LAS CRÓNICAS, COMO RECURSO DIDÁCTICO PARA DISTINTAS DISCIPLINAS
Anales Históricos
Rubén Darío Paz
A Rony Amaya, en reconocimiento a su apoyo constante.
Siempre que mencionamos el concepto Crónica,
pensamos en un género literario que consiste en la recopilación de hechos
históricos narrados en un orden cronológico según los tiempos, pero que igual
define un espacio, personajes relevantes, incidencias o consecuencias. La
palabra viene del latín chronica, que a su vez se deriva del griego cronos-
dios del tiempo.
A lo largo del devenir histórico, siempre hemos
procurado marcar el tiempo y para ello están los diferentes calendarios que,
aunque no estén unificados, la mayoría de los pueblos del mundo venimos
utilizando, el calendario gregoriano desde 1582. Es muy singular el hecho de
que algunos pueblos a la fecha no utilizan ni un tan sólo calendario, pues
están en etapas de desarrollo diferente. Otros en cambio son disímiles como los
etíopes, donde a la fecha ellos están en el 2016, los judíos por su parte
llevan el año 5786…
Sin ser partícipes de una religión determinada,
valoramos el libro de Crónicas en la Biblia “Las Crónicas de Esdras y
Nehemías eran originalmente una sola serie de obras. El autor tuvo acceso a
registros, diarios y archivos oficiales que ya no se conocen, también tuvo a
mano todos los libros anteriores del Antiguo Testamento. Guiado por Dios, copió,
omitió o añadió aquello que convenía a los fines de su propia obra, de manera
que es esta parte del Antiguo Testamento, tenemos un relato doble. Tal parece
que el libro de Crónicas se ocupa en primer lugar del reino de David, y de
completar hasta sus propios días la estirpe davídica” (Sotero, 2019).
Desde los albores de la humanidad, el hombre ha
plasmado su pensamiento en diversos soportes, las tablillas cuneiformes (en
forma de cuña, utilizados por los sumerios) columnas con jeroglíficos y papiros
hasta constituir nuestros alfabetos modernos, la invención de la imprenta y con
ello hasta consolidar el ciber espacio, escenario que tres décadas atrás
parecía inimaginable, y que ahora podemos tener miles de libros, artículos,
ensayos a nuestro alcance en segundos. En una memoria o USB podemos guardar
miles de libros, aunque algunos añoramos el olor y la textura de los libros
impresos, su calidad de edición, creativas portadas, constituyen toda una
experiencia sensorial, que confieso me cautiva profundamente.
Ahora se realiza tanta producción intelectual
en el mundo, que nos hemos visto rebasados con tanta información. Por ello, nos
llegan a nuestros móviles muchos libros a la semana, que ya no podemos leerlos
completamente o vamos dejándolos en la carpeta de pendientes…Es aquí donde los
profesores podemos sacarle provecho a una Crónica, bien con un artículo
analítico, o como textos que nos invitan a profundizar sobre un campo
específico.
El género de la Crónica es propicio para las
ciencias sociales, pero puede aplicarse a diversas disciplinas, más
depende del interés del educador. La Crónica tiene algunas características a
tomar en consideración, brevedad, veracidad, lenguaje coherente, lineamientos
estéticos e ilustración adecuada. Quiero recalcar, que las Crónicas, pueden
aplicarse a grandes acontecimientos, como lo fue las celebraciones de los
primeros 200 años de vida independiente, que nos tomó por sorpresa, tener que festejar
en plena pandemia.
Este proyecto de Crónicas del Bicentenario se
concibió como una respuesta para hacernos sentir desde lo digital. Fue así
como, logramos en una primera etapa, convocar a cien amigos, colegas y
conocidos para que, vía electrónica, nos hicieran llegar sus apuntes, sobre
temas relacionados con historia, educación y cultura hondureña. A todas los
artículos o retazos de las diferentes disciplinas, hubo que darle un
tratamiento de edición, y con ello buscar incidir en miles de lectores que
incluso, empezaron a imprimirlas y coleccionarlas. Varias escuelas de lugares
remotos nos reportaron con imágenes, que habían impreso las láminas y las
habían colocado en sus aulas. Un grupo de niños de una Escuela de Talanga, las
imprimieron y las colocaron en su cuaderno, para luego redactar comentarios
según su percepción. Vi Crónicas impresas en aldeas periféricas de Bonito
Oriental, y en Cusuna, Iriona sólo para mencionar algunos sitios.
Las primeras 55 láminas, se distribuyeron
durante los meses de septiembre y octubre, 2021. Con tan buen suceso que
participaron reconocidos intelectuales hondureños, y otros que teníamos menos
recorrido también logramos publicar nuestras contribuciones.
Posteriormente con las Crónicas del
Bicentenario, con el apoyo de la UPNFM se logró realizar un libro, denominado Crónicas
del Bicentenario, y que la UPNFM aún obsequia a visitantes distinguidos, o
ha hecho llegar a numerosas instituciones fuera del país.
