PUNTERO SEMANAL (66)
Número 66
Segunda época —
Max Sorto Batres, fundador — Semanario “Patria”, 1962, Olanchito, Yoro.
I
Los hechos pequeños son importantes para juzgar
los sistemas. Y las palabras, orales o escritas significativas para valorar las
actitudes, conocer el orden de prioridades que se le dan a las cosas; y la
visión que tienen las autoridades con respecto al soberano. La circular enviada
por la directora de Educación de Lempira Glendy Gutiérrez, reclamando el
tratamiento de Magister en todas las comunicaciones oficiales que se le envíen,
es una clara indicación no solo de sus debilidades emocionales, sino que de la
crisis general del sistema que en vez de darnos profesionales para servir, lo
que nos entrega son personas que amparadas en los títulos –muchos de ellos de
dudosa credibilidad y adquiribles en cualquier mercado popular de la ciudad de
México por 200 dólares– reclaman para ellas, que el pueblo soberano se postre a
sus pies; y les sirva. Al margen de las dudas que tenemos sobre esta
generación “enamorada” de los títulos, sin méritos que las respalden; y
menos por la voluntad de servir a quienes están para recibir los beneficios de
la enseñanza, lo que muestra es que esta joven profesional –que no nos ha dado
ninguna contribución conocida para la educación nacional– igual que muchos
otros, graduados por nuestras universidades no tienen espíritu de servicio,
humildad profesional y menos capacidad de contribuir en algo al bienestar de la
colectividad. No hay que creer que Gutiérrez es la única persona con estas
debilidades. Todo lo contrario, en ella, por lo menos hay una pizca de
vergüenza que le obligó a rectificar. No por respeto a los hondureños, sino
porque tuvo miedo de ser despedida, por la honorable “doctora” Ministro de Educación
Ivette Arely Argueta. Que por lo menos, hasta ahora, no ha reclamado que la
llamen “doctora”. Gautama Fonseca, que se burlaba de estas cosas, la habría
llamado “doctorcita”.
II
Pero si hay duda sobre la falta de orientación
del sistema educativo, solo hay que prestarle atención al discurso –de alguna
forma hay que llamarlo– pronunciado en San Pedro Sula por el señor
Licenciado Odir Fernández al dirigirse a los graduados. Todo se centró en
los esfuerzos, los sacrificios, los miedos y los desvelos de los graduados. Resaltando
la voluntad del rector de la UNAH de quedar bien con el auditorio y conseguir
aplausos; porque él anda en abierta campaña de reelección al cargo que en
forma inmerecido tiene gracias al apoyo que le diera el “bachiller” Carlos
Zelaya Rosales. Sin referirse para nada, en lo absoluto, al compromiso que
todos los graduados tienen con la sociedad que los ha formado, que ha entregado
el sudor de una gran parte de los hondureños, para que tengan una universidad
que gracias al 6% de todo lo que los hondureños producimos anualmente, les da una
educación casi gratuita. Nada hay tampoco en su discurso sobre los
problemas que existen y la obligación que tenemos los universitarios de poner
nuestros conocimientos para resolver las dificultades que tienen acorralado en
la pobreza el pueblo hondureño. Lo único que no pidió Odir Fernández es que
le digan doctor, gracias a Dios porque entonces, sería el acabose. Y por
ello, hay que felicitarlo.
III
Los militares tienen, por formación, una
naturaleza represiva. El tratamiento carcelario y ofensivo que le dispensaron a
dos periodistas muy destacados y consagrados a su profesión –Eddy Quintero y
Flavio Pavón de Telesistema Hondureño de Tegucigalpa– impidiéndoles que
salieran de “la jaula” en donde los colocaron, bajo la instrucción que no
podían dejarla hasta que las honorables autoridades encabezadas por el
Presidente Asfura y Valerio Ardón, Jefe del Estado Mayor Conjunto dejaran la
zona principal del evento, es criticable y de obligado rechazo colectivo.
Los periodistas asisten a esos actos a hacer su trabajo. No van a aplaudir; ni
menos a celebrarles desfiles a los militares. Van a trabajar, Y para ello
tienen que moverse y para hacer las tomas de imágenes y las entrevistas que
corresponden. Agredirlos en la forma en que lo hicieron, solo corresponde
con la naturaleza y lejanía de las FFAA que bajo el liderazgo de Roosevelt
Hernández, que todavía tiene para bien o mal sus discípulos en la
institución, con respecto a su conducta frente la soberanía popular. Los
ciudadanos civiles somos superiores a los ciudadanos militares que están bajo
nuestra autoridad y que además, reciben sus salarios de nuestros impuestos.
