MEL ES UN ADOLESCENTE DESEOSO DE MOSTRAR SU FALTA DE RESPETO A LA AUTORIDAD (*)
Anales Históricos
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(SECRETO: SECCIÓN 01 A 04 TEGUCIGALPA)
Charles A. Ford (**)
1. (S) Resumen: El presidente
hondureño José Manuel (Mel) Zelaya Rosales constituye un retroceso a una era
anterior de América Central. Casi una caricatura de un terrateniente (caudillo)
en términos de su tono y estilo de liderazgo. Eterno adolescente rebelde, el
principal objetivo de Zelaya en el cargo es el de enriquecerse y enriquecer a
su familia, dejando un legado público como un mártir que trató de hacer el
bien, pero se vio frustrado en todo momento por intereses poderosos que nunca
son especificados. Varias declaraciones públicas realizadas durante su mandato
sugieren que estaría muy cómodo figurando como un mártir que intentó
honorablemente, pero sin éxito, buscar la justicia social para los pobres. Se
siente cómodo trabajando con las Fuerzas Armadas y hasta hace poco con la
Iglesia Católica, sin embargo, recela la existencia del Congreso, el Fiscal
General y la Corte Suprema. Durante sus dos años y medio en el cargo, se ha ido
rodeando cada vez más de personas que participan en actividades del crimen
organizado. (Fin del Resumen).
2. (S) He llegado a conocer a Mel
Zelaya bastante bien durante mi gestión como Embajador, y ofrezco estas
reflexiones personales sobre su carácter, sus puntos de vista acerca de los
Estados Unidos, y sobre lo que su presidencia significa para nuestro
interés en la región con el objetivo de informar para la toma de futuras
decisiones políticas.
3. (S) Personalmente, he
encontrado a Zelaya amable y encantador, muy dispuesto a decirme lo que él cree
que quiero escuchar en el momento. Por ejemplo, en el período junio-agosto de
2007, nos reunimos semanalmente, con su agenda centrada en explicar su
propuesta de nombramiento de Jorge Arturo Reina (quien perdió su visa de EE.UU.
debido a conexiones terroristas en el pasado) como Embajador de las Naciones
Unidas, su presencia en Managua durante las celebraciones sandinistas y sus
intenciones con respecto a Hugo Chávez. Fue interesante ver cómo sus
explicaciones difieren de reunión en reunión, casi como si no recordara
nuestras conversaciones de pocos días atrás.
4. (S) En el período mayo-junio
de 2006, Zelaya me presionó mucho para obtener del Presidente Bush la
aprobación de su plan para unirse a “Petrocaribe”. Cuando se reunió a
principios de junio con el presidente Bush, quien confirmó nuestra fuerte
oposición a su intención, Zelaya me dijo que estaba sorprendido de que este
tema hubiese estado en nuestra agenda. En resumen, durante un período
de casi tres años es claro para mí que Zelaya cambia sus puntos de vista cada
día o en algunos casos cada hora, dependiendo de su estado de ánimo y de las
personas a quienes ha visto recientemente.
5. (S) No es de extrañar que
Zelaya no tenga amigos de verdad fuera de su familia, ya que somete al ridículo
público a aquellos más cercanos a él. En los días anteriores a su toma de
posesión, Zelaya sin previo aviso canceló una reunión informativa con su nuevo
gabinete. Durante un almuerzo privado me explicó que no confiaba en nadie en su
gobierno y me preguntó: ¿quién es más poderoso, la persona con un cuchillo
detrás de la puerta o la persona en la puerta que sabe que hay alguien detrás
de la puerta con un cuchillo? Es claro para mí que tácticamente trabajará
con casi cualquier persona, pero estratégicamente está solo.
6. (S) Zelaya también ha
sido bastante errático en su comportamiento. A pesar de que su retórica
pública es a menudo dura, como por ejemplo en la descripción de la política de
inmigración de EE.UU. contra los inmigrantes ilegales como «persecución» por
«fascistas», Zelaya se reuniría de nuevo con el presidente Bush en un
santiamén. En un momento dado incluso planificó ir sin invitación a
una reunión bilateral entre Bush y Berger en Guatemala. Zelaya no sólo
permitió la primera visita de un buque de guerra de EE.UU. en Honduras
continental en 22 años, también pronunció un altisonante discurso exaltando las
relaciones bilaterales sobre la cubierta del barco, con sólo una breve
expresión de orgullo sobre la captura y ejecución por Honduras del
intervencionista americano William Walker. Siempre sospechoso de las
intenciones norteamericanas, inexplicablemente se sometió a la
realización de un perfil psicológico en mi residencia – dos veces. Su
comportamiento errático parece más evidente cuando provoca acciones de
manifestación callejera en contra de las políticas de su propio gobierno – sólo
para resolver el problema (quejas de docentes, quejas de transporte, etc.) en
el último momento. Este enfoque para la resolución de problemas parece
ser la forma de Zelaya de lograr la aceptación, desafiar a la estructura
establecida el poder político, y desarrollar su agenda que no es populista o
ideológica, sino que está simplemente basada en el atractivo popular.
