Contracorriente: HONDURAS COMO PROBLEMA Y LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS COMO SOLUCIÓN (4/4)
Juan Ramón Martínez (*) La calidad del pueblo que tenemos. Si el rey Juan Carlos de España vincula la operación democrática con el bienestar económico de los ciudadanos, yo quiero relacionar sus posibilidades con la calidad del pueblo. Ya dijimos que la democracia no nace con las personas y que más bien se aprende en la convivencia familiar, en la vida educativa y en la convivencia ciudadana. Un pueblo que surge de familias patriarcales, dentro de la arbitrariedad del más fuerte que exige preminencia y ejerce el poder dentro del universo familiar, no crea ciudadanos capaces de reclamar derechos, cumplir obligaciones y exigir tomar participación en el manejo de los problemas de la sociedad en la que vive. Cuando deja el hogar y forma su propia familia, repite el modelo autoritario y en la escuela – hasta poco por cierto – el autoritario sistema educativo lo preparaba para vivir en sociedades autoritarias. Hasta hace pocos años los alumnos se formaban en el conocimiento de sus derechos y...