Contracorriente: ¡MEL NO ENTREGARA EL PODER!
Juan Ramón Martínez
Refieren que en 2008 Patricia Rodas dijo, --
con la boca endurecida por la ira --, “¡el poder no lo entregaremos de ninguna
manera!”. Creía, justificada en las experiencias cubana y
nicaragüense, que una vez conquistado el poder no había que caer en la trampa
de las “elecciones democráticas”, porque era un error. Mel oyéndola, asintió y
se acomodó el sombrero. Ignoro si la historia es cierta. Pero la verdad es que
durante la campaña, no hemos escuchado a Rixi; o a Mel decir que una vez
conocidos los resultados, respetaran la voluntad popular cualquiera que esta
sea.
Todo lo contrario. Sus expresiones, más bien
hacen creer que no aceptaran los resultados electorales. Repiten que el
bipartidismo – atacando a los dos partidos mayoritarios en un solo manojo – “no
volverá a gobernar”, cuando la lógica democrática no excluye a nadie porque la
voluntad popular sólo es verificable después del día de las elecciones. Rixi
ha dicho para remachar la voluntad de no entregar el poder que, en horas del
mediodía del 30 de noviembre se declarará ganadora. Sin que se hayan escrutado
las actas, porque no se habrá iniciado el escrutinio de las mesas electorales.
En fin, la exigencia de Hernández para que las FFAA reciban las actas hace
pensar que busca evitar el error cometido en Venezuela, donde Maduro no
controló las mismas; y por ello, aunque tenía los “resultados”, no podía
justificar las cifras presentadas.
Es decir que estamos en un escenario
impredecible e inseguro en el que, cualquiera cosa puede ocurrir. Incluso no
hay que excluir la posibilidad de la guerra civil, en una repetición de lo
ocurrido en 1924. Si Mel no acepta los resultados electorales y sale a las
calles a crear inseguridad, interrumpir el tránsito; e incendiar negocios,
dañando la propiedad privada, la sociedad solo contará para defender sus
derechos con los partidos políticos que tienen que estar preparados. Y con las
FFAA y la Policía Nacional, que están obligadas a defender la soberanía
nacional. Pero ocurre que Hernández, ha dado declaraciones en el sentido que si
pierden las elecciones y le ordena su Comandante General, arremeterá en contra
del pueblo; y apoyará al gobierno usurpador.
En este escenario es fundamental que Hernández
y Juan Manuel Aguilar Godoy, director de la Policía Nacional, declaren su
disposición a honrar sus compromisos profesionales, cumplir las obligaciones
constitucionales defendiendo la voluntad popular expresada en las urnas. Puede
parecer redundante; pero resulta que especialmente Hernández ha dicho muchas
estupideces por lo que es un enigma anticipar su comportamiento en caso de que
Rixi pierda las elecciones. ¿Acuartelará a sus tropas y dejará que los
“colectivos de Libre”, salgan a la calle a amedrentar al pueblo?
¿Defenderá la continuidad del régimen que ha perdido las elecciones? ¿O
pondrá a los soldados de pie, vigilantes para garantizar los resultados
electorales, incluso deteniendo a Mel y Xiomara si pretenden alterar el orden
público y trastocar la vigencia de la Constitución?
Mel no es un demócrata; no respeta la ley como
lo confirmara en el 2009, en donde solo pudo evitarse la caída de la democracia
– que existe – porque entonces la sociedad tenía un Fiscal
General, con los pantalones en su lugar; y que defendía el imperio de la ley.
Como esta prognosis es de alta probabilidad en
el lapso entre 1 de diciembre y el 27 de enero de 2026, tenemos la obligación
que señala el sentido común: prepararnos para lo peor. Es necesario que Nasralla
– a quien en dos oportunidades le han “comido el mandado” – y Asfura que perdió
las elecciones en una oportunidad, entiendan que además de cuidar el voto en
las urnas, hay que defender los resultados generales, asegurando la transición
presidencial. Para ello deben forjar una alianza entre ambos, de forma que
puedan salir juntos: quien haya ganado el primer lugar apoyado por el segundo
lugar, para defender la continuidad democrática; y favorecer la sucesión
presidencial.
Si Mel recurre a la violencia hay que estar preparados. Por cualquier duda, hay que hacer contacto con los líderes de las promociones 29, 30 y 31 de las FFAA, para garantizarles que respaldaran sus ascensos de conformidad a méritos y antigüedad, a cambio que cumplan con su deber, en caso de que Hernández, abuse de sus prerrogativas; y les ordene violar la Constitución. Así Mel no tiene posibilidad de seguir dañando a Honduras. Lo conocemos bien. En guerra avisada, ¡no muere soldado!

Muy acertado su escrito 👌🍀🙏🏻
ResponderBorrarMas que cierto aprobado soldado avisado no muere en batalla y esas promociones que usted Abog Menciona son los aliados de la Democracia y Pueblo da su voluntad de Elección y Dios nos permite tener una mejor Nación
ResponderBorrarSi así es de exacto. La mentalidad de este Sr. Chumpa Juca es la necedad y el cinismo ideogilizado de un socialismo de siglo 21 obtuso y cruel. Desde que se vendió por unos dolares mas a ellos el 2009 su meta es la misma, lograr implantar su dictadura.
ResponderBorrarLo escrito arriba soy yo.
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