LA VIDA EN LOS CAMPOS BANANEROS DEL DISTRITO DE OLANCHITO E ISLETAS (1947—1965)
Juan Ramón Martínez Parte IX Le había prometido al abuelo Victoriano Bardales que no me iría a estudiar a Tegucigalpa, mientras el estuviera vivo. A finales de 1961, sus problemas de salud se agudizaron. El doctor Saul Ayala le atendió y diagnosticó una uremia crónica, para lo cual recomendó unos medicamentos que le compramos. Pero era evidente que no mejoraba. El 5 de abril de 1962, un paro cardíaco puso fin a su existencia. No tenía dinero – como le ocurre a casi todo el mundo— para enfrentar el acontecimiento. Afortunadamente ese mismo día habían llegado de Olancho, en avión, mis primos Roderico Cruz y Bonifacio Velasquez. Ellos me prestaron ochenta lempiras con los que compre en una carpintería local un ataúd decente como se lo merecía el abuelo. Su hermano Prospero Bardales, llegó y ordenó que trajeran de su hacienda “La Conquista”, un torete que fue destazado en el patio de la casa y con cuya carne atendimos a los amigos y familiares que nos visitaban en tan infausto suceso. El...