PUNTERO SEMANAL (43)
Número 43
Segunda época — Max Sorto Batres, fundador — Semanario “Patria”, 1962, Olanchito, Yoro.
I
Como anticiparon las encuestas, más de dos
tercios del electorado nacional, le dijo que no al proyecto continuista de Mel
y sus amigos del Caribe (Cuba y Venezuela). El electorado les dio la lección de
su vida a los “refundidores”: no ganaron un solo departamento, redujeron su
presencia en el Congreso y disminuyeron el número de alcaldías que hasta
entonces habían tenido bajo su control. El resultado, además, confirmó que Mel
no ha sido el “caudillo de las victorias”, sino que carga sobre los hombros la
condición de perdedor. En el 2005, ganó de manera dudosa –con el apoyo
incorrecto e ilegítimo de Tito Mejía, Presidente del Tribunal Nacional
Electoral y Frank Almaguer Jefe de observadores de la OEA– gracias a que iba
bajo la bandera del Partido Liberal. En el 2021 ganó por el apoyo de Salvador
Nasralla, sin cuya presencia, Nasry Asfura le habría ganado las elecciones. La
derrota de ahora es mayor cuando contó con todo el dinero público -la Caja
Nacional-, el apoyo de la Fiscalía General que ha intervenido en forma
indebida, persiguiendo a los opositores; de la Corte Suprema de Justicia que no
quiso suspender el estado de sitio para justificar alguna maniobra ilegal que
no hay que descartar; y el activismo de la cúpula militar dirigida por
Roosevelt Hernández.
II
El PLR ha demostrado que no es un partido
político, que tampoco es un partido revolucionario; y mucho menos que sea
socialista. Su incapacidad para hacer un análisis crítico de los resultados
electorales, el estudio de la relación de los fondos públicos repartidos en la
compra de votos y la pérdida de mayoría en aquellos departamentos en donde
ejercían control absoluto, lo confirma. Los análisis han sido muy pobres. Rixi
no ha hecho ninguna contribución que confirme el talento que solo el “chino”
Castillo le atribuye. Y Salgado –conocido como “la vaca intelectual”– no ha
encontrado en sus pocas páginas marxistas que carga bajo el sobaco, fuera del
viejo canto del cerco mediático, una explicación del porqué las masas
electorales les dieron la espalda, tanto en la Costa Norte –moderna y
capitalista– como en la capital de la república y en las zonas rurales en donde
al tenor a sus consignas fue mucho mayor. Los “marxistas” latinoamericanos no
tienen capacidad de análisis crítico. Sus explicaciones son infantiles, tanto
cuando describen realidades, hacen propuestas y también cuando reflexionan
sobre los resultados alcanzados.
III
Solo conocemos un análisis marxista serio. La
mayoría de las explicaciones tiene olor a pañal usado: la culpa es del otro
siempre, especialmente de los correligionarios empleados –que claro tienen
responsabilidad– y porque a ellos no les ha dado premios, empleos o la rectoría
de la UNAH. Otros, desde una visión deformada que no tiene nada que ver con su
militancia política, menosprecian al pueblo, diciendo que es conservador, que
no entendió la propuesta revolucionaria; o que el miedo paralizó a las masas que
se vieron inundadas de malos presagios si votaban por Rixi. “La culpa no es del
pueblo ni de Rixi Moncada, la culpa fue de los ministros –malditos endiosados–
en el poder que era del pueblo hondureño, de la resistencia; y le robaron sus
sueños de un trabajo de mejor calidad, calidad de vida, seguro social (de) los
colectivos. Luchamos 12 años, 7 meses contra (la) narco dictadura y nos robaron
las prestaciones” dicen en las redes. Y no han sido pocos los que dicen que la
culpa la tiene Trump. Sin análisis serio como enseñara Marx. Tan solo en el
ejercicio infantil de echarle la culpa a los demás.
