GOTAS DEL SABER (138)

Juan Ramón Martínez

I

“El 5 de octubre de 1821, Gabino Gainza recibió carta de Agustín de Iturbide en la que invitaba a las nuevas autoridades a unirse al imperio Mexicano y para enviar representantes a las Cortes Constituyentes que iban a reunirse en la ciudad de México. Los miembros de la Junta Provisional Consultiva conocieron el contenido de tal misiva el día siguiente por la mañana; y dictaminaron que José Cecilio del Valle preparara la respuesta, la que fue discutida y aprobada ese mismo día por la tarde. La contestación hecha por Valle fue evasiva y se limitaba a referir la forma en que Guatemala había declarado la independencia y como se había iniciado la Jura de la Independencia en las Provincias, así como el modo en que se elegirían representantes al Congreso Constituyente con el fin de determinar el futuro político del antiguo Reino de Guatemala. También se indicó a Iturbide que no podía adelantar información sobre el resultado de la elección, porque las enormes distancias entre las provincias habían obstaculizado la llegada de las respuestas. Iturbide recibió la carta el 18 de octubre y al día siguiente escribió nuevamente a Gainza para insistir en la necesidad de la anexión y para coaccionarlo con la información que había enviado tropas a Guatemala. Ese mismo día, en carta al Ayuntamiento de Ciudad Real, Iturbide exteriorizó e hizo más clara su opinión sobre la anexión a México del Reino de Guatemala o de algunas de sus provincias, conforme a los postulados del Plan de Iguala. Añadió, además, que, si las autoridades guatemaltecas trataran de impedirlo, una fuerza militar ya había partido para impedirlo”. (Horacio Cabezas Carcache, Independencia Centroamericana, Gestión y ocaso del Plan Pacifico, Digel, Universidad de San Carlos, Guatemala 2021, páginas 54, 55)

II

El 3 de octubre de 1963, en horas de la madrugada -diez días antes que se efectuará la elección presidencial para elegir al sucesor del Presidente Ramón Villeda Morales del Partido Liberal, elegido en noviembre de 1957-, el coronel Osvaldo López Arellano, Jefe de las Fuerzas Armadas se levantó en contra del gobierno constitucional, capturó y expulsó al presidente de la República y asumió todos los poderes de la nación. Había ejecutado otro golpe de estado -el segundo de las FFAA– por el que se derogó la Constitución de 1957 e impidió que los hondureños ejercieran mediante el voto, la soberanía popular y escogieran a sus gobernantes: Presidente de la República, designados presidenciales, diputados y alcaldes municipales. Contrario al anterior golpe de estado -21 de octubre de 1956- hubo muchas muertes, en este caso todas las ciudades del país y especialmente en Tegucigalpa, San Pedro Sula y Choluteca que eran las tres principales ciudades del país. La mayoría de los muertos eran miembros de la Guardia Civil institución que el gobierno del Partido Liberal había organizado para sustituir a la Policía Nacional que el 12 de julio de 1959, se había insurreccionado en contra del gobierno, en apoyo a Armando Velásquez Cerrato. Los candidatos presidenciales de las fallidas elecciones del 13 de octubre de 1963 -cuyo incumplimiento supuso el secuestro de la soberanía popular- eran Modesto Rodas Alvarado por el Partido Liberal y Ramón Ernesto Cruz por el Partido Nacional. Villeda Morales, Rodas Alvarado, Jorge Arturo Reina, Delmer Urbizo Panting, y otros jóvenes estudiantes universitarios, fueron expulsados del país y exiliados en Costa Rica. Fueron conducidos en un avión de la Fuerza Aérea Hondureña. Nadie iba en pijama. Algunos liberales, ex ministros del gobierno liberal, apoyaron el golpe y fueron nombrados en altas posiciones por el Jefe de Estado Osvaldo López Arellano, piloto aviador, formado por instructores estadounidenses en el arte del vuelo aéreo. 

