Contracorriente: DESDE ADENTRO
Juan Ramón Martínez McAllen, Texas. Quien llega a los Estados Unidos –aunque venga desde las “orillas” como es mi caso– no tiene una vista fácil de esta sociedad. Es muy compleja. El país es enorme. La población muy grande. Y su institucionalidad, pese al deterioro de los últimos años, sigue siendo modelo de la concepción liberal y del capitalismo occidental. No hay que olvidar que la Constitución de Estados Unidos no se emitió para delinear la organización del estado; o para determinar sus funciones como servidor de las necesidades de los ciudadanos, sino para protegerlo de los excesos del gobierno cuando atentara en contra de su libertad. Puede percibir lo físico, su movimiento económico, su vida cultural; pero la relación entre los ciudadanos y el gobierno, es más difícil de verificar. Las apariencias pueden inducir al error. No hay un espacio vacío dejado por el gobierno. Esta allí; pero sin dominar. O hacer ruido. Tampoco se impone en contra de los ciudadanos. La libertad es...