DOS POEMAS DE RAMÓN PADILLA COELLO (*)
Un vago desperezo de fiera – como oleaje
corrióle serpenteando del cuello hasta los pies
cayo junto a sus plantas el intimo ropaje
y esplendida y lasciva surgió su desnudez…
El bosque tuvo un sordo mugido de coraje,
cual, si sintiera su ansia de macho despertar,
el viento se hizo tibio, tembló como el boscaje,
y con gemir de niño su cuerpo fue a besar
El sol fue un solo canto, un canto de esplendores,
abrieron sus corolas magníficas las flores
y un sátiro en la fronda murióse de placer…
La virgen, entre tanto, sonriendo complacida,
hundióse en la tersura del agua adormecida,
jugando con sus regios pezones rosicler.
BARDO Y VAGABUNDO
¡Ah¡ Yo desearía ser un vagabundo
bardo que estuviera loco de cantar;
ir alegremente por el mundo,
sin tener destino, sin tener hogar
Correr, como el agua clara de la fuente,
murmurando siempre canciones de amor
riendo con las cosas, riendo con la gente
y jamás de los que es el dolor
Dormir bajo el palio de los cielos
en las noches claras del sereno abril
sin sentir deseos, sin saber de anhelos,
sin tener visiones de sueño febril
Ser un caminante, ser un peregrino
que va dialogando con todas las cosas
y descansa apenas, siempre en el camino
cabe los arroyos bordeados de rosas
Ser como Pierrot, amante de la luna
y entonarles a solos cantos de pasión…
y en las noches tristes de mala fortuna
volcar a la luna todo el corazón
Navegar tranquilo, silenciosamente,
por las mansas aguas de un lago azulado,
soñando en la Leda que engañosamente…
violara aquel Cisne Dios enamorado…
Y en las alboradas ser como las aves
que apenas despiertan cantan a la luz,
jugar con las gotas del Rocio, suaves,
soñando las perlas del lejano Ormuz
Comer la pulposa fruta campesina
bajo el mismo árbol de que se ha cortado
y beber el agua pura y cristalina
en la mano tosca, pero sin pecado
Así sin zozobras, muy puro y sencillo,
vivir siempre lejos del trajín del mundo,
sin saber de engaños, sin saber de hastió
siendo solamente un bardo vagabundo.
(*) Ramón Padilla Coello, hondureño, nació en la ciudad de Choluteca el 27 de noviembre de 1905. Fue hijo del Dr. Ramón Padilla Matus y Amalia Coello Esteves, hermana de Adán Coello y Augusto C. Coello. Hizo sus estudios primarios en Choluteca y los secundarios en “el colegio de los padres jesuitas de León, Nicaragua. Dos años después paso a la Normal de Varones en Tegucigalpa. Aquí curso un año. Paso después al Instituto Central donde se graduó de Bachiller. Gano una beca de la casa Sierke, para estudiar en Sturtgard, Alemania en 1922, con la ayuda incondicional de Monseñor Bruno Padilla, tío suyo por la línea materna. Murió trágicamente en la ciudad de Choluteca el 8 de junio de 1931, a manos de Mariano Zelaya que le quito la vida (Enrique Alexander Ordoñez, Ágora Editores, Choluteca, Honduras). Fuente: “El Alcázar de Cristal”, Editores Agora, 2011.

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