PUNTERO SEMANAL (45)
Número 45
Segunda época — Max Sorto Batres, fundador — Semanario “Patria”, 1962, Olanchito, Yoro.
I
A tres semanas de las elecciones, los
“ganadores” han cambiado. El discurso y las actitudes. Una semana antes del 30
de noviembre Mel, creía que ganaba las elecciones. El 29 de junio en San
Pedro Sula, sintió que no podía obtener un resultado favorable porque “había
perdido el pueblo” como dijo Rodrigo Wong Arévalo. Convocó a la “madre de
las manifestaciones” y las bases no le respondieron. Al final confió en “los
hackers rusos, expertos en ganar elecciones que le proporcionó Venezuela”. Al
final este país, rodeado por los Estados Unidos no pudo auxiliarlo. Y además
los hackers gringos neutralizaron a sus “colegas” rusos. Rixi entendió al
final, que no ganaría. Por ello no fue a Olanchito. Sus números no cuadraban; y
en cambio, Asfura hizo una movilización en la “Ciudad Cívica” que mostró mucha
fuerza y anuló a la familia Ponce, la subsidiaria local del “Familión”. Mel,
aunque no es católico ni mucho menos, esperó un milagro que no se produjo. Más
bien varios acontecimientos precipitaron el peor desempeño de un partido
político que gobernó en los últimos cien años, castigado por el voto popular. El
“revolucionario” de Los Horcones, encontró su Waterloo.
II
Nasralla, según las encuestas le ganaba a
Asfura por más de tres puntos – en términos estadísticos un
empate técnico – lo que hizo creer que podía ganar ajustadamente las
elecciones. Pero ocurrió un fenómeno inesperado. Las declaraciones de la Casa
Blanca. Al preferir a Asfura, Trump detuvo la huida de los cachurecos que no
creían que el Partido Nacional pudiera contar con el apoyo de los Estados
Unidos para las tareas de la reconstrucción que tenían que hacerse en Honduras.
Pero al respaldar públicamente a un candidato que estaba en segundo lugar, los
nacionalistas que no veían con buenos ojos a Asfura, volvieron y dejaron a
Nasralla. Esa intervención de Trump que no niega y más bien celebra, revirtió
los resultados con facilidad porque la diferencia entre uno y otro era muy
pequeña de modo que una acción como la de Trump, tuvo efectos del desbalance
que conocemos. Por poco, –pero como se gana con un voto de
diferencia– ahora es Asfura el que encabeza los resultados electorales.
III
Algunos analistas con poco conocimiento
histórico se han asustado y clamado al cielo, descalificando a Trump por emitir
opiniones sobre los candidatos presidenciales. Carlos Roberto Reina –de una
familia conservadora; pero con portes de izquierda marxista– decía que para ser presidente
de Honduras había que contar con el respaldo del electorado, el pase de las
FFAA; y la simpatía de la embajada de Estados Unidos. En 1954, el embajador
Whitting Willauer –según lo refiere el ex presidente Ramón E. Cruz en un
artículo suyo que hemos publicado en dos partes, la última el sábado pasado– que
ante el hecho que Villeda Morales y Tiburcio Carias Andino tenían la primera y
segunda mayoría, dejando en tercera posición a Williams Calderón, lo que lo
sacaba del torneo, porque la Constitución de 1936, establecía que entre los dos
primeros el Congreso decidiría el ganador, le sugirió a Carias que depusiera de
sus intenciones; y que más bien, el Congreso se transformara en
Constituyente; que está eligiera como presidente durante seis años a una
persona que no fuera ni Villeda o Carias. Por supuesto, Carias no quería que
Villeda fuera presidente; pero tampoco Williams Calderón. Carias se opuso a
Willauer y se inclinó por la ruptura constitucional. Los diputados del PN y el
MNR no fueron al Congreso y en el vacío legal se favoreció la emergencia de
Julio Lozano con los negativos resultados que terminaron en el golpe de los
militares el 21 de octubre de 1956.
IV
Mel Zelaya, está haciendo ahora lo que el
embajador de los Estados Unidos propuso en 1954. Si su candidata quedó en
tercer lugar, la alternativa es sembrar la duda sobre quien ganó las elecciones
-- para lo que -- por una parte, descalifica el resultado muy apretado
anticipado desde el principio por las encuestas entre el candidato nacionalista
y el liberal; y por el otro despierta el apetito de Salvador Nasralla que, por
su condición personal, emocionalmente exaltado no está dispuesto a aceptar que
Asfura le haya ganado las elecciones. Por ello es que el hijo mayor de Mel –
José Manuel o Héctor, creo que se llama – siguiendo las órdenes del padre
proclamó como gran heraldo que, quien había ganado las elecciones era Nasralla.
