Contracorriente: LOS 100 DÍAS DE ASFURA (2/3)
Juan Ramón Martínez
Estos cien días han sido muy complicados para Asfura. Xiomara Castro no permitió una ordenada y democrática transición. Por ello, sobre la marcha han encontrado información sobre el déficit de la ENEE, la lógica del presupuesto; y los compromisos de los hospitales que aunque iniciados por la administración anterior, Octavio Pineda no ha explicado cómo inflaron los costos unitarios y porque no pudieron inaugurar uno siquiera.
Pero además, Asfura tuvo que enfrentar los problemas típicos de una economía pachorruda y deficitaria, con una clase empresarial tímida y mal acostumbrada que le gusta operar bajo regímenes monopolísticos (azúcar, fertilizantes y combustibles) y que solo se siente cómoda cuando opera bajo el sobaco del gobierno. La aprobación del presupuesto, la concentración en manos de Finanzas más allá de las prácticas tradicionales – especialmente la administración de los préstamos internacionales hasta ahora manejados por el Banco Central-- .la dirección personal de Asfura de la Secretaría de Salud; y el énfasis en el empleo, muestra una tendencia interesante que permite anticipar hacia dónde se dirige el gobierno. E igualmente adelantar los resultados que alcanzará en los próximos meses del primero, segundo y tercer año que son los que en realidad podrá efectuar más tareas; y darnos resultados.
En lo que respecta al empleo, hay que destacar la búsqueda por Asfura que la empresa privada se comprometa e invierta, en la seguridad que no seguirá la política del régimen anterior que “fue anti empresa privada”. La atención de las maquiladoras, parece que ha detenido la fuga de las mismas hacia México; y la última visita suya a los Estados Unidos anticipa que los empresarios gringos vendrán y crearán el empleo que urge en forma inmediata. El salario mínimo y el empleo por hora, indican que Asfura tiene claro hacia dónde va en este aspecto crucial para frenar el proceso de empobrecimiento de la población.
En energía, el tema ha sido poco considerado. Parece que el PN no quiere echarse “el trompo a la uña”. La ENEE representa la mayor parte de la deuda externa. Es una empresa que si no tuviera el financiamiento gubernamental y la paciencia de los generadores de energía, hace tiempo que hubiese sido declarada en quiebra. La vacilación es visible. Ha sido hasta el final del periodo que estudiamos que Asfura nombra gerente de esta empresa. Y el hecho que sea un liberal indica que el PN, no quiere asumir el pago que significará fracasar en el intento de salvar a la ENEE; o dividirla, entregándola a la empresa privada.
Adicionalmente, el conflicto de Israel Estados Unidos e Irán, ha producido un incremento en los precios de la energía, y resaltado el que el tren vehicular del país tiene unas dimensiones desmesuradas, especialmente porque es particular, con una escasa participación de lo colectivo, especialmente por los problemas de inseguridad que abaten al país. Y a la falta de capacidad del sistema, para operar mejor la oferta colectiva en el transporte de personas. Además, el país enfrenta un problema que no vemos que Asfura haya visualizado: el diseño de las carreteras hondureños limita en promedio de 30km hora la velocidad de los automotores y eleva los costos de movilizar carga de un lugar a otro, con el consiguiente incremento del uso de combustibles.
Notamos otra ausencia: falta de decisiones para reformar el aparato estatal que sigue, en términos generales igual en el periodo anterior: con una burocracia excesiva, manejando procedimientos lentos y complicados lo que hace que fundar una empresa en Honduras sea muy complicado y de mucho tiempo porque hay que andar de un lado para otro, buscando permisos, especialmente los ambientales que se han convertido en una cuello de botella que desalienta a los empresarios. En el gobierno de Asfura, no vemos a nadie que tenga capacidad y disposición para producir reformas en esta dirección. La Secretaría de Gobernación, se muestra ausente. No vemos su presencia, animando el aparato estatal para que al reformarse, le dé a la sociedad mejores resultados.
Finalmente las tendencias en salud. Es evidente el interés de Asfura en el tema. Pero poco se ha hablado del pago de la deuda del gobierno al Seguro Social y tampoco la oportunidad que dan los hospitales privados para encontrar apoyos mutuos. El hecho que la ENEE y el SANAA no colaboren con la Iglesia Católica para activar el hospital universitario construido hace algunos años, constituye una mala señal que en estos 100 días estos problemas no han sido pensados por nadie en el equipo bi-- partidario que dirige el país.
(Continuará)

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