Por supuesto estas ideas no guardan relación con el Proyecto que con la
asesoría de egresados de la UPNFM –Benítez y Alvarado– que en el fondo de las
cosas, creen que las armas nacionales están para servir a los procesos
políticos en donde sus patrones se enquistan en el poder; y los construyen no
para la felicidad general, sino que para servir a un grupo de políticos que tienen
más de cuarenta años de no trabajar porque viven bajo la sombra del presupuesto.
Ardón Valerio –más allá del discurso en que pretendió mostrar la lógica de los
ascensos, sin mencionar para nada que son escalas para los aumentos salariales–
tiene que rectificar estos abusos en contra de dos ciudadanos periodistas
que merecen el mayor de los respetos. Y si los militares no van a respetar
a los que ayer llamaban “sicarios de la verdad”, lo que tienen que hacer los
periodistas es no asistir a actos militares, no comentarlos; y dejarlos
solos, para que entre si se piropeen y se muerdan cuando así lo estimen
conveniente. No sé si Asfura entiende la gravedad de lo ocurrido. O cree
que todo se resolverá con unas disculpas ligeras. La brecha entre militares
y ciudadanos civiles está abierta. Los daños de Hernández y muchos de los
ascendidos de ahora, han provocado ofensas que son heridas que todavía sangran
y que para bien del país, hay que curar en forma rápida y profesional.
IV
Hay que tener cuidado con eso de la
calificación que se hace de los grupos extranjeros. No se puede actuar en
forma ligera. Calificaciones si hay que hacerlas, deben ser por
consideraciones de estado y asumiendo las consecuencias. Y anticiparlas.
Porque si Honduras se involucra en conflictos internacionales, más allá de sus
posibilidades, no podrá controlar los resultados de tales decisiones. Los
pleitos internacionales son muy complicados y Honduras está muy expuesta y sin
mecanismos de prevención y defensa ante cualquier ataque que se haga desde
algunos intereses anti estadounidenses desde el exterior. Incluso las
tentaciones internas también de llamar grupos terroristas a las pandillas y
maras en que muchos hondureños se han afiliado, debe hacerse con mucho cuidado
especialmente por el riesgo político de su uso de tales calificaciones
contra grupos políticos adversarios, incapacitándoles para el ejercicio de
la lucha cívica y empujándolos para reaccionar en forma organizada en contra
del poder público, usando a los civiles, como rehenes. Hay que tratar los
temas de seguridad nacional e internacional con seriedad. Las visiones
policiales o el infantilismo legislativo, casi siempre son de corto alcance y
muy discretas en las percepciones globales de los problemas internacionales.
V
Hay que prestarle atención –si esa es la
intención– a todo el universo delincuencial. No solo al delito común,
sino que también al delito de “cuello blanco”. Y dentro de esto, al “delito
político”. Es conveniente que se regule el desempeño de los expresidentes –especialmente
los casos del “chele” Carlos Flores y de “comandante” Mel Zelaya. El
primero tiene más de veinte años de haber dejado el mando y sigue dirigiendo
al país, al margen del color de la bandera del partido que flamee en la
Casa Presidencial, imponiendo ministros, embajadores, “dirigiendo a la opinión
pública”, provocando temor entre periodistas, empujando al Congreso Nacional
hacia la ilegalidad; y orientando los sistemas electorales, en el ejercicio
de una suerte de “chantaje” al gobernante en funciones que si no le da gusto,
usa sus medios –escritos y televisivos– para presionar y desprestigiar. El
caso de Mel Zelaya, es el de un “delincuente” confeso. Ha dicho hace muy
poco que tiene más de cuarenta años de no trabajar. Vive de la política
y del presupuesto nacional, sin que se note que sirve de algo su presencia en
la política, excepto para llenarnos de incertidumbre y meterle miedo a la
sociedad mediante el uso de las turbas callejeras y amenazantes. Creemos que
como van a reformar el Código Penal, hay que establecer la categoría de
“delincuente político", para evitar que el “Chele” Flores, Mel Zelaya y
otros que les quieran imitar, mediante el chantaje se constituyan en peligro en
contra de la democracia. Todos en el suelo; o todos en la cama. Si de
delito se habla, también hay que incluir el delito político. Porque
tanto los delincuentes comunes como los políticos nos provocan iguales daños a
la sociedad: a los hondureños y a los extranjeros que conviven con
nosotros.
