Mirador: JARDEL QUESADA ABOGADO, EMPRESARIO
Juan Ramón Martínez “Era una antorcha encendida y el viento la apago”. Un carácter para la imaginación y la acción. Solo la muerte lo detuvo. Era un músculo creador, constructor de realidades que el corazón fatigado lo mandó a descansar. Murió el 19 de mayo en San Pedro Sula. Tenía 86 años. Todos dedicados al trabajo, al servicio de los demás. Con énfasis en la creación de empleo. Fue bachiller por el Instituto Mejía y Licenciado en Derecho por la UNAH. Fue juez y ejerció la profesión del derecho con pulcritud y honradez. Lo conocí desde niño en la comunidad familiar de la ciudad natal. Su padre, Fabio Bardales Rivera era hermano de doña Mencha, nuestra madre. Y su madre Lucy Quesada, contemporánea de mis tías, hija de Francisco Murillo, el líder educativo más importante de la cívica ciudad norteña. Vivíamos muy cerca. Desde los primeros años de nuestra infancia le admire mucho. Jugaba fuera de casa, pasaba tiempo en el Parque Morazán, iba al cine Gardel cuando quería; y se acost...