Contracorriente: ESCENARIOS POST ELECTORALES
Juan Ramón Martínez
En el análisis democrático tres candidatos
tienen más opciones de ganar las elecciones del 30 de noviembre. Nasralla,
Asfura y Moncada. Cada uno tiene su estilo, su forma de ver los problemas; y
estrategias y tácticas – algunas muy elementales, utópicas e incluso
“parvularias” – para enfrentarlos. Los electores deben entender que este es el
juego democrático; y que son ellos los que entregan los destinos del país a la
persona que creen es la más adecuada para enfrentar los problemas y
resolverlos. Estos casi cuatro años de lamentaciones de Xiomara, no han servido
sino para construir un relato falso; y para inaugurar una “guerra cultural”
(Gramsci) que tiene como finalidad manipular al electorado; y continuar
atendiendo los problemas sin la debida seriedad. Hasta ahora, la mayoría de los
gobernantes, se han dedicado a medrar, echar la culpa a los demás; y, no hacer
nada. Mientras otros países duplicaron el PIB, nosotros hemos tardado casi
cincuenta años para lograrlo.
Si Nasralla gana, no tendrá mayoría en el CN.
Puede pactar con el PN, para tener una dirección conjunta que le dé estabilidad
a su régimen. Deberá integrar un super gabinete. Es decir con los mejores para
tener resultados. Es inexperto: nunca ha dirigido equipos. Los ha visto jugar;
y los ha criticado, pero no tiene experiencia en comandarlos. Manejar un
gobierno desbordado, con un tamaño desproporcionado, necesita de un partido
disciplinado que no es el PL. Este partido tiene una militancia díscola que dificultará
acuerdos y pactos para avanzar. Tendrá que neutralizar la intervención de
Carlos Flores que querrá seguir mandando.
Nasralla enfrentará reclamos populares, tanto
de los que han sido desoídos por Xiomara, como por los que el PLR, saque a la
calle para incomodar al gobernante. En política exterior tendrá que realinearse
con los Estados Unidos; dándole la espalda a Venezuela y China, para
recibir el apoyo estadounidense que tanta falta hace. Necesitará un
cuerpo diplomático competente. Fuera de Tony García – hábil y equilibrado
– Mel ha destruido el servicio diplomático y los profesionales, entrenados y
competentes, han sido excluidos, rechazando sus habilidades que son necesarias
en este momento en que, además, tendrá que reabrir relaciones con Taiwán. Y
fortalecerlas con la UE e Israel. Puede hacer buen gobierno.
Asfura tiene más competencia
administrativamente. Ha sido el mejor Alcalde de Tegucigalpa, una ciudad más
compleja y problemática. Por ello, de todos los candidatos es el que tiene más
habilidad administrativa y cuenta con un enfoque empresarial. Carece de visión
de largo plazo. Muestra una gran ingenuidad política que hace pensar que basta
un buen hombre. Muchos querrán gobernar a su lado; por lo que puede integrar un
gabinete ministerial con los mejores afiliados de los tres partidos políticos
mayoritarios porque no es sectario. Es hábil para dirigir equipos
especializados en forma competente. Tendrá el reto, una vez que logre un
acuerdo con Nasralla para controlar el Congreso, de reparar los daños que ha
sufrido este poder del estado. Y reconstruir los daños jurídicos que se le ha
inferido al país, al poner en duda la seguridad jurídica de sus instituciones.
Tiene en su favor, que el Partido Nacional es más disciplinado y con más
recursos humanos por lo que no tendrá que recurrir a la improvisación de las tres
administraciones anteriores. De acuerdo con Nasralla, pueden lograr un pacto
para gobernar y fortalecer las medidas diplomáticas que le den nueva imagen al
país. Controlando la efervescencia de la calle que, animada por el PLR, saldrá
a reclamar soluciones que aunque justas, no se podrán atender inmediatamente.
Moncada, tendrá más dificultades para gobernar.
Controlará la calle. No tendrá un partido que la obedezca, porque el PLR es
propiedad de Mel. Hay tres facciones: dos marxistas, y una “liberal”.
Conflictivas y con dificultades para el acuerdo. No controlará el Congreso.
Heredará la confrontación con Estados Unidos lo que la presionara para romper
con China y regresar al “patio trasero”. Tendrá dificultades de financiamiento.
Los chinos no lo podrán compensar. El Congreso no permitirá financiamientos sin
aprobación. Por su discurso amenazante provocará fuga de capitales; y un
desborde de la inmigración hacia Estados Unidos. Tendrá en su contra a la clase
media. La economía se contraerá bruscamente.
Su mayor problema será qué hacer con Mel. Teniéndolo a la espalda, no podrá gobernar autónomamente. Estados Unidos lo querrá fuera; o en la cárcel. La solución: mandarlo a Moscú o Caracas. Pero el PLR se tornará ingobernable. Pero cualquier cosa es mejor que Xiomara.

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