No con el fin de ayudar a quien menosprecian y atribuyen todos los defectos,
sino que para usar su prestigio y crear el conflicto sobre el cual montar el
“golpe de estado”. Haciéndole segunda la “mama” de los muchachos Xiomara Castro
que, en un discurso altisonante, declaró su disposición de desconocer los
resultados; y no estar dispuesta a entregar el cargo el próximo mes. Muchos
liberales cayeron en la trampa obstaculizando la continuación del escrutinio
especial. La Democracia Cristiana –que le ha ido muy mal en las manos de
Godofredo Fajardo– también ordenó a sus parciales no participar en
el recuento y revisión de las urnas en donde había actas con irregularidades.
Al final, -- después de la llamada correspondiente -- se dieron cuenta,
posiblemente Carlos Flores el primero y más lúcido de todos; y el Pollo
Contreras que desde el principio puso en su lugar a Nasralla, el PL busco al
PN; y destrabaron el conteo de las actas finales. Las llamadas de la Casa
Blanca hacen milagros. Y no hay que dudarlo, porque de la noche a la
mañana, los cerrados se abrieron; y el escrutinio continuo. El Mar Rojo se
abrió. El sábado le quitaron la visa a Redondo, Morazán y amenazaron de
hacerlo con Xiomara y sus hijos. Y esta dijo, eso que no era posible.
Cualquier cosa; pero la visa no. Por ello el jueves reculo. Cambió el discurso;
y dijo todo lo contrario en la ceremonia militar en el Campo de Parada Marte.
Cosas “veredes” mi Sancho amigo.
V
Pero no contaron con Nasralla. Este fue
descalificado por Trump por considerarlo un “aliado de los comunistas”. Para
Trump, Mel y Rixi no son socialistas; ni ocho cuartos, si no comunistas.
De modo que el apoyo de los liberales, dejó de centrarse en la figura de
Nasralla; y más bien –con realismo político– buscó defender lo
que había logrado: su renovada fuerza en el Congreso, oportunidades de
participar en la Junta Directiva del CN, en el gabinete de gobierno, sin la
oposición sectaria de Mel, que durante la legislatura anterior ni siquiera les
permitía el uso de la palabra a los diputados liberales. Es decir que
Nasralla, se convirtió en una figura secundaria para el PL, que sabiendo que
Trump no le dispensa confianza al conductor televisivo, se han empezado
distanciar, dejándolo solo y confiaron otra vez en la voluntad soberana de los
electores. Son liberales a ratos los liberales hondureños. Algunos dudan que
lo sean incluso.
VI
Nasralla perdió el favor de los liberales
–especialmente en su acción suicida de volver a los brazos de Mel Zelaya–
cuando olvidó que los liberales le abrieron la puerta para crecer; y que una
vez que lo lograron no iban entregar lo ganado al albur de una jugada en la que
“bigotón”, otra vez, traicionaría a Nasralla. Por ello le exigieron pruebas
de las irregularidades y como Nasralla no las tiene cundió el pánico en el
pequeño grupo que le sigue siendo fiel. Incluso entre los liberales más
anti cachurecos del Consejo Central Ejecutivo que estaban respaldando a
Nasralla, por reflejo de poner su liberalismo a prueba, negándose a respaldar a
un enemigo tradicional. Al quedarse solo Nasralla, su mujer emergió como una
figura desaforada que, en nombre del marido, confundió –igual que lo ha
hecho Mel– los intereses de la familia con los intereses del Partido Liberal.
Además pasó por alto que el PLR es propiedad de Mel. El PL no es de Nasralla.
Esa es la diferencia que la joven diputada no entiende, porque, aunque la
finalización del conteo final llegue a favorecer a su marido ella queda fuera
de las posibilidades para lograr la Presidencia del Congreso Nacional. Otra
“familia”—que recuerde al Familión— no es aceptable para los
hondureños. Aquí es donde Iroshka perdió los estribos. Cuando supo que le
podían quitar las visas, en vez de llamarse al silencio, hizo una declaración
vulgar –el término culo no es de uso corriente entre personas serias y menos
entre mujeres educadas– diciendo que le valía culo que se la quitaran. Todos
sabemos que sus dos partos de sus menores hijos, los ha tenido en hospitales de
Estados Unidos. Confirmando que le falta control sobre sus emociones y corre el
riesgo de caer en las trampas de las emociones incontroladas que le provocan
las embestidas políticas. De adentro y desde afuera.
