Contracorriente: NO BASTA GANAR LAS ELECCIONES
Juan Ramón Martínez
Queremos insistir: no basta ganar las
elecciones. Hay que asegurar la transición; y empezar la tarea titánica de
reconstruir el país. No menosprecio las dificultades y mucho menos las tareas
que se hacen para enmendar el proceso electoral y garantizar el ejercicio de la
soberanía popular. Tenemos suficientes evidencias que el PLR intenta montar un
fraude, en complicidad con la facción de las FFAA que dirige Roosevelt
Hernández, el apoyo de la Fiscalía; y la peligrosa malvada conducta de Luis
Redondo.
Esto lo sé. Tengo la impresión que la
correlación de fuerzas entre la democracia opositora y el autoritarismo
“zelayista”, es favorable a la democracia. Creo que los líderes opositores,
Nasralla y Asfura especialmente, han descubierto que, en una contienda de
tres candidatos, cuando el que ocupa el primer lugar – una vez conocidos los
resultados – recibe el respaldo del segundo lugar, el sistema se consolida.
Si se revisa lo ocurrido en 1903, 1924 y 1954, constaran que perdimos la paz y
alteramos la institucionalidad, cuando el que ocupó el tercer lugar respaldo al
segundo lugar, descalificando al que había obtenido la mayoría. Por supuesto,
ocurrió cuando las Constituciones – ahora no es el caso – exigían mayoría
absoluta. Un compromiso en esta dirección entre Nasralla y Asfura, daría
tranquilidad y aportaría peso al manejo del relincho de animal herido de Mel,
una vez que descubra que el pueblo hastiado de su sombrero y su “chumpa”, le ha
dicho ¡hasta aquí no más!
La transición es el problema. Mel no aceptará
los resultados. El manejo del Congreso será complicado. Nadie tendrá mayoría. Habrá una
primera mayoría de liberales, una segunda de nacionalistas; y una minoría del
PLR. La gobernanza del Congreso requerirá una alianza entre liberales y
nacionalistas. Mel negociará con las facciones liberales que cree fieles a
Flores – que, menguado, tendrá diputados –, y con los que Jorge
Cálix haya conseguido. En fin, con los que pueda comprar. Tendrá suficiente
dinero para ello.
Para frenar tal eventualidad, Nasralla y Asfura
deben pactar que el que gane tendrá la presidencia del Congreso; la vice
presidencia el que pierda; una de las dos secretarias; y así sucesivamente,
hasta completar la Junta Directiva. Instalada la Legislatura y jurado el
cargo, el ganador debe diseñar un plan de emergencia para recuperar al país.
Ese plan, incluirá la modificación del Reglamento Interno, devolviéndole a las
comisiones, el papel que les corresponde. Y controlando a los suplentes, con
los que Mel puede intentar algunas asonadas en contra de la legitimidad.
Hay que integrar el Gabinete de Gobierno,
reduciendo el número de ministros. Debiendo mantener sus nombres en secreto
para su seguridad. Pero lo importante es que tengan un Plan que sea
el resultado de la suma de las dos propuestas del bipartidismo, para
garantizarle al gobernante el mayor respaldo popular con el que enfrentar los
embates callejeros.
Hay que sanear a las FFAA cerrando las fisuras
dejadas por Hernández. Para ello, hay que volver a la legitimidad otorgando los
cargos de acuerdo a antigüedad y méritos. Esto se ha perdido. Los oficiales han
tenido que soportar que los oportunistas, que se bajaron los pantalones;
y sin méritos ocuparon cargos que solo deben dar los méritos y la antigüedad.
El problema no es complicado porque Hernández no tiene el respaldo que cree; y
además, bastará un Ministro de Defensa serio y profesional, civil y con
experiencia, para devolverle a la institución el carácter que le confiere la
constitución. Además, hay que corregir el descuadre que han sufrido las FFAA
en su capacidad de fuego para garantizar la soberanía territorial.
También hay que hacerlo con la Policía
Nacional. Eligiendo a un Ministro de Seguridad civil y democrático. No sabemos
cómo está la institución. Hay que separar las manzanas “podridas”; y colocarlas
en cestos diferentes. Los policías profesionales deben ser preferidos y
rechazados a los que se hayan envilecido A los dudosos, aislarlos y vigilarlos.
El crimen común, debe tener piezas infiltradas en el interior de la Policía que
solo debe estar al servicio de la colectividad.
El tema principal: la recuperación
económica, por medio de la reparación de los daños legislativos inferidos a la
confianza de los inversionistas nacionales e internacionales. Debemos
atraer inversionistas, que deben ser bienvenidos, vengan de donde vengan. Toda
vez que respeten nuestras leyes y no ofendan el honor nacional, dañando a los
que menos tienen; y que buscan su autonomía económica, mediante la arriesgada
inversión en un país tan inseguro como Honduras.

Necesitamos en el ejecutivo los mejores secretarios de estado con suficiente experiencia en su campo y sobretodo que conozca el país sus grandes
ResponderBorrarNecesitamos un Poder Ejecutivo con secretarios de estado profesionales en su campo que sobre todo conozcan el país sus necesidades y sus grandes oportunidades
ResponderBorrarDebe tener un compromiso serio y muy formal con la sociedad, de que erradicará la corrupción, no es posible que izquierda y derecha estén en el costal de la podredumbre de la corrupción insaciable, este debe ser su principal enfoque, para generar confianza
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