IV
El análisis serio, aunque es el del marxista
Tomas Andino Mencía. Dice que “no es el momento de desmoralizarse, porque los
revolucionarios de verdad están hechos para los tiempos difíciles”. Pero se
equivoca porque Mel, Rixi, Cardona, Isis Cuellar, Luis Redondo, Casaña, Marlon
Ochoa, Barahona, Xiomara, y otros, nunca han sido revolucionarios. Ni lo serán
jamás. Es sabio cuando le dice que acepten que perdieron las elecciones. “Un
revolucionario tiene los pies plantados sobre la tierra y lo ético es respetar
la voluntad popular. Esperar los datos del conteo final no va a cambiar los
hechos. Los que estuvimos en el escrutinio de votos, vimos que, en la mayoría
de los centros de votación, Libre perdió todas o la mayoría de la JRC, y esa
tendencia es irreversible. Reconocer el problema es el primer paso para
solucionarlo”. Agrega que no hay que culpar al pueblo. “Hay que analizar las
causas del fracaso, corregir el rumbo y escuchar a las bases del partido y al
pueblo”.
V
Xiomara no solo es incompetente –la gobernante más
inútil de la historia política de los últimos cien años– sino que, además,
rencorosa e incomprensiva. Al principio creíamos que la habían aislado para
disimular su falta de pupitre y la ínfima calidad de estadista que Dios le ha
dado; pero ahora entendemos que han tenido razón de mantenerla detrás del fogón
porque además de exaltada, es rencorosa, odiosa, mal intencionada y con
disposición para hacerle daño incluso a quienes le han servido con lealtad y
dedicación. Los gritos de “traidor” en contra de Jorge Cálix, como una mujer
cualquiera que no tomó en cuenta que para entonces era la presidenta electa de
todos los hondureños, nos escandalizaron; pero creíamos que era cuestión del
momento tenso que estaba pasando. Pero ahora que destituye al Ministro de Educación
solo porque celebra el triunfo de su esposa como diputada del Partido
Liberal –si hubiera sido del PLR no le habría disgustado por supuesto– nos
damos cuenta que es una mujer que la ha destruido la amargura, la inseguridad;
y que usa el poder, no para hacerse de una buena imagen, conseguir respeto y
consideración, ampliar sus amistades y celebrar la diversidad en la unidad como
un valor de los hondureños, sino que se ha vuelto odiosa y pendenciera que
incluso, deja atrás a Rixi, que creíamos que la superaba en amarguras y deseos
irregulares en una conciencia igualmente desordenada. Y además hipócrita,
porque fue a hablar con el papa León XIV, golpeándose el pecho como gran
católica; y ahora no muestra capacidad de “perdonar a los que la ofenden”. Como
nosotros le perdonamos cuando nos ha ofendido de diferentes maneras, tanto en
lo personal como a mis amigos. Destituir a un ministro por una felicitación y
por expresar alegría porque su esposa ha sido reelegida como diputado, quedara
en la historia hondureña, como una muestra de la pequeñez de una gobernante que
además de incompetente, ha sido derrotada por el rencor, la envidia y la
mezquindad.
VI
Pero también el fracaso del PLR, es el fracaso
de Rafael Correa, el gran asesor –el estratega del enfrentamiento con la banca
privada, el asesor de la organización de la cancha de gallos para echar a
pelear a ricos contra pobres y además el de la “extraordinaria” idea de cerrar
la Central de Riesgos para “democratizar” al crédito– porque estos temas, en
vez de ayudar a Rixi, más bien le hicieron perder votos y apoyos en lugares
donde los necesitaba. El otro asesor que fue un fracaso es el ex embajador de
Estados Unidos en Tegucigalpa Hugo Llorens que jamás se dio cuenta que Roger
Stone estaba trabajando al presidente Trump para que le diera apoyo a Asfura,
rechazara a Rixi; y pusiera en duda la confiabilidad de Nasralla, porque en el
pasado había apoyado a Xiomara Castro para llegar a la Presidencia de la
República. A estos asesores, que nos han costado una fortuna porque han sido
pagados con el dinero de los contribuyentes, Xiomara no los destituye con la
prontitud con la que ha despedido a Esponda que, al margen de sus errores le
han sido tan leal, que, aunque le echo agua caliente, no ha salido aullando
como otros cuando les ocurre algo igual.
