José María Medina y la Santa Sede (1866)

Juan Manuel Aguilar Flores

La historiografía hondureña tradicionalmente ha presentado a José María Medina como un presidente autoritario, déspota y sanguinario, principalmente por el episodio de la horcancina en Olancho. Se le ha considerado uno de los tantos caudillos que dirigieron los destinos del país en medio de la crónica inestabilidad política de la segunda mitad del siglo XIX.

Sin embargo, muchos de estos juicios tienen un marcado sesgo ideológico, producto de las influencias y el peso del gobierno de Marco Aurelio Soto (1876-1882) y de posteriores administraciones contrarias a Medina, apoyadas por intelectuales e historiadores hondureños.

En este texto expongo uno de los actos realizados por Medina durante su segundo período presidencial. Con el deseo de aliviar a los poblados de la carga de contribución obligatoria para el sostenimiento del culto religioso, y obrando conforme al Concordato suscrito, Medina —de acuerdo con el Obispo y el Cabildo Eclesiástico— solicitó al Papa la abolición de los diezmos, proponiendo sustituirlos por una subvención religiosa que pagarían todos los hondureños en justa proporción a sus bienes y a los productos de su trabajo.

Sobre esta propuesta no se aprobó nada. En el Archivo Nacional se conserva la nota expedida en Roma, fechada el 18 de agosto de 1866, que incluye el saludo de la Santa Sede para Medina:

“A nuestro amado hijo en Cristo José María Medina, Teniente General y Presidente de la República de Honduras. Pío Papa Nono. A nuestro amado hijo, salud y bendición apostólica.”

Posteriormente, el 30 de enero de 1879, los abanderados de la Reforma Liberal en Honduras, el Dr. Marco Aurelio Soto y Ramón Rosa, firmaron la Ley de Gobernación, Justicia y Negociaciones Eclesiásticas, derogando la contribución decimal de la Iglesia y sustituyéndola por una renta que el Gobierno pagaría para el sostenimiento del culto divino.

Cabe señalar que algunos historiadores coinciden en que varias de las obras gubernamentales atribuidas a los reformadores —sin desmeritar sus logros— ya habían sido concebidas durante la administración de Medina.

En la administración del Dr. Marco Aurelio Soto, Medina fue fusilado en la ciudad de Santa Rosa de Copán el 8 de febrero de 1878, acusado de conspiración y sedición.

NOTAS

  • Nota de la Santa Sede. Legajo años 1866. ANH.
  • Gaceta Oficial del Gobierno de Honduras. Comayagua. Abril 18, 1866.
  • Taller de Historia. UNAH. 2005/2006. Capítulo III. José María Medina. Archivo Depto. de Historia-UNAH. Págs. 74-93.
  • Varios textos de Historia de Honduras publicados en nuestro medio.

GLOSARIO

Concordato: Tratado que un Gobierno celebra con la Santa Sede (Roma).

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