ABASTECER CARNES AL REAL DE MINAS DE TEGUCIGALPA (1748)

Anales Históricos

----

Juan Manuel Aguilar Flores

Balanza utilizada en ventas de carnes. 

Para el año del encabezado, Tegucigalpa tenía título de Real de Minas. Una de las disposiciones de los Alcaldes de Minas y sus lugartenientes, fue no descuidar el abasto de carnes a poblados mineros. Los abastos de carnes y otros productos procedían de los pequeños valles intermontanos: “San Juan del Trapiche”, “Hato de En medio” y “Tres Caminos”. En el caso de Tegucigalpa propiamente, no hubo minas, todas estaban ubicadas en las montañas circundantes. Defiendo lo expuesto con documentos. 

Las minas más cercanas a Tegucigalpa fue un denuncio en el “Cerro Grande”, otro en “Loma Larga”, cerro a poca distancia al Este de la aldea de Suyapa, denunciadas, pero no trabajadas. Para dar permiso a los abastecedores de carnes fue común subastar dicho cargo, por un periodo de dos meses. Los encargados de abastecer Tegucigalpa fueron: “Miguel Servellón, del valle de Amarateca, mes de abril; del Partido de Ojojona los Serratos, mes de mayo: Juan de Maradiaga, Diego Ramírez y (roto), del Partido de Danlí, junio y julio; el Capitán José de Zelaya y Don Marín de Rivera en septiembre; (roto) Bonilla octubre y noviembre; al alférez Thomas Moncada del Partido de Cantarranas diciembre y enero…”. 

Contando los meses faltan dos, marzo y agosto. Del primero hay una excusa parcial dada por Reina Valenzuela al exponer: ”…que en los días de vigilia y cuaresma, ninguna persona mate reses, venda, coma, ni permita comer o sus domésticos, salvo que para ello tenga privilegios, o tengan física necesidad por enfermedad o carencia  de alimentos…”. De agosto no he encontrado datos del por qué su omisión. En datos de Brignoli y Cardosa, refirieron que los españoles trajeron -desde luego desconocidos en América- semillas de árboles frutales, animales domésticos entre estos vacunos y ovejas. 

Una descripción de Cristóbal de Pedraza 1544, sobre Gracias detalló: “…se han puesto muchos huertos… habrá en ella sesenta vecinos a la sazón los que tienen junto a la ciudad en sus términos, estancias de ganado, vacuno, puercos, yeguas y ovejas… pero el aprovechamiento se limitó a la carne, los cueros y al uso de bestias…”. La crianza de este último no prosperó en nuestro medio, igual que el ganado cabrío. De éstos Vallejo anotó: “…poco afecto estos vecinos a tales carnes…”. 

Hay mucha información de visitas a los expendedores de carnes por autoridades respectivas. Estos sitios fueron denominados carnicerías. Además, hubo instrucción para inspeccionar que el peso de las carnes fueran las correctas al ser vendidas. Para tener una idea de los precios de la carne, anoto la de doce años adelante del año citado en el encabezado: “Carne salada 14 reales la arroba (equivalente a 1 peso con 6 reales); carne de marrano 4 pesos la arroba. Es posible que estos precios fueron al expendedor, quien tenía que hacer reducciones a medidas de pesos menores como libras y onzas

Fue obligatorio usar balanza para el peso de las carnes (Figura). Es probable que la venta de carne lista para su cocción haya sido con un precio menor que la salada, tomando en cuenta que la sal como preservante se compraba a “12 reales la arroba”. No hay anotación del medio de trasladar las carnes a los expendedores, pero es probable uso de carretas de tracción animal o acondicionadas en zurrones de cueros en las bestias de carga. El uso de la palabra “pesas”, fue sólo en América. Cabe agregar que la Alcaldía por medio de planes de arbitrios, percibió ingresos de parte del surtidor de carne, como del expendedor de la carnicería.

Notas

-Brignoli, Héctor y Ciro Cardoso. “Historia, economía de América Latina”. Costa Rica. 1977.

-Martínez Castillo, Mario Felipe. “Apuntamientos para una historia colonial de Tegucigalpa y su Alcaldía Mayor”. Teg. 1982. Editorial Universitaria.

-Reina Valenzuela, José. “Tegucigalpa. Síntesis Histórica” Tomo I. Teg. 1981. CMDC.

-Vallejo, Antonio R. “Primer anuario estadístico correspondiente al año de 1889”. Teg. 1997. Editorial Universitaria.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Contracorriente: EJERCICIO DE FRAUDE GENERAL

WikiLeaks: Las Reflexiones Completas del Embajador Ford sobre “Mel” Zelaya.

Contracorriente: LOS “HIJOS” DE MEL, ¡ENSILLAN SUS CABALLOS!