GOTAS DEL SABER (139)

Anales Históricos

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Juan Ramón Martínez

I

El 5 de diciembre de 1954, los diputados del Partido Nacional dirigido por Tiburcio Carias Andino y el Movimiento Nacional Reformista acaudillado por Abrahán Williams Calderón, se abstuvieron de concurrir a sesiones de la nueva legislatura que el pueblo hondureño había elegido el 10 de octubre anterior, provocando el rompimiento del orden constitucional y obligando a que Julio Lozano, Presidente Constitucional, asumiera todos los poderes del estado y dirigiera desde ese día el Poder Ejecutivo en calidad de Jefe del Estado. En esa fecha, “de conformidad con el artículo 89 de la Constitución Política de 1936 en vigencia, el Congreso Nacional debía instalarse en acto solemne. Para la elección presidencial ninguno de los tres grupos contaba con mayoría. Los doce diputados del Movimiento Reformista constituían la clave del triunfo para los liberales o para los cariistas. El candidato liberal sabía que estaba derrotado; pero el cariismo no se sentía en un lecho de rosas. Los juegos políticos son siempre peligrosos. Si se instalaba el Congreso y los diputados sin lograr ponerse de acuerdo dejaban transcurrir el término legal para declarar electos a los legítimos sucesores del Presidente y Vicepresidente Dr. Juan Manuel Gálvez Durón y P. M. Julio Lozano Díaz, la declaratoria le tocaría hacerla a la Corte Suprema de Justicia y en este Alto tribunal, no cabía la menor duda de la elección del Dr. y Gral. Tiburcio Carias Andino. El minoritario grupo de diputados reformistas era la clave. Se sometía al cariismo a su brava determinación, o era electo presidente de la República el doctor Ramón Villeda Morales. Cabe en honor a la verdad histórica y en beneficio de los diputados reformistas, que su actitud en aquellos momentos obedecía (a sus deseos) para cortar las posibilidades de una inevitable guerra civil y así resolvieron abstenerse de concurrir a la inauguración del Congreso el día 5 de diciembre, no sin antes obtener del señor Lozano Díaz la promesa de formar un Gobierno de Concentración Nacional”. (Lucas Paredes, Los culpables, Tegucigalpa, 1970, págs. 38, 39).

II

El 4 de diciembre de 1972, precedido por una marcha campesina que acaudillaba Reyes Rodríguez Arévalo Presidente de la ANACH, Osvaldo López Arellano, Jefe de las Fuerzas Armadas, depuso al Presidente Ramón Ernesto Cruz Ucles, que había sido elegido el año anterior por los hondureños, para un periodo presidencial de seis años. El gobierno de Cruz Ucles, fue respaldado por un Convenio de Unidad – firmado a iniciativa de López Arellano, posiblemente con segundas intenciones; pero justificado en la necesidad de unificar al país después de la invasión salvadoreña de 1969 – no funcionó. Y más bien, políticos de los dos partidos firmantes se crearon mutuos obstáculos; y el propio Partido Nacional, boicoteó la gestión de Ramón E. Cruz. Además, este no tenía la fuerza política, la voluntad personal y el carisma para el ejercicio del liderazgo nacional, por lo que su salida en vez de ser lamentada, más bien fue celebrada, consentida y admitida por la generalidad de las fuerzas políticas hondureñas. López Arellano, inició entonces un gobierno reformista, ayudado por el AID entre otras entidades internacionales, teniendo como eje tres orientaciones básicas: la Reforma Agraria para satisfacer a los campesinos, la reactivación del capitalismo; y el uso de los recursos nacionales para estimular y aumentar la presencia de Honduras en los mercados internacionales. Tres años después, en abril de 1975, López Arellano fue obligado a renunciar de sus cargos por el Consejo Superior de las FFAA que él mismo había creado. Juan Alberto Melgar Castro le sucedió como Jefe de Estado y Jefe de las Fuerzas Armadas.  La causa fue el soborno bananero de la United Fruit Co., -Bananagate-. Y la resistencia de López Arellano de autorizar que fueran investigadas sus cuentas bancarias en Suiza.

