Los nuestros: RAMÓN AMAYA AMADOR, EL NOVELISTA
Juan Ramón Martínez Ramón Amaya Amador nació en Olanchito en abril de 1916. Hijo de Isabel Amaya y del sacerdote católico —párroco de la ciudad— originario de El Rosario, Comayagua: Guillermo R. Amador. Olanchito era una ciudad antigua, pero pequeña, aterida en el pasado y con los músculos flácidos, con poca voluntad para salir del aislamiento. Hacía poco que había regresado el primer profesor graduado en Tegucigalpa, que entonces estaba más lejos y perdida en el horizonte de “montañas y pinos imposibles”. Creció en un hogar de mujeres fuertes, que vivían independientes gracias a las artesanías que cultivaban con esmero alrededor de uno de los ejes más importantes de la cultura: los servicios funerarios. Su madre confeccionaba coronas fúnebres, y su abuela Felipa horneaba delicioso pan para los velorios y los desayunos apurados de los más pobres. No había agua potable, luz eléctrica ni alcantarillado sanitario. Pero creció en un hogar de mujeres valientes que le enseñaron a ver la ...