VII
El ex ministro de Relaciones Exteriores,
Enrique Reina, frustrado designado presidencial, se ha llamado al silencio; y
no ha hecho como en otras veces, ejercicio de orgullo latinoamericano
rechazando la intervención abierta –como nunca antes lo había hecho un
presidente de los Estados Unidos en toda la historia– de Trump en la campaña
electoral. De repente le da un poquito de pena porque en el 2009, el primer
lugar a donde Mel fue a pedir cacao; para que le devolvieran la Presidencia de
la República de Honduras fue a los Estados Unidos. Llegó al Departamento de
Estado a buscar a la señora Clinton que le dio un pañuelo para que se secara
las lágrimas después que le contó cómo le habían tratado los militares que lo
sacaron en calzoncillos a Costa Rica; y una vez calmado le pidió que por favor
le consiguiera una entrevista con el presidente Obama. Por supuesto Hilary
Clinton le dijo que lo intentaría; pero le dijo que el presidente estaba muy
ocupado; y que, además, de repente no quisiera agotar anticipadamente todos los
pasos antes que otras organizaciones reaccionaran. El ex Canciller Reina, que
reside en Washington sin pagar renta porque vive en una casa oficial de
Honduras, ahora debe andar preocupado donde conseguirá empleo. Maduro y Díaz
Cannel, aunque quieran no pueden ayudarle; y en la OEA, esta vez ya no tiene
amigos para que lo enchamben. El embajador de Honduras en la OEA, no le
contesta el teléfono siquiera cuando Reina lo llama, nos han confirmado de
buena fuente desde Olanchito.
VIII
Otro que está turbado es Roosevelt Hernández y
su pequeño grupo de incondicionales que se la jugaron hasta la última semana
con un proyecto político en donde nunca se dieron cuenta que la única forma de
ganarle a Asfura y Nasralla era mediante un gigantesco fraude electoral que fue
superado por la observación internacional. No podemos entender como falló la
inteligencia de las FFAA en anticipar el resultado electoral que conocemos; y
que constituye un rechazo total a Mel y a sus pretensiones de seguirnos tratando
a los hondureños como ordeñadores de sus haciendas. De repente lo que nubló el
poco cerebro que le queda a Hernández fueron los ofrecimientos de Mel, que lo
nombraría el 1 de diciembre Ministro de Defensa –cargo que por ello estaba
vacante– o imaginó que, en una crisis, él podía dar un golpe de estado,
convirtiéndose en Jefe del Estado. Pobrecito. Ahora el próximo 11 empieza su
muerte civil: nadie vivirá para mencionarlo. Será como si se hubiera muerto,
igual que José Jorge Fortín que, aunque sigue dentro del presupuesto, nadie da
razón de donde se encuentra; ni qué hace. Si llega a su oficina; y en qué lugar
le pagan el salario que no se gana honorablemente.
IX
Después que JOH, ha pronunciado su largo
discurso, ratificando su inocencia y confirmando que “fue víctima de una
injusta traición de parte del ex presidente Biden”, mucho nos ha llamado para
preguntarnos qué pasará con la celda vacía que ocupaba el ex presidente en
Virginia. Y como aquí la gente ya respira algo tranquila, pero siente que
todavía no ha concluido el peligro, esperan que Trump se lleve a Mel, a Carlón
o a Redondo --y también a Xiomara y dicen ¿porque no? -- porque mientras estos
anden sueltos, son un peligro para la institucionalidad hondureña. Con Mel
suelto, será difícil gobernar. Él no se está quieto y no puede vivir fuera del
presupuesto nacional y del poder. Tiene más de 45 años mamando de la teta
pública. Aunque hay que reconocer que después del 30 de Noviembre ha
estado tranquilo. Sabe que ha perdido y que la base ya no da su vida por un
derrotado. Además, “huele peligro” porque Trump puede mandar al general
Sabillón, otra vez, para llevárselo esposado a los Estados Unidos.
