier. Solo al final, como restos de su destrucción a finales de los años noventa es que en el resquicio de los pequeños espacios de libertad que se dieron en el interior de la crisis de una revolución que siempre fue dependie...