Contracorriente: 28 DE JUNIO 2009, SEGUNDA PARTE
Juan Ramón Martínez
Como anticipamos, Mel tiene el caballo
ensillado, los peones despiertos; y unos pocos tontos que le vivan y animan.
Cuando, su padre ex miembro del Partido Nacional, convertido por Rodas Alvarado
en liberal por razones de pragmatismo político, se le ocurrió que podía ser
diputado, Vidal Cerrato se opuso. Carlos Roberto Reina frunció el ceño cuando
quiso convertirse en candidato presidencial, diciendo que destruiría al Partido
Liberal. Carlos Flores lo destituyó del FHIS, en forma relampagueante para
cubrir algún flanco descuidado en la dirección del FHIS, en donde repartió
dinero en forma caudalosa. Siendo Presidente de la República, me dio mensajes
para Carlos Flores: “Dile que, si él me quiere meter a la cárcel, yo lo meteré
primero a él”. Le di el mensaje a Flores y este sonrió. “Ellos son “blancos” y
se entienden” decían en Olanchito.
El 2009, cuando se le ocurrió impedir que el
Partido Liberal llevará candidato; e iniciar el curso hacia la reelección,
disfrazada de Cuarta Urna – sugerida por Arturo Corrales – muchos se dedicaron
a calmarlo, creyendo que sufría una calentura tropical que pronto pasaría. El
embajador Hugo Lorenz, organizó reuniones donde negociadores hábiles, buscaron
salidas. La última, fue el cambio de la pregunta, que se escribió en una
servilleta. Carlos Flores, buscó varias alternativas, incluso sugiriendo que “los
militares podían, por esta vez”, acompañar a Mel en su desaforada intentona
golpista. Y todo fracaso.
Ante la impetuosidad neurótica de Mel, el
Fiscal General Rubí, inició proceso en su contra. La Corte Suprema nombró un
juez natural y siguió el proceso que concluyó con orden de captura y
encarcelamiento. Los militares, obedientes a los jueces, lo capturaron y
asesorados por Enrique Ortez Colindres, lo expulsaron del país. Con ello, Mel
vio truncado su plan de regresar desde Tamara, en los hombres de las multitudes
a la Presidencial, para inaugurar su largo proyecto dinástico. Por ello,
financiado por Chávez y apoyado por lo que en América Latina llaman
impropiamente la izquierda, anduvo buscando, con fingidas sonrisas y pijama en
mano, que lo restituyeran en el poder. Las primeras puertas que tocó fue la
Secretaria de Estado de los Estados Unidos. La OEA, sin escuchar al régimen
hondureño, expulsó a Honduras. El Secretario General, llegó a Tegucigalpa a
reponerlo. Pero se encontró con la fortaleza de Micheletti, que le hizo la
puñeta. Pero Mel persistente, como ladilla en el ano de otra ladilla logró que
Pepe Lobo, chantajeado por la OEA, le regalara un partido; y le permitiera
volver de nuevo amparado en una amnistía a participar en la política nacional.
En ese tiempo, Mel manipuló a todo el mundo y
al final, cuando le faltaba poco para engañar a todo el mundo, encontró en
Nasralla la salvación. Gracias a este logró ganar las elecciones en el 2021.
Pero en el 2022, solo cumplió lo convenido entregándole a Luis Redondo la
Presidencia del Congreso por lo que Nasralla, rompió y se alejó, sabiendo que
Me no cumple lo pactado, porque está forjado en el concepto que el fin
justifica los medios. Y que la mentira es un arma oportuna, porque los
engañados luego olvidan a los tramposos que les han engañado.
Ahora, los electores le han dado en la nalga
palúdica, rechazando a Rixi. Pero,neurótico irredimible inventa un discurso,
crea incomodidades; y distribuye amenazas. Y consigue que Nasralla, olvide la
traición del 2022; y le acompañe. La figura nueva es Iroshka Elvir, la modelo –
como la esposa de Trump – que cree que tiene sabiduría política y conocimiento
para que Mel no los engañe otra vez.
Algunos líderes del Partido Liberal, han
cedido; e iniciado negociaciones con el Partido Nacional, para darle gusto al
perdedor del 30 de noviembre. Como niño en berrinche constante, exige y
patalea. Es probable que otra vez, Carlos Flores busque soluciones para
calmarlo. Mel, quiere evitar el juicio político por ello quiere aumentar el
número de diputados. Pero ello es violatorio de la soberanía popular en que
ocho de cada diez compatriotas le han dicho que no al “nene” de Lepaguare.
La OEA no la controlan sus amigos. Le ha dado
con la puerta en la cara. Maduro está acosado; y en la Casa Blanca, lo ven como
enemigo. El único tornillo suelto del sistema, son algunos dirigentes del PL.
Los militares no aceptan el caudillaje del hombre que denunció al mayor
Chinchilla en 1975. La segunda entrega, no terminará como la primera.
Confirmando que “nunca segundas partes son buenas y oportunas”.

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