7. (S) Zelaya sigue
siendo en gran medida un adolescente rebelde, ansioso de mostrar su falta de
respeto por las figuras de autoridad. El cardenal Andrés Rodríguez
me ha dicho que no sólo no se graduó de la universidad, ni siquiera lo hizo de
la escuela secundaria. El Cardenal tiene razones para saberlo, ya que fue
uno de sus profesores. El problema es que Mel ha actuado de esta manera
juvenil y rebelde toda su vida y ha logrado llegar al cargo más alto del país.
No hay necesidad de cambiar ahora. Él seguirá llevando una vida caótica, muy
desorganizada en el ámbito privado.
8. (S) Existe también un Zelaya
siniestro, rodeado de unos pocos asesores con lazos con Venezuela y
Cuba y con el crimen organizado. La desesperada defensa de Zelaya al
exjefe de telecomunicaciones Marcelo Chimirri (considerado por muchos un
asesino, violador y ladrón) sugiere que Chimirri tiene mucho peso sobre el
propio Zelaya. Casi con toda seguridad, Zelaya toma fuertes
medicamentos para tratar un problema de espalda severo y tal vez otras drogas
también. Sus ataques vehementes contra la prensa ponen en
riesgo a los periodistas opuestos a la política de Zelaya. Su estilo y tono
para salirse con la suya recaen en la intimidación y el acoso, amenazando con
inspecciones fiscales y cosas peores en lugar de un debate sustantivo sobre los
temas. La incapacidad de Zelaya para nombrar a un Viceministro de
Seguridad da credibilidad a las voces que sugieren que los narcotraficantes lo
han presionado para que nombre a uno de los suyos en esta posición. Debido
a su estrecha asociación con personas que parecen estar involucradas con el
crimen organizado internacional, la motivación detrás de muchas de sus
decisiones de política ciertamente puede ser cuestionada. No puedo informar
a Zelaya sobre actuaciones policiales sensibles y acciones contra el
narcotráfico debido a mi preocupación de que esto pondría la vida de los
funcionarios de EE.UU. en peligro.
9. (S) Por último, Mel se
considera hijo de Olancho, consciente de sus raíces ligadas a la tierra y de
los vínculos de su familia a Honduras desde los 1500s. A diferencia de
la mayoría de líderes hondureños en los últimos tiempos, una visita de Zelaya a
la gran ciudad se refiere a Tegucigalpa y no a Miami o Nueva Orleans.
Aunque él y su familia han sido parte del paisaje de Honduras desde hace 400
años, hasta hace poco no ha tenido enlaces con las redes familiares de la élite
de Honduras en Tegucigalpa o San Pedro Sula. El matrimonio de su hijo
en 2006 a una de las principales familias hondureño-árabe del país fue muy
importante para Zelaya, aunque fue también un acontecimiento complejo al
significar su aceptación en el mismo grupo de élite que resiente muchísimo.
10. (S) He encontrado los puntos
de vista reales de Zelaya con respecto a los Estados Unidos ocultos no muy
profundamente bajo la superficie. En una palabra, no es un amigo. Sus
opiniones se forman no por ideología o ambiciones personales, sino por un
nacionalismo pasado de moda en el que se considera a los Estados Unidos
responsable del estado actual de pobreza y dependencia de Honduras. La
posición pública de Zelaya en contra de la guerra de los contras y en contra de
la creación de Fuerza de Tarea Conjunta Bravo en la Base Aérea Soto Cano Aire
son manifestaciones de este punto de vista subyacente.
11. (S) Otros comportamientos del
Presidente confirman, en mi opinión, la profundidad de su sentimiento. Mientras
Zelaya estaba abierto a escuchar nuestro punto de vista sobre la selección de
los miembros clave de su gabinete, estaba absolutamente cerrado a escucharnos
con respecto a su nombramiento del Embajador ante la OEA y el nombramiento de
Jorge Arturo Reina como embajador en la ONU. El registro de la votación de
Honduras en la ONU en términos de coincidencia con las posiciones de
EE.UU. está en el punto más bajo en décadas.