VI
La Policía tiene mucha capacidad para inventar
enemigos y ponernos a comer en sus manos, la mezquina sal de sus desvaríos.
Han bautizado con un nombre rimbombante y novelesco a manifestaciones
delincuenciales individuales o familiares en el departamento de Yoro,
estableciendo vinculaciones internacionales que resultan increíbles con grupos
delincuenciales mejicanos; además estableciendo jerarquías y organización
interna en un grupo que solo ellos tienen pruebas que exista, para elevar
el peligro y obligar a la opinión pública a creer que debemos confiar cada más
en sus agentes aunque son incompetentes para evitar el delito y bastante
deficientes para capturar a los delincuentes. La prensa no debe hacer creer
que frente al delito, las estrategias que se siguen –donde es obvio la
falta de prevención y muy visible la ausencia de conexión entre la ciudadanía y
la autoridad– son las más idóneas. Lo único que se ha conseguido hasta ahora es
demostrar que frente al delito estamos en soledad y descampado. Que las
acciones policiales que se ejecutan es lo único que nos queda; y que en
consecuencia hay que celebrar como salvadores de nuestras vidas a los únicos
que inventan explicaciones y siguen líneas de investigación que nos tienen
aburridos. Creemos que el delito ha aumentado. Que los delincuentes son más
competentes y organizados cada día que pasa; y que su especialización y
eficiencia es mayor que la Policía que, no da pie con bola. Tener 300
“números”, persiguiendo y capturando a todo el que encuentran en los caminos de
Yoro, no es satisfactorio para Honduras. Algo mejor nos merecemos los
hondureños que gastamos tanto dinero en sostener una Policía que hasta ahora no
nos ha convencido que tiene nuevas estrategias y tácticas para servirnos
mejor a los hondureños.
VII
Lo anticipamos. No hay suficiente respaldo
en el Congreso Nacional para elegir a los miembros faltantes del Consejo
Nacional Electoral y Tribunal de Justicia Electoral. La Comisión que
encabeza Toño Rivera, bien que mal, en el universo de aspirantes a construido
una lista; pero de nada sirve si en el Congreso no hay acuerdo todavía en
penalizar o no al PLR por el turbio comportamiento de Marlon Ochoa y Mario
Morazán especialmente, dejándolo por fuera pese a su alta votación lograda
en la última consulta electoral. Y el problema no es solo de justificación, sino
que número de votos para la mayoría exigida por la Constitución. Necesitan
86 diputados que estén de acuerdo para elegir a una persona y los dos partidos
aliados principales –el Partido Liberal y el Partido Nacional– no logran el
número mágico, porque en el PL hay una pequeña fracción de diputados que siendo
fieles a Nasralla, no aceptan que el PLR se quede por fuera, aunque Yani
Rosenthal, pase por alto la declarada amistad que le dispensa a Mel Zelaya.
La solución que plantean algunos críticos muy abiertos es que, se cierren esas
instituciones electorales, solo dándoles tiempo para que resuelvan los
problemas administrativos que tienen que ver con los pagos por los servicios
prestados por contratantes nacionales e internacionales. Cossette López
Osorio, ya se fue para Washington a la OEA y pronto se irá a Madrid, Ana Paola
Hall, lo que indica que su presencia no es necesaria. Que el país puede
funcionar sin la operación de estos dos organismos electorales en donde los
hondureños invertimos fuertes cantidades de dinero para sostener una burocracia
que por momentos --en los altos niveles-- muestra poco compromiso y respeto
con el servicio a los hondureños. De repente, todo depende de la opinión
magnífica que tengan sobre este asunto los preclaros dueños de Honduras, el
“comandante” Mel Zelaya y “chele” Carlos Flores.