VII
Xiomara cambia de discurso, como de vestido. Ha
pasado del ridículo hasta la humillación, aceptando que respetará como
corresponde, el resultado de las elecciones; y que está dispuesta a cooperar en
el proceso de transición entre su gobierno y el que determine el CNE como
expresión de la voluntad de los electores. El Plan de Xiomara –que era el de
Mel “el mariscal de las derrotas”– nunca fue el de favorecer a Nasralla y mucho
menos a los liberales. Buscaba protegerse en primer lugar; pero en el fondo
apuntaba al “Golpe de Estado”, contando con la complicidad de Redondo y la
Comisión Permanente, para prolongar su mandato Xiomara por dos años más. (Por
estas mismas ideas Bolsonaro está preso en el Brasil) Este hecho también
pesó en los estrategas liberales que se dieron cuenta que Mel lo que buscaba
era derogar la Constitución de 1982. Y reelegirse. Pero después de la amenaza
de Trump, Xiomara echó pie atrás. Y por primera vez en cuatro años, abandonó
la cantaleta de la dictadura, de los golpes de estado; y más bien exhibió
en la ceremonia de relevo de las autoridades militares -- por fin -- el
comportamiento propio de alguien con dos dedos en la frente que en vez de
atender las órdenes del marido irresponsable, se sometió a lo que ordena la
Constitución. Dura de entender como siempre; pero al final entendió dónde
está amarrada la madre del cordero.
VIII
La reculada no lo hizo sola. Obligó a Roosevelt
Hernández a hacer lo mismo, cumpliendo órdenes de sus pares del Pentágono. Para
disimularlo pidió disculpas a los periodistas —a los que ha
convertido en sus “enemigos”— porque minutos antes, sin que ni para que la
había emprendido en contra de Renato Alvares. Al final se auto engañó diciendo
que había hecho las cosas bien; y mejorado a las FFAA. Todo un mentiroso. Es
el que más daño le ha hecho a las FFAA. Deshonró el uniforme, poniéndose las
chaquetas roji--negras del PLR y colocándose a las órdenes de Ceballos.
Aquí queda disminuido. Ceballos es un hombre pobre y fornido que no tiene otra
forma de ganarse la vida. En cambio, Hernández, ha vivido desde chiquito del
dinero público, que nos hemos quitado de la boca para dárselo; e invertirlo en
su formación, sueldos, chapas y estrellas, uniformes, equipos, casas, vehículos
y ahorros navegables. Ahora es un nuevo rico. Sin el uniforme, lo veremos en su
justa dimensión: chiquito, sin prensa y sin guaruras, encerrado en su mansión,
odiando riñendo a su mujer, sin aduladores que le repliquen sus tonterías,
bajando la cabeza porque aquí, en Honduras igual que le ha ocurrido a Fortín,
nadie se volverá a recordar de él; y aunque lo hagan, el ministro de defensa
Valerio Ardón dijo que cumplirá sus deberes dentro del marco institucional.
Entonces, míster Hernández, bienvenido a la vida de los ninguneados, de los
ofendidos, de los despechados, de los que no más ayer, ofendía con falta de
tacto y conciencia histórica. Solo le quedan 35 días. Cuando salga del
carguito, no lo dejaremos que vuelva a besar la bandera, porque ofende a todos
los hondureños y ensucia la enseña nacional.
IX
Valerio Ardón, tiene varias tareas que cumplir
en los próximos dos años. La primera es fácil: obedecer a la Constitución
respaldando al CNE y amarrando y encarcelando a los se opongan a la transición
que ordena la Carta Magna. Solo tendrá un problema: Hernández, él “mínimo”
Ministro de Defensa. Respirará sobre sus hombros queriendo ordenarle que hacer.
Si no puede o no tiene el valor para colocarlo en su lugar, no olvide que solo
será por pocos días. Desde el 1° de enero, Hernández será lo que ha disimulado
detrás del uniforme: una figura menor de político rural que provocó mucho
mal a la institución y al pueblo. La otra tarea es más complicada,
laboriosa y le llevará más tiempo.
Necesita reconstruir la alianza militar con los
Estados Unidos, recuperando la cooperación que se nos ha negado; y, además,
equiparar fuerzas con El Salvador que ha aumentado su capacidad de fuego y
colocado a Honduras en una posición inferior que no nos merecemos militarmente
hablando. La otra tarea es eliminar los rastros de la politización que ha
dejado Hernández entre la oficialidad. No debe pasar por alto que contó con el
apoyo de los cubanos y los venezolanos para envenenar a muchos compatriotas que
en el futuro podrán imitar a Hernández; y darle vuelta a la institución.
Para ello, deberá revisar y modificar el sistema educativo, para encontrar el
agujero por donde se coló Hernández y su grupo. Porque si la trocha sigue
abierta alguien en el futuro querrá imitarlo entregando la institución a los
políticos. El riesgo es muy alto. Y al final debe reconquistar la simpatía
y el respeto del pueblo hondureño. Pudo sentir personalmente su ausencia,
durante el desfile que efectuó el sábado antepasado para conmemorar los 200
años de fundación del ejército. El pueblo no salió a la calle a aplaudirlos.
Incluso los periódicos más influyentes ni una simple fotografía le concedieron.
Puntero Semanal 44 <<---->> Puntero Semanal 46








Comentarios
Publicar un comentario