Mirador: CREDITO DEMOCRATICO Y CENTRAL DE RIESGOS
Juan Ramón Martínez
Rixi es agresiva haciendo propuestas
estrafalarias. Tiene el carácter de la persona que, sin saber las cosas, quiere
impresionar tomando la iniciativa. Sus declaraciones sobre el acceso al
crédito, el papel de los bancos; y la oportunidad de la información para
asegurar el pago de lo recibido, muestra abismales ignorancias. Y es
comprensible. Sus conocimientos de derecho giran en las orillas del Derecho
Penal. No sabe mucho de Derecho Mercantil. No conoce el régimen de crédito; ni
tampoco su naturaleza. Tiene pocas lecturas. No es su culpa. Quienes sí la
tienen y estando cerca, -sus asesores- no le orientan dándole las elecciones
elementales necesarias.
Por ejemplo, ignora que el crédito en Honduras
tiene en sus formas, tres dimensiones: el crédito informal –el más costoso y de
más riesgo— el crédito cooperativo y el crédito bancario que incluye a su vez,
el crédito de los prestamistas autorizados y las financieras. El crédito más
voluminoso, con más movimiento es el crédito informal, no regulado, basado en
la relación personal; y en el pago diario. Con elevados intereses y que se
recibe y se paga el mismo día: capital e intereses.
Normalmente, hasta donde sabemos la tasa de
interés es del 20% diario. Es decir, la tasa más alta del mercado; pero que
cumple una función inevitable sin la cual, no es posible la operación de los
mercados de las 15 principales ciudades.
En los ochentas estudiamos el fenómeno y
llamamos a la operación “sector informal”. Los cubanos y los economistas
locales lo llaman “cuentapropistas”. En Cuba —donde no hay un
sistema bancario privado— el crédito es muy complicado y solo opera esta
modalidad, reconocida a regañadientes por el régimen castrista. Hernando de
Soto, estudioso peruano del “sector informal”, escribió “El Otro Sendero”; e
insinuó con mucho talento que había en el caso del Perú, un germen de
capitalismo competitivo que convenía apoyar, formalizando los bienes de capital
que normalmente no están registrados por parte de los empresarios más exitosos.
Para que sirviera de garantía.
Durante el gobierno de Maduro se amplió el
régimen de propiedad privada que ha servido de garantía para que los
“cuentapropistas” puedan acceder al crédito bancario/cooperativo.
El crédito cooperativo es elevado. FACACH
–Calle República de Chile, Boulevard Morazán– de la que fui su presidente,
tiene una red de cooperativas que operan como en Alemania, como una alternativa
de la banca; y con la que cooperan en forma activa. Miles de personas tienen
acceso al crédito no capitalista en donde quienes más pagan intereses, más
beneficios reciben. Esto Rixi, no lo entiende porque no entra en la lógica del
derecho penal; y, además, es una manifestación del capitalismo privado, en que
la iniciativa de los particulares, está por encima de la falsa superioridad del
gobierno central.
El crédito bancario, es el más vigilado y
controlado. En realidad, es crédito de los ahorrantes, que dan los banqueros a
los prestatarios, en la seguridad que lo pagarán. En tiempo y forma.
Para el crédito en general, la información es
como para los aviadores el informe del tiempo. Fundamental. Se da crédito al
que paga. En los “mercados”, el que no paga –al día– está “muerto”. Nadie le da
crédito. Y en las cooperativas, los morosos, excluidos. Los bancos sólo dan
crédito a los que conocen.
Si se les niega información –igual que a las cooperativas– se les obliga a volar con los ojos cerrados, comprometiendo los ahorros que manejan. Sin información como ofrece Rixi el crédito se reducirá. La democratización será otra promesa incumplida. Porque en vez de más crédito, se contraerá bruscamente. Como en Cuba.
La Prensa, San Pedro Sula, 27 de noviembre de 2025.

ESTA SEÑORA CONOCE EL MOVIMIENTO Y LOS NUMEROS PERO YA ES EVIDENTE QUE OTRA FUERZA SUPERIOR LA OBLIGA A ACTUAR COMO DESTRUCTORA Y LIGADA A MEL ESTA COMO CHAKIRA
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