Rubén Darío Paz, recibe reconocimiento de parte
de Jessica Marie Montejo, en el marco del VII Congreso de Investigación UPNFM-
Santa Rosa de Copán, donde se dio lectura a este texto.
En las Ciencias Sociales las representaciones
se definen como categorías de pensamiento, de acción, o de sentimiento que
expresan la realidad, la explican, justifican o cuestionan. Las Crónicas, deben
pensarse como producciones intelectuales, que permiten la reflexión, bien de
grandes acontecimientos, períodos históricos, incluso leves aproximaciones a la
vida y obra de personajes influyentes.
Algunas Crónicas, podrían dar cuenta de la vida
institucional, casi como el llevar una bitácora de grandes acontecimientos, o
como forma de recuperar la vida cotidiana en una ciudad como Santa Bárbara para
citar un ejemplo.
Otras Crónicas podrían contar el desarrollo de
una Región e incluso ir más a algo específico, buscar ejes productivos para
ilustrarlos como la trascendencia de la producción del café, cacao, azúcar en
occidente, temas que podrían desarrollarse en 15 o 30 láminas, con ayuda de los
mismos estudiantes. Las alternativas y potencialidades turísticas de una
región, la vida y obra de personajes distinguidos desde el poder local, y más
cuando hemos olvidado que a lo largo y ancho del país, muchos líderes locales,
hacen esfuerzos de mucha importancia y después de un tiempo, pasan al olvido.
En nuestros centros básicos o escuelas primarias, podemos pedirles a nuestros
estudiantes, que recuerden episodios que nos han marcado como sociedad, ejemplo
“recuerdos de la pandemia”. Los que vivimos “la tragedia del huracán Mitch”,
podemos contarla según lo que nos tocó.
El docente, podría recurrir a la vivencia
personal de cada estudiante, a la construcción de relatos familiares, para
fortalecer la tradición oral o incluso a la abundante bibliografía de temas
específicos según su interés.
Los estudiantes pueden redactar, editar e
ilustrar su propia Crónica, según su capacidad de análisis, y el docente debe
facilitarle herramientas para redactar mejor, o en último caso solicitar el
apoyo a docentes inquietos afines a la investigación.
La primera etapa de las Crónicas del
Bicentenario tuvo una importante aceptación desde la Escuela Básica, que al fin
era lo que se pretendía, tanto que en algunos círculos educativos fueron
incluidos como material de estudio. Algunas de las Crónicas durante el 2022,
fueron locutadas, y se estuvieron divulgando en una influyente radio desde
Tegucigalpa.
Ante esa aceptación, me dispuse a retomar las Crónicas
pos Bicentenario, ya han pasado cinco años del aniversario, y algunos
temas habían quedado fuera, en ese sentido volvimos a realizar una invitación
voluntaria, y logramos de nuevos compartir una crónica diaria durante los meses
de septiembre, octubre y noviembre. Con la salvedad que en esta ocasión
logramos ampliar a 360 palabras. Los temas, abarcaron diferentes disciplinas de
la ciencia sociales, pero también algunas valoraciones sobre personajes
influyentes, de la literatura hondureña.
Para darle forma es este proyecto, he contado
con apreciados amigos, colegas y partícipes como José Manuel Cardona Amaya,
Fredi Mateo Aguilar Herrera, Carlos Gallardo Nieto, José Cáceres, Jesús de Las
Heras, Mario Ardón Mejía, José David Guerra, Jorge H. Orellana, Candelario
Reyes García, Diego Ardón Betancourt, Nelson René Carrasco Casco, Gerardo
Antonio Chinchilla, Julio Escoto, Linda María Concepción Cortez, Darío A.
Euraque, Ignacio Alonso, Águeda Chávez García, Ramón A. Hernández Torres, Janet
N Gold y Armando García.
Conscientes de que en el país se han escrito
textos memorables, hemos recurrido a aumentar estas Crónicas, con artículos de
extintos intelectuales, como Silvia Leticia de Oyuela, Mario Felipe Martínez
Castillo y Víctor Cáceres Lara entre otros. Extiendo mi agradecimiento
por el apoyo constantes a Eliú Leonardo Mejía y José Amílcar López, al igual
que las autoridades principales de la UPNFM.
Sigo considerando que, sí estas Crónicas llegaron a muchos colegios, universidades y se valoraron en su contexto, esto es motivo de regocijo, en un país donde cada día leemos menos, y esto debe ser motivo de reflexión desde las más altas esferas, de quienes dirigen la educación. Las Crónicas pos Bicentenario del 2025, pronto se entregarán en formato de libro, con la franca esperanza de sigan utilizándose en los diferentes niveles educativos, igual podría servir de ejemplo, para otros colegas, interesados en documentar su quehacer cotidiano. A continuación, comparto algunas de las Crónicas 2025, algunas incluso motivo de debates, pero no de distanciamiento entre colegas.
¡Gracias a todos!




















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