12. (S) Más revelador aun, en
eventos públicos con funcionarios clave presentes, Zelaya deja claro
que cualquier persona interesada en convertirse en presidente del país necesita
primero recibir la bendición del embajador norteamericano. Personalmente,
en conversaciones privadas en la Residencia, Zelaya me ha mencionado
varias veces cómo un anterior embajador norteamericano habría ordenado el
Presidente del Congreso de Honduras a aceptar la candidatura presidencial de
Ricardo Maduro a pesar de que, desde el punto de vista de Zelaya, Maduro era panameño
por nacimiento y por lo tanto no elegible. Otras fuentes han documentado
opiniones de Zelaya alrededor de este punto en las que su ira y
resentimiento son más aparentes que en sus intercambios conmigo. Es
evidente por la forma en que narra la historia que en un primer nivel que
resiente mucho esta dependencia percibida, aunque acepta que existe y espera
que yo le defina las reglas del juego. Se frustra en momentos en los
que cree que no estoy cumpliendo esta responsabilidad.
13. (S) Lo más notable
para mí ha sido el hecho de que evita las reuniones públicas con los
funcionarios de EE.UU. visitantes. Con los funcionarios del gabinete o
delegados del congreso Zelaya siempre es un anfitrión amable, pero
nunca sale de la reunión para sacarse una fotografía pública con nuestros
visitantes, contrario a su comportamiento con otros visitantes de Nicaragua,
Cuba y Venezuela. Casi todas nuestras reuniones tienen lugar en mi
residencia y no espacios más públicos de la Casa Presidencial. No hizo
ningún intento por difundir sus fotografías con el presidente Bush después de
su reunión de junio de 2006 en Washington. El hecho es que el presidente
del país prefiere reunirse muy a menudo en la intimidad de mi
residencia, pero no ser visto en público con los visitantes estadounidenses.
14. (S) Por último, Zelaya gusta
decir que tenemos que mejorar nuestra comunicación, discurso que yo interpreto
en el sentido de que necesitamos ponernos de acuerdo con él más a menudo. Una
suerte similar ha corrido el Cardenal Rodríguez, que se reunía, como yo,
regularmente con el Presidente. A medida que a lo largo de los últimos meses el
Cardenal se ha posicionado en desacuerdo con Zelaya y no participa públicamente
en sus proyectos, Zelaya está trabajando cada vez más con los pastores en la
comunidad evangélica. El cardenal me dijo recientemente que él y el
Presidente casi no hablan ahora ya que el Presidente no está contento con su
desacuerdo respecto a la dirección en la que Zelaya está orientando el país. Para
Zelaya, comunicarse significa estar de acuerdo, sin duda, con su punto de
vista.
15. (S) MAS AÚN: El
último año y medio de la administración Zelaya será, a mi juicio,
extraordinariamente difícil para nuestra relación bilateral. Su
búsqueda de inmunidad por las numerosas actividades de la delincuencia
organizada llevadas a cabo en su administración provocará una amenaza para el
Estado de Derecho y la estabilidad institucional. Las instituciones de Honduras
y los gobiernos amigos tendrán que estar preparados para actuar en privado y en
público para ayudar a Honduras a seguir adelante.
16. (S) Vamos a necesitar, en mi
opinión, involucrar a Zelaya siempre que podamos con el fin de minimizar los
daños y proteger nuestros intereses fundamentales. Como un adolescente rebelde,
tendrá un importante espacio para moverse, pero debemos de ser muy directos en
nuestras conversaciones con él en lo que respecta a nuestros intereses
fundamentales. A pesar de sus sentimientos hacia nosotros, respeta el
papel que percibe que la Embajada de los EE.UU. desempeña en la sociedad
hondureña y esperará que en privado seamos directos y claros en nuestros puntos
de vista. Usando una analogía del fútbol americano, tendremos que seguir
desarrollando una estrategia agresiva, pero sin romper el plan de juego
defensivo en el período previo a las próximas elecciones en noviembre de
2009. De esta manera, creo que podemos involucrar a Zelaya intensamente
con la esperanza de minimizar el daño a la democracia hondureña y la economía.
F0RD
(*) ASUNTO: Presidente José Manuel Zelaya Rosales:
Reflexiones personales del Embajador Ford
(**) CLASIFICADO 1.4, 15 de mayo de 2008.
Fuente: Proceso Digital, 12 de diciembre de 2010. Originalmente publicado en WikiLeaks en el contexto de la publicación de cables sobre las relaciones Estados Unidos - Honduras conocido como el Cablegate: https://wikileaks.org/plusd/cables/08TEGUCIGALPA459_a.html

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