III

“Miguel Paz Barahona, como Presidente de la República garantizó por primera vez en Honduras, la libertad de sufragio para la elección de Autoridades Supremas. Del evento cívico que se registra el último domingo del mes de octubre de 1928, resultó electo el Dr. Vicente Mejía Colindres por el Partido Liberal” El Vicepresidente elegido fue el ing. Filander Díaz Chávez. “En estas elecciones Julio Lozano Díaz había salido electo diputado por el departamento de Tegucigalpa en la papeleta nacionalista que llevo como candidato presidencial al doctor y general Tiburcio Carias Andino”. (Lucas Paredes, Los Culpables, Tegucigalpa, 1970, pág. 26) que perdió las elecciones; pero que tuvo la hidalguía de aceptar la decisión de las urnas. Una alianza entre el ex presidente Vicente Tosta Carrasco y los liberales, habría producido los resultados electorales que favorecieron el triunfo de los liberales y su candidato Vicente Mejía Colindres.

IV

“La división que sufre en sus filas el Partido Nacional llega a tener lamentables resultados. Así tenía que suceder. En las elecciones de Autoridades Supremas que se practicaron en octubre de 1954, el Partido Liberal obtuvo una resonante victoria que se desvaneció al reunirse las Juntas Electorales que extienden credenciales a los diputados “cariistas” y diputados reformistas, los únicos que sumados son más que los acreditados a favor del Partido Liberal. Este anómalo procedimiento viene a cambiar totalmente el panorama político. Los vencidos se transformaron en vencedores, ya que, en las elecciones del 10 de octubre, el Movimiento Nacional Reformista ganó apenas la diputación del departamento de Islas de la Bahía; pero al concurrir al seno de la legislatura, cuenta ya con doce representantes cuyas credenciales tenían valor dubitable”. (Lucas Paredes, Los Culpables, Tegucigalpa 1970, pág. 38)

V

Durante el gobierno reformista de Marco Aurelio Soto se creó el departamento de Colón. El hecho ocurrió el 19 de diciembre de 1881. Se formó, seccionando una parte del departamento de Yoro, para de esta manera responder a la necesidad del país que hasta entonces había descuidado el territorio de la costa norte, en su sección oriental. Fue evidente que el esfuerzo de reordenar el territorio tenía como finalidad mejorar la administración central del Estado; y además, establecer el imperio del gobierno sobre el territorio y defenderlo mejor. La cabecera del departamento de Colón se estableció en la ciudad de Trujillo, que durante mucho tiempo se ha considerado como el primer asentamiento español duradero en el territorio nacional. Actualmente el departamento de Colón tiene los municipios siguientes: Trujillo, Santa Fe, Sonaguera, Saba, Balfate, Limón, Sico, Bonito Oriental, Iriona, Tocoa y Saba.

VI

El 19 de diciembre de 1991, en el marco de la guerra que se libraba entre el FMLN y el Ejército de El Salvador, los guerrilleros derribaron el helicóptero UH—1H, con matrícula hondureña FAH 941, en el área del cantón “La Estancia”, a cinco kilómetros de la aldea de Cacaopera, departamento de Morazán. La nave era tripulada por el subteniente Jaime Enrique Prieto y el sub teniente Marvin Cabañas. Y los pasajeros que en él se conducían: Coronel Danilo Carbajal Molina, Comandante del X Batallón de Infantería ubicado en Marcala, departamento de Intibucá, el mayor Pablo Fernando Rápalo, capitán Rolando Lara Fúnez, capitán Marco Antonio Valladares, sargento José Javier Torres, sargento Efraín Mejía Aguilera y el aerotécnico José de los Santos Gonzales. La nave inspeccionaba la frontera y volaba ese día bajo una espesa neblina, en una zona muy alta y fría, de techo de nubes bajas. Aparentemente se desoriento el piloto y se desvió hacia el espacio aéreo salvadoreño en territorio ocupado por los guerrilleros del FMLN y asediado por las FFAA de El Salvador. Estos dispararon un misil y derribaron el aparato militar hondureño. Los cadáveres fueron rescatados y traídos a Honduras, donde están enterrados.

VII

El 23 de diciembre de 1969, murió en Tegucigalpa el ex presidente de la República, Tiburcio Carias Andino. Aunque había dejado el poder en 1949 y en 1954 intentado regresar al Ejecutivo Nacional como candidato del Partido Nacional quedando segundo lugar superado por Ramón Villeda Morales del Partido Liberal, al momento de su muerte gozaba de indudables prestigios, tanto en las filas del PN, como en el resto de la sociedad. Falleció, de causas naturales – era un hombre viejo, el de mayor edad que haya sido presidente de la República – en su residencia del Barrio Abajo de Tegucigalpa. Su fallecimiento causó impacto en la sociedad que se acercó a la casa del duelo, y el 24 de diciembre le acompañó a su entierro en el Cementerio General de Comayagüela en forma masiva. Fue llevado su cadáver a Casa Presidencial donde se le rindieron honores, igual que en el Congreso Nacional. Durante el recorrido desde la que había sido su casa de habitación hasta el Cementerio General, estuvo acompañado de cadetes de la Escuela Militar Francisco Morazán. Aviones de la Fuerza Aérea, volaron sobre la capital; y entre la multitud destacaron la presencia de los principales líderes del país, encabezados por el presidente de la República Osvaldo López Arellano y sus ministros. Varios oradores pronunciaron discursos exaltando la figura del ex mandatario. Incluso algunos líderes liberales que fueron sus contendientes, honraron con su presencia la figura del anciano ex gobernante. Por parte de la familia, le acompañaron en sus horas finales sobre la tierra sus dos hijos Tiburcio Carias Castillo y Gonzalo Carias Castillo.