VIII
Tres hospitales en construcción están
paralizados porque hay suficientes pruebas que los costos fueron inflados de
manera deliberada. Y para proteger intereses inconfesables. El ex ministro
de Salud José Manuel Matheu ha sido muy claro al denunciar este asunto, incluso
durante el gobierno anterior. En la oportunidad que hiciera la denuncia en
“Frente a Frente” de Canal 5, Octavio Pineda entonces ministro del régimen
anterior lo amenazó que en diciembre de 2025 lo llevaría a los
tribunales. Cosa que no hizo en forma por lo demás poco consecuente. Ahora,
después de haber mostrado interés en ser precandidato presidencial y recibir el
castigo público de sus correligionarios porque no le pidió permiso al altísimo
señor “doctor” y “comandante” Mel Zelaya Rosales, propietario mayoritario del
PLR, en vez de aprovechar la situación para aclarar las cosas, se ha llamado
cobardemente al silencio más impúdico. Desde hace tiempo el ex embajador de
España se había referido al asunto. Porque inicialmente el financiamiento era
del gobierno español y los diseños, correspondían a los niveles dos y tres que
están a la altura de nuestras necesidades y capacidad de pago. El “grupo”
empresarial de la familia Zelaya, no estuvo de acuerdo porque ellos no
participaron en la contratación del préstamo con España. Posiblemente porque no
tuvieron acceso “a la mitad para el comandante”; y por ello, renunciaron al
préstamo –con bajos intereses y tasas preferenciales con opciones de
futuras condonaciones– declararon que usarían fondos propios y financiamiento
del BCIE. Por ello es que Dante Mossi salió por momentos a defender los
préstamos –cuando ese no es un problema hasta donde sabemos– sino que la
supuesta complicidad del BCIE en apoyar los sobrecostos y financiar hospitales
desmesurados para las necesidades regionales de ciudades menores a Tegucigalpa
y SPS. Este es el problema. Lo que sí es lamentable es que por falta de
capacidad para castigar a los delincuentes se castiga al pueblo de las tres
ciudades que solo verán esqueletos de hierro y cemento, mientras carecen del
acceso a los servicios médicos que se merecen.
IX
El nuevo Fiscal al fin la ha emprendido contra
Adán Fúnez, implicado en la muerte del ambientalista católico Juan López,
asesinado en Tocoa por sicarios al servicio de particulares entre los
cuales se incluye el ex alcalde de Tocoa y líder muy destacado de las filas que
siguen al “comandante” Mel Zelaya. Varias cosas nos han llamado la atención: primero
la hora de la captura fuera de lo que ordena la ley; segundo, el uso de
la figura testigo protegido que nos parece que la autoridad puede manipular las
pruebas en contra de cualquier sospechoso; y, las declaraciones del
“comandante” Mel Zelaya sobre el asunto. Dándose aires de gran patriota, que
esta fuera del bien y el mal, el eterno ex presidente, se ha lavado las manos,
defendiendo su papel en el asunto que se trata y exigiendo que a Adán Fúnez, su
correligionario, sea respetado en su presunción de inocencia y por ello objeto
obligado de justo proceso. Solo olvidó el ex presidente eterno y
“comandante glorioso”, aclararnos porque durante el gobierno donde su señora
hacía de monigote, porque no avanzaron las investigaciones cuando era
público en Tocoa y los alrededores de Trujillo y Bonito Oriental, la presunta
implicación de Adán Fúnez en un crimen que se llevó de encuentro a un servidor
de la Iglesia Católica que el único error que cometió en la vida, fue
confiar como su líder al hijo de un ganadero olanchano, excomulgado por la
Conferencia Episcopal en 1975 por la muerte de mujeres, dirigentes campesinos y
dos mujeres. No lo entendemos.
X
El que no se ha andado por las ramas es Rodrigo
Wong Arévalo que ha dicho que “no queremos un gobierno igual o parecido al
de Nayib Bukele”. En su editorial del noticiero televisivo “Abriendo
Brecha”, se pronunció de manera tajante contra cualquier intento de replicar en
Honduras el modelo de gobierno del presidente salvadoreño Nayib Bukele. “Queremos
un gobierno auténticamente democrático”. Confirmando que el de El Salvador
no lo es. Las declaraciones del popular comunicador se producen porque el
estilo carcelario de Bukele, caracterizado por el uso de la mano dura contra
el crimen, el control absoluto de las instituciones legislativas y
judiciales; y su alta popularidad, ha generado tanto admiración como críticas
en varios países de la región y del continente. Wong Arévalo, puso en
evidencia que Bukele no respeta las instituciones democráticas, que es un
dictador porque se reeligió sin que la constitución se lo permitiera; y porque
concentra en sus manos todos los poderes en El Salvador como se tratara de un real
y duro dictador. Por supuesto, estas declaraciones de Wong Arévalo, han
provocado reacciones contrarias especialmente entre sectores que enamorados de
las vías fáciles, defienden el modelo del dictador salvadoreño “como una
alternativa efectiva en contra de la inseguridad y la corrupción”. Es evidente
que lo que Wong Arévalo rechaza del llamado “modelo Bukele” son los medios que
usa para lograr resultados: el irrespeto a la ley, la negación de las
garantías para los más pobres y la manipulación de las instituciones jurídicas
que en vez de proteger, afectan seriamente los derechos humanos de los más
pobres y débiles de los salvadoreños.
