EL TIEMPO ALEGRE: BAILES Y PASATIEMPOS EN LA HONDURAS DEL XIX

Juan Manuel Aguilar Flores

Baile de el Fandango, dibujo tomado de Revistas Ilustración Americana de Frank Leslie

Existen abundantes referencias sobre las diversiones en Honduras durante la mitad del siglo XIX. Estas abarcan juegos, bailes y diversas formas de entretenimiento, documentadas en distintas fuentes, entre ellas las crónicas de viajeros extranjeros, que destacan por su riqueza literaria. Uno de los más notables fue el norteamericano William Wells, quien recorrió Nicaragua y Honduras en esa época.

Estando en Honduras, Wells escribió:
“Bailar y montar bien a caballo era parte de la educación en Centroamérica; no sobresalir en ambos deportes era la excepción a la regla. Tocar una selección en un piano Coulard & Coulard y, cuando cesaron los aplausos, despejar la sala para el baile. Era raro encontrar entre las muchachas centroamericanas alguna indiferente al baile; por lo general, son todas sueltas, naturales y flexibles en sus movimientos, danzan con un garbo augusto, majestuoso, pero a la vez animado, sin la menor tendencia al salto.”

Sobre los varones, el viajero añadió:
“…con pocas excepciones también bailan bien. Siguieron después cotillones y, en realidad, todos los demás bailes de moda, excepto las polkas, que aún no habían llegado al país. Las diversiones públicas son casi desconocidas en Honduras. De oídas se conocen los teatros, los museos, las partidas de juegos, las excursiones campestres, las partidas de caza, etc.”

En cuanto a los actos religiosos, detalló:
“…despiertan un entusiasmo de fervor ocasional, y luego la cancha de gallos se convierte en el verdadero centro de distracción. Este pasatiempo es pasión en el pueblo y una fuente de ingreso para el gobierno. El establecimiento de una cancha de gallos se daba al mejor postor. El juego comenzaba con la Pascua (25 de diciembre) y continuaba hasta los últimos días de marzo.” (1)

Otro baile documentado es el fandango (2), que llamó la atención de los extranjeros al punto de ser ilustrado en publicaciones. En los pueblos mineros era común el juego de azar con naipes. Las cartas, durante el periodo colonial, constituían un producto estancado, es decir, solo el Estado podía venderlas como especie fiscal. El juego estaba tan generalizado que tuvo que reglamentarse (3).

A pesar de la abundancia de centros mineros en el país, solo se ha encontrado un dato de Yuscarán en 1846, que evidencia la fuerza de esta práctica:
“…la persecución que aquí se hace a los tahúres ha despoblado considerablemente este vecindario.”
Como justificación, los obreros alegaron:
“…en el departamento de Segovia, Estado de Nicaragua, es permitido el juego, pasión favorita de los güirises…” (4).

En marzo del año siguiente se invalidó la prohibición, permitiendo:
“…los juegos acostumbrados en este mineral de Yuscarán solamente los domingos y días feriados, pero este permiso se refiere únicamente a los operarios güirises, quienes jugarán en la plaza y lugares más públicos... de ninguna manera se consentirá en ellos hijos de dominio.” (5). El sábado era día de pago a los mineros, observándose largas filas (6).

Notas

(1) Wells, William. Exploraciones y Aventuras en Honduras. Tegucigalpa, 1960. BCH.
(2) Dibujo proporcionado por el historiador Salomón Sagastume. Tomado de Ilustración Americana de Frank Leslie, pág. 108.
(3) Fletes Díaz, Ramón et al. Catálogo de Términos: Para Comprender la Historia Colonial. Tegucigalpa, 1994.
(4)(5) Gaceta Oficial del Gobierno de Honduras. Comayagua, 15 de noviembre de 1840. ANH.
(6) Wells, William. Op. Cit., 1960.
Ver además: Guía Turística de la ciudad de Yuscarán. Publicación del IHAH, 1963.

Glosario

  • Cotillones: Danzas con figuras, generalmente al compás del vals, que solían ejecutarse al final de los bailes de sociedad.
  • Güirises: Término usado para individuos que rebuscaban en minas abandonadas.
  • Polkas: Género musical de origen polaco, llegó a México a mediados del siglo XIX.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Contracorriente: EJERCICIO DE FRAUDE GENERAL

WikiLeaks: Las Reflexiones Completas del Embajador Ford sobre “Mel” Zelaya.

Contracorriente: LOS “HIJOS” DE MEL, ¡ENSILLAN SUS CABALLOS!