VIII

El 23 de diciembre de 1906, el Rey de España Alfonso XIII, dictó un Laudo definiendo los límites fronterizos entre Honduras y Nicaragua. El Laudo, estableció que el límite era la mitad del río Wans Coco o Segovia y otros puntos terrestres. El gobierno de José Santos Zelaya, se negó a acatar el Laudo y continuó la ocupación del territorio hondureño que incluía una rica zona forestal, hasta el río Cruta, en el departamento de Colón. El gobierno de la Junta Militar en 1957 atacó posiciones nicaragüenses en territorio hondureño y les obligó a replegarse al otro lado del río señalado como frontera por el Rey de España. Al mismo tiempo, el gobierno de la Junta Militar, creó el Departamento de Gracias a Dios y nombró como primer Gobernador Político al joven abogado Gautama Fonseca. Durante el gobierno de Ramón Villeda Morales, Nicaragua – después de una muy hábil tarea diplomática –acepto someter la validez del Laudo de Alfonso XIII a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El 18 de noviembre de 1960, la Corte confirmó la validez del Laudo Arbitral y la obligatoriedad de los dos países para delimitar a partir de lo decidido por el Rey de España, su frontera definitiva. Actualmente, solo hay una sección sin definir que va desde la desembocadura del río Segovia, hasta cinco millas adentro del mar Caribe.

IX

El 31 de diciembre de 1980, falleció en Tegucigalpa Oscar Armando Flores Midence, escritor, periodista y político que tuvo una indiscutible influencia en la vida nacional, durante los gobiernos de Villeda Morales, Osvaldo López Arellano, Melgar Castro y la Junta Militar. Estudió derecho en la Universidad de Honduras, formó parte de la generación de 1935; y en la década de los cuarenta del siglo pasado, integró la generación política urbana del Partido Liberal que sucedió el liderazgo de José Ángel Zúñiga Huete que desde 1933 se había exilado en México. Dirigió el diario “El Pueblo”, órgano del Partido Liberal y desde sus páginas libro la más férrea batalla en contra del régimen dictatorial de Julio Lozano Díaz. Fue famoso el cintillo que incluía, todos los días en la primera página del periódico, donde anuncia que Lozano ni algo que oliera a este sería Presidente de Honduras. Y lo logró. Fue diputado, ministro, precandidato liberal, Presidente del Banco Municipal Autónomo y Presidente de la Corte Suprema de Justicia. Contrajo matrimonio con Margarita Facusse, con la que procreó tres hijos: Carlos, Oscar y Celsa. “La Tribuna”, fundada por Flores Midence, le sobrevive, convertida en el periódico más influyente del país, por la apertura de sus páginas a todas las opiniones del espectro político nacional.  

X

“El 30 de diciembre de 1980, por Decreto número 30, la Asamblea Nacional Constituyente investida de todos los poderes del Estado: DECRETA. Artículo 1°. Derogar el decreto No. 719 emitido por la Junta Militar de Gobierno, con fecha 16 de enero de 1979, mediante el cual se concede a los ciudadanos que hubieran ejercido a cualquier título el Poder Ejecutivo de la Nación en forma individual o colegiada, una pensión vitalicia de L. 3.500.00 mensuales. Artículo 2°. El presente Decreto entrará en vigencia a partir de esta fecha, quedando derogada cualquier Ley, Decreto a Disposición que se le oponga. Dado en el Salón de Sesiones de la Asamblea Nacional Constituyente, en la ciudad de Tegucigalpa, Distrito Central a los 30 días del mes de diciembre de mil novecientos ochenta. Roberto Suazo Córdova, Presidente; Benigno Ramón Irías, Secretario; Juan Pablo Urrutia Raudales, Secretario. (Alexis de Oliva, Gobernantes Hondureños siglos XIX y XX, pág. 238).

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