Mirador: VERGÜENZA NACIONAL
Juan Ramón Martínez Por Padura, he vuelto a leer el cuento de Washington Irwing, en que “Rip van Winkle, --un campesino-- se duerme durante veinte años y al despertar, debe insertarse en un mundo que ha continuado su marcha”. Fue publicado en 1918. Los fines del siglo pasado, las cosas eran diferentes a las que el campesino encuentra al despertar. Los siglos XX y XXI, tienen un vertiginoso avance por lo que hay que imaginar el desconcierto del campesino al despertar. Pienso en algo parecido. Si nosotros comparamos lo que había en 1982 y lo que hay ahora, las cosas han cambiado En el mundo y en Honduras. Tenemos más población que entonces. Más carreteras pavimentadas y de terracería, circulables en veranos y muy reducidas en su capacidad para permitir el transporte en los inviernos caprichosos. Más energía eléctrica que en el tiempo en que Suazo Córdova inicio su gobierno. Comunicación telefónica con la casi totalidad del país. Televisión vía cable que nos permite enterarnos...