X
Llama la atención que el PL redujo el número de
alcaldías donde gobernaba. De repente porque no han podido renovar el
liderazgo, como es el caso de Choluteca, donde Quintín Soriano es rebajado a
regidor. En cambio, en otros lugares, valga decir Comayagua, Miranda consiguió
su octavo periodo como alcalde Municipal; pero Nasralla allí perdió, lo que
indica que, en este caso, el triunfo del alcalde se logró a costa de dañar al
Partido Liberal. Los liberales, si el voto al final no les favorece –e incluso
si remontan las cifras, cosa improbable– tienen que hacer un análisis de los
alcaldes y los diputados también, porque muchos de ellos han convertido sus
cargos en un fin en sí mismo, sin tener en cuenta los resultados presidenciales
y en este caso específico, los del Partido Liberal. Los cachurecos, son más
disciplinados y juegan más limpio que algunos alcaldes liberales que solo se
sacrifican por ellos; y por nadie más.
XI
Las estupideces que han hecho son innumerables.
En un país en donde la ciencia no tiene sus mejores espacios, darle el “Premio
de Ciencias José Cecilio del Valle”, a un joven historiador de pocos estudios,
de discutible honorabilidad porque en México fue sacado de un grupo de estudio
porque lo encontraron plagiando textos, es el colmo de la idiotez. Se trata de
Orlin Manuel Duarte Landero, -- un desconocido -- que lo único que ha hecho es
escribir un folleto –porque no tiene la calidad de libro– intitulado
“Educación y Resistencia: Honduras después del golpe de estado de 2009”
en el que adula a Mel Zelaya. Está bien que el doctor Cherenfant haya
entusiasmado a Xiomara con un libro a todo color, exaltando sus
vanidades, –hecho que quedó entre el médico y la paciente– pero darle un
Premio Científico de dimensión nacional a un historiador adulador, es el colmo
del irrespeto; y que el público, sin duda habrá rechazado. Los académicos en
las tertulias se han burlado del “premiado”, los votantes en las urnas y
nosotros, aquí públicamente censuramos el acto que ofende a Valle y menosprecia
a la ciencia y a los científicos, que, aunque lo duden los tenemos en Honduras;
y de mayores méritos.
XII
¿Es buena idea un desfile --el 11 de diciembre-- de tropas del ejército por la celebración de los 200 años de su fundación? Podría ser malinterpretado por las fuerzas de la oposición, en vista del comportamiento político que ha asumido la cúpula de las FFAA en la actual campaña electoral. Hay un antecedente histórico que los actuales dirigentes militares no conocen: el 20 de octubre de 1956, la alta oficialidad le pidió permiso al Jefe del Estado Julio Lozano Díaz – el que obtuvieron – para hacer un desfile militar el día siguiente. Los aviones militares empezaron a volar desde las 7 am de la mañana del 21 de octubre, haciendo vuelos rasantes sobre la Casa Presidencial donde se encontraba Julio Lozano, el Jefe del Estado. Mientras tanto, en la Escuela Militar — ubicada donde ahora está el Estado Mayor—integraban el nuevo gabinete, redactaban la proclama y organizaban la comisión que iría a pedirle la renuncia a Julio Lozano Díaz. Ahora, cuando los resultados electorales no están firmes y consolidados; y se oyen voces discordantes hablando de fraude electoral, hay que analizar las cosas y actuar con prudencia. Las FFAA no pueden volver sobre el camino de estar contra el pueblo que ha demostrado que no quiere un modelo de régimen en que el gobierno se convierte en una dictadura donde los hondureños le entreguen el control del país a los venezolanos. El general Valerio Ardón, debe meditar sobre la oportunidad de este desfile muy justificado; pero creemos que, en esta fecha no es conveniente efectuarlo. ¿Estoy equivocado?
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