III

Vicente Cáceres Hernández nació el 27 de octubre de 1882 en Minas de Oro, Comayagua. Fue hijo de la señora Purificación Cáceres y de Lorenzo Hernández. Aunque la madre intentó que se formara en Tegucigalpa, tuvo que regresar a Minas de Oro en donde el niño Vicente asistió a un taller zapatería en donde adquirió el oficio de zapatero. Mientras tanto asistió a la escuela primaria donde fue alumno de los maestros Manuel A. Suazo, Tomas Escoto y Dionisio Soto. En 1900 dejó la escuela para incorporarse a las filas de la revolución encabezada por Manuel Bonilla, quien derrotó a Terencio Sierra en el Aceituno, Valle y ocupó la Presidencia de la República en 1903. Regresó por unos meses a Minas de Oro y después de lograr una beca para estudiar en la Normal de Varones dirigida por Pedro Nufio, se graduó de maestro el 8 de agosto de 1907. Fue director de la escuela primaria en Yoro, San Pedro Sula y Tegucigalpa. Se desempeñó como Supervisor de escuelas en los departamentos de Atlántida, Colón e Islas de la Bahía. Fue director del mas grande y prestigio centro de formación secundaria del país, el Instituto Normal Central de Varones de Tegucigalpa que funcionara en los bajos del edificio en donde tenía su sede la Universidad Nacional de Honduras, en el sur de la Iglesia La Merced en Tegucigalpa. En 1919, siendo director departamental de educación primaria participó, junto a otros profesores en la lucha armada que se desató en contra del gobierno de Bertrand que quería imponer como sucesor suyo a su concuño Nazario Soriano. Aquí fue herido y perdió la mano izquierda. Emigró a Guatemala y solo regresó hasta 1924 cuando había concluido la guerra legitimista de entonces. En el gobierno de Paz Barahona, fue Director General de Educación Primaria. Después fue diputado y director del Instituto Normal Normal Central de varones en donde impuso una disciplina militar al primer colegio secundario de la república, que en su momento fue aplaudida por la sociedad que creía mucho en la forja del carácter y la disciplina. Fue diputado al Congreso por el Partido Nacional donde tuvo destacada intervención en las discusiones legislativas. Era buen orador y, además, muy inteligente y creativo. Contrajo matrimonio en la ciudad de Yoro con Anita Tinoco, con la cual procreó tres hijos: Ela, Selma y Francisco. De su segundo matrimonio con Lidia Galindo, tuvo un hijo, Cesar. También son hijos suyos Edgardo Cáceres Castellanos y Rixa Cáceres Castellanos. Roberto Herrera Cáceres, es nieto suyo. En octubre de 1944, viajando en un avión desde Ocotepeque, donde había ido para sofocar un levantamiento de liberales en contra del Presidente Carias Andino por fallas no explicadas, la nave estrelló en la aldea Samuel, municipio de Ocotepeque. Fallecieron los pilotos y la mayoría de los pasajeros. El salió gravemente herido y fue traído a Tegucigalpa, en donde días después falleció consternando a la mayoría de la sociedad.

IV

El 21 de octubre de 1956, las Fuerzas Armadas se insurreccionaron y derribaron del poder al Jefe de Estado Julio Lozano Díaz que había sucedido por su calidad de vicepresidente a Juan Manuel Gálvez, presidente de la república que -todavía sin suficiente explicación- renunció de la titularidad del Poder Ejecutivo. Como Presidente de la República, el 5 de diciembre de 1955, una vez que el Congreso de la república no se reunió como tenía establecida la Constitución de 1936, asumió la dirección de los asuntos públicos en calidad de Jefe del Estado. Desde esta posición, inició un movimiento político para lograr constitucionalizar su régimen. Convocó a elecciones en septiembre de 1956, las que ganó en forma fraudulenta. Los estudiantes meses antes se había declarado en huelga general y un grupo de jóvenes políticos había asaltado el Cuartel San Francisco el 1 de agosto de ese año, en complicidad con oficiales de las Fuerzas Armadas. Los jefes de la Escuela Militar, de la Fuerza Aérea y del Primer Batallón de Infantería, el único de la república, engañaron a Lozano con un falso desfile y una vez en él le comunicaron que debía dejar el poder. Aunque resistió inicialmente, al final aceptó y salió a Miami, donde poco tiempo después falleció víctima de un ataque cardíaco (en un avanzado estado de gravedad debido a una enfermedad pulmonar).

V

"El 1 de octubre de 1986 el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal se reunió con seis de los siete candidatos presidenciales liberales para discutir las proyectadas reformas liberales y se acusó a Carlos Montoya de montar acuerdos con Rafael Leonardo Callejas para establecer el voto domiciliario y elecciones no simultáneas entre los partidos mayoritarios; o sea en distintas fechas para facilitar el trasiego de votos. El 6 de octubre Osvaldo Ramos Soto del Partido Nacional demandó elecciones internas simultaneas y supervisadas por el Tribunal Nacional de Elecciones. Cesar Castellanos de la Comisión Política “Osvaldista”, denunció la alianza “montoyista”/ “callejista” por tratar de imponer reformas electorales. El 12 de octubre en Olancho, Carlos Flores fue aclamado como candidato del Partido Liberal lo que según sus seguidores aseguraría la tercera victoria continua de ese partido. El 15 de octubre el Congreso Nacional efectuó las reformas electorales estableciendo las elecciones internas en forma separada y el voto domiciliario. El 19 de octubre, los comités locales de MONARCA (Movimiento Nacionalista Rafael Leonardo Callejas) se convierten en autoridades del Partido Nacional como únicos participantes en las elecciones internas de ese instituto político" (Alexis de Oliva, Gobernantes Hondureños, Tomo II, pág. 321). En las elecciones generales celebradas en noviembre de 1988, Rafael Leonardo Callejas del Partido Nacional, derrotó a Carlos Flores, candidato del Partido Liberal, impidiendo una tercera victoria sucesiva de un partido político en la historia nacional.

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