Contracorriente: LOS CIEN DÍAS DE ASFURA (1/3)

Juan Ramón Martínez

La tradición de “la luna de miel”: los cien días para evaluar a un régimen, es estadounidense. Desde los sesenta del siglo pasado se acostumbra entre nosotros. Los nacionalistas de los sesenta estaban poco acostumbrados a vivir fuera del presupuesto. Habían vivido bajo su sombra desde el 1 de febrero de 1933 hasta el 21 de noviembre de 1957. Tenían dificultades para respirar fuera de las planillas oficiales. Su oposición al régimen liberal fue bestial e iracunda. Desde el primer día Villeda Morales fue objeto de invectivas y denuestos. El gobernante “no hacía nada bueno”. Muy locuaz – más comunicativo que Gálvez, Carias y Lozano – permitía un espacio inusual para la mordacidad, la crítica acerada y la burla hiriente en contra de un régimen que, en el ánimo de descalificar a sus adversarios, decía que “había que inventar la oposición”. Confirmando que los nacionalistas tenían poca experiencia en tales menesteres.

Ahora hay algunos impetuosos que anticiparon que lo que venía era malo. La mayoría le hemos dado a Asfura los 100 días para indicarnos cuales son los ejes de su régimen, los resultados a esperar; y los esfuerzos colaborativos que solicita para que su administración sea mejor que la anterior.

Ahora, valoremos. Contrario al “régimen refundidor”, en el ejecutivo hay una persona al mando, sin ambigüedad o duda. Antes la pregunta era quien mandaba: Mel o Xiomara. Ahora no hay duda. Cuando Zambrano dirige la función teatral y ruidosa, Asfura mantiene el timón en sus manos. Todos siguen una ruta clara. Solo hay una agenda. Una sola la meta: reactivar lo paralizado, enderezar lo torcido, buscar soluciones a los asuntos descuidados. O los problemas tradicionalmente postergados 

 Relaciones Exteriores: 9.5. Reconstrucción de las relaciones diplomáticas con el mundo. El regreso a la CEADI. La normalización de relaciones con los Estados Unidos. Acercamiento con Ucrania. La integración en el Círculo de las Américas. La discreción en la guerra entre Israel e Irán. Se ha reducido la expulsión de hondureños desde Estados Unidos. Nos parece un error el retiro de Honduras de la Corte Centroamericana de Justicia.

Infraestructura 8.0. Mejoro las carreteras en tiempo récord. Reinició los proyectos que estaban paralizados; y revisó los bordos que ante el próximo invierno mostraran su necesidad. Defensa ante gran riego. Ha continuado la finalización de los hospitales no concluidos por Xiomara.  Excelente la decisión de potenciar a las municipalidades para que con su equipo atiendan las necesidades de sus localidades.

Salud, 7.5. Activación de los cuatro principales hospitales, la dotación de medicinas y la reducción de la mora quirúrgica. La disminución de la tensión entre médicos y enfermeras y la Secretaría de Salud. La contratación de los médicos reclutados al final del gobierno anterior. Lamentamos el cierre de las clínicas oftálmicas atendidas por médicos cubanos y la no contratación de facultativos hondureños.

Educación, 7.5. Reducción de tensiones con los maestros. Aumento de salarios pendientes. Continuación de la reparación de las escuelas. Merienda escolar. Apoyo sostenido a PROHECO. Se superó el error de suspender clases por el calor. Preocupa la reducción de la matrícula de educación primaria. La poca atención al problema de la lectura, escritura del español y las matemáticas, como también la indiferencia ante el problema de la recuperación de la asignatura de Educación Moral y Cívica. Lo peor, la insensibilidad, ante la muerte y maltrato a profesores que deben ser motivo de su cuidado y protección.

Economía y Finanzas: 7.8. Se ha promovido el país. Se han atraído inversiones y mejorado el “riesgo país” en forma acelerada. Lamentamos la falta de diálogo interno para animar la formación de un mayor capitalismo nacional y la información sobre cómo ampliar la oferta productiva. La Secretaría de Economía y Comercio ha estado ausente. Al final, es un éxito la continuidad de las negociaciones con el FMI y la reapertura de fuentes de financiamiento tradicionales.

Seguridad, 5.5. Aunque parece no haber aumentado mucho los índices de muertos por cien mil habitantes, el sentimiento de inseguridad se mantiene. Los muertos, los accidentes y los secuestros, aparecen en los medios de comunicación. Y el gobierno no ha podido mostrar una nueva política. Una estrategia diferente, fuera de retenes y publicidad de los capturados. El Ministro de Seguridad no ha dado la estatura como para hacer creer que tendremos resultados diferentes.

Agricultura y Ganadería, 5. Repetición de lo mismo. Cambio de nombre en programas. Ninguna propuesta nueva. Tampoco análisis de futuro sobre crecimiento de la oferta y satisfacción de la demanda interna. Menos, búsqueda de nuevos mercados para producciones afectadas por cambios diplomáticos. (Continuará).

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