XI
Parecía que la inmigración de hondureños que
vía ilegal viaja hacia los Estados Unidos, había decrecido. Tanto porque era
menor el número de los que dejan la patria para exponerse a los riesgos de una
ruta que frecuentemente conduce a la muerte, como porque según las
autoridades fronterizas de los Estados Unidos han dicho que “la frontera está
sellada”. Parece que ambas cosas no son ciertas. Por ello ahora nos hemos
enterado con mucha pena de la muerte de tres compatriotas hondureños. Uno de
ellos, un menor de catorce años, víctimas del calor dentro de un vagón metálico
en el tren que corre paralelo a la frontera y que se dirigía hacia San Antonio.
La madre del menor, quiere aprovechar la oportunidad para que le permitan
ingresar a Estados Unidos e identificar a su hijo menor. Pero esto no es
posible; ni conveniente, porque para las autoridades estadounidenses ella es
responsable porque siendo el fallecido su hijo menor de edad, ella tiene
responsabilidades por no haberlo protegido; y que más bien parece que le
permitió y ánimo que se corriera tan terrible destino. De forma que si ella
ingresara a los Estados Unidos, las autoridades estadounidenses la
encarcelarían inmediatamente. Es necesario conocer cómo operan las
autoridades gringas. Y respetar la ley de Estados Unidos, para no caer en las
trampas donde se precipitan los ingenuos. Y sufrir las consecuencias dolorosas.
CARTAS AL DIRECTOR
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/ 9832-4757/ WorldPress.com
Honduras
y sus prioridades
“En lo
referido a la “Costa de los Amates” o desembocadura del rio Goascorán hay un
estudio completo elaborado por el BID, con el apoyo de “La Cuenta del Milenio”,
para producir energía. Este documento lo elaboró el ingeniero Eddy Larios, que
ahora reside en España. No se ha ejecutado por el eterno dilema que tenemos con
El Salvador, con el que la cooperación no siempre es posible. Por eso seguiré
expresando que las relaciones diplomáticas con nuestro vecino son
especialísimas”. J. E. Mejía Uclés.
“Interesante
artículo. Se requiere planificar el futuro, organizarnos para construirlo,
tener conocimiento suficiente del entorno territorial, disposición para
ejecutar las cosas en el tiempo correspondiente; y para ello, ejerciendo
control y supervisión de los resultados. No hay otra alternativa”. F.
Rodríguez
Los
100 días de Asfura
“Asfura
debería nombrarlo asesor, porque necesita personas como usted. Es una lástima
que no tome los consejos de personas de sus conocimientos y experiencias”. F.
Nájera
“Saludos querido
amigo. Creo que el Presidente Asfura le hace falta más calor popular. El
incidente ocurrido con Eddy Quintero y su compañero Flavio Pavón, fue un error
que abre una “herida” que si no se cura a tiempo, puede ser una gangrena que
dañe las relaciones entre las FFAA y el pueblo hondureño. Aquí nadie ha
olvidado las amenazas que manejaron algunos militares en contra del proceso
electoral recién pasado”. Carmelo Rodríguez
Jesús
Medina Nolasco, educador inolvidable
“Me
gustaron mucho los dos artículos, pero te luciste con ese sobre el profesor
Jesús Medina Nolasco. Mientras yo estuve en Olanchito, con mucha frecuencia
escuché referencias de mucho respeto y cariño sobre este profesor; sin embargo,
no me percaté que justo cuando él estaba saliendo, yo estaba llegando a
Olanchito en 1964; y nunca me interesé en saber más de él. Ahora, leyendo tu
artículo, me doy cuenta que su legado merece más reconocimiento que el que le
dispensan. Esa lectura me hizo recordar tantas cosas, tantos nombres y lugares.
Un gran aporte a la historia de tu pueblo y de tu colegio; y un merecido
homenaje a un gran personaje y distinguido educador. Paz y bien”. Roberto
Vallejo Larios
“Los hondureños
somos parcos para reconocer méritos. No se nos da bien el distinguir los
méritos ajenos. Una de nuestras osadías”. J. E. Mejía Uclés
Disfrute
mucho la lectura del artículo sobre Jesús Medina Nolasco. Se lo envié a su
nieta, hija de Roberto Valenzuela con el ruego que le compartiera con sus dos
hermanos. Al solo ver la foto, dijo: “mi abuelito”. Mario Hernández Keller.












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