Contracorriente: EL CONGRESO, LOS PACTOS CON EL DIABLO
Juan Ramón Martínez En las negociaciones entre los partidos para la elección de la Junta Directiva del Congreso es oportuna la expresión “la fama los precede”. Mel “es toxico” e inconveniente. Nunca cumple lo pactado. Si una vez traicionó al Partido Liberal que lo hizo presidente sin merecerlo confirmando repetidamente que no le interesa el país; y que más bien busca darle gusto a su ego desmesurado, ahora quiere seguir con el mismo bochinche. Además, pactar con Mel es pactar con el diablo. Es hombre negativo y diabólico. Nasralla en cambio es un “bobo universitario”. Carga el síndrome de Estocolmo — rehén “enamorado” del victimario — y ahora con costumbre de viejo engañado por guapas mujeres. Y Yuri Sabas y otros “liberales” que imaginándose “obligados” con Nasralla, creen que la búsqueda de sus objetivos personales, justifican colocarse contra el interés colectivo amenazando el futuro del PL. Esdras Amado López contaba que cuando Mel concluyó la negociación con...