APOLOGÉTICA: FIDEL MARTÍNEZ, LIDER REVOLUCIONARIO (III)
Anales Históricos
---
PARTE III
LUIS ZAVALA
Tomas
Nativí Gálvez
Porque observe después las relaciones de la
bananera con fincas de banano en manos de empresarios hondureños. Ella les daba
toda la asistencia técnica, les compraba y les compra el banano deduciendo los
costos de inversión en las fincas. Este sistema de comprar banano a otros
productores privados, es conveniente para la empresa porque les ahorra el
pasivo laboral, gastos médicos y otros beneficios sociales. No obstante, pienso
que, si se presentara de nuevo la Asociativa la bananera en forma inteligente y
pensando en sus intereses, coexistiría con ella por el beneficio económico.
También pienso que los empresarios nacionales no les gustaría porque los
campesinos evidenciarían que sin ningún tipo formado en universidades son
exitosos.
En poco tiempo, perdimos dos grandes bastiones
de la lucha popular. Un plan poderoso de toda la oligarquía nacional y
extranjera fue certero: se perdió el SUTRASFCO. Y se perdió la Empresa
Asociativa de Isletas.
En ese tiempo supimos que el cuento que los
comunistas valen por 10 soldados, era falso en el ambiente urbano y rural
dentro de las reglas establecidas. Es cierto que se poseen muchos
conocimientos científicos y hay un compromiso serio con la lucha, pero no vale
por 10 de ellos en las condiciones controladas por el poder oligárquico. Jugando
con sus mismas reglas, la izquierda está en desventaja.
A veces nos sentimos halagados porque
recibíamos noticias de la forma en que le hablaban los oficiales a la tropa: “…Tengan
cuidado con los comunistas que esa gente es muy peligrosa… no se descuiden
porque no es cualquier enemigo…ellos están bien preparados y no podemos ni
parpadear…se puede perder la vida en un descuido” algo por el estilo.
Cuando recibíamos esa información nos hinchábamos de emoción, nos gustaba oír
esa música. Luego entendimos que esa enseñanza preparaba los soldados para
dispararle a los comunistas al no más verlos. Nos ponían en la mira del rifle sin
ningún tipo de piedad.
Este concepto de que un comunista vale por 10
del enemigo, se refiere a la lucha armada en forma irregular. El enemigo no sabe por dónde lo
van a atacar ni cuándo. Eso vale para el área urbana como para la rural. En el
ambiente de ellos y en una lucha pacífica, no es cierto. Tienen medios de
comunicación, ejército, dinero, jueces, y todo para imponerse. Es tontera de
parte de un revolucionario creerse los cuentos de ellos donde los elevan a la
10 potencia. Simplemente los suben para dejarnos caer.
Fidel Martínez me decía: “...mire Luis
Zavala, en la lucha tenemos que tener bien abierto los ojos y observar cada
paso que da el enemigo… ellos no descansan y tratan por todos los medios de
saber qué hacemos…la información es poder y tenemos que cuidarnos y saber a
quién estamos trayendo a nuestras filas…”
Otra vez me dijo: “… hay tres reglas de oro que
debemos seguir: 1. El que une dirige. ¿Sabe por qué? -me decía- porque se
unen partes en conflicto que siempre necesitan alguien que los concilie.
Ese es el secreto. 2. No hagas a otro lo que no quieras que te hagan a
ti… Esto es bíblico me decía. La vida es como el eco. Lo que das
recibes… hay que tener buenas relaciones con las personas sin claudicar en
nuestros principios y proyecto revolucionario y 3. Hay que tener un plan
siempre. El plan nos guiará en la acción, nos enfocará y nos mantendrá en la
línea…” estas enseñanzas las reviso cada vez y observo que resisten el paso del
tiempo. Tienen vigencia en cualquier ambiente de la vida.
Fidel Martínez era un hombre con mucha
capacidad para mantener tener buenas relaciones con las personas. Muchas
personas que eran de otros frentes le ponían atención y les gustaba hablar con
él. Nunca los demeritaba. Siempre les ponía atención suficiente y les daba
la importancia que se merecían. Una vez me lo encontré en el parque Central
de La Ceiba con un estudiante universitario del FRU. Mire Luis Zavala, le
presento al compañero… y mire me dijo, tenga cuidado con él. Este hombre es
peligroso, es mejor tenerlo de amigo porque como enemigo no se lo recomiendo.
Aquel muchacho se sentía muy bien. Diría que exageradamente bien. Por eso le
gustaba estar cerca de Fidel. Luego Fidel era una biblioteca andante, hablaba
de todo, conocía muchas cosas y daba consejos de vida muy valiosos.
Fidel Martínez no era monedita de oro y
había muchas personas que no lo querían, que le tenían miedo y que preferían
tenerlo de largo. Dentro del PCH en La Ceiba, se dio un caso que terminó
siendo una lección de conducta. Un dirigente sindical del STYBYS miembro del
partido, muy hiperactivo, por alguna razón se quejaba de Fidel Martínez y
trataba de influir en el ánimo de los demás. En cada ocasión se manifestaba y
era más constante en ausencia de Fidel. Esa conducta no era común en el PCH,
pero se daba. Cierta vez que se reunió el Comité Municipal del Partido,
estábamos varias personas: Rolando Vindel, Picho Bernárdez, Fidel Palos
Blancos, el “sindicalista”, Fidel Martínez, y otras personas que no recuerdo.
El “sindicalista” empezó su perorata y Fidel que era el que conducía la reunión
lo interrumpió para decir: “…quiero decirles a todos que no sé por qué razón, el
compañero a mí no me quiere y yo tampoco lo quiero a él. Sin embargo, somos
compañeros y lo que prevalece son los objetivos de la lucha…” acto seguido
le dio la palabra: continúe compañero. La declaración de Fidel lo desarmo y
dejo sin valor lo que dijera. Todos miramos el tema como un asunto personal y
no de interés partidario. Digamos que Fidel desarmo a su contrincante y
nadie quería participar en ese tipo de conflictos. Fue una gran jugada que
termino con aquel pleito.
Fidel Martínez era un hombre valiente,
enérgico, muy inteligente. También le gustaban las bromas. Recuerdo que le
gustaba bromear con su suegra doña Concha y le decía algunas expresiones que ya
no recuerdo. Doña Concha una mujer noble y muy servicial le decía en sentido de
broma y con mucho cariño: deje de estar molestando… creo que ella se sentía
feliz con las bromas de su yerno. No era hombre de rencores, era practico y
se abría paso en la adversidad. En ese tiempo, doña Concha era de mucha ayuda a
la familia porque cuidaba las tres niñas de Fidel Y Julia aun en la escuela: Patricia,
Tania y Laurita.
De Tegucigalpa venían miembros del Comité
Central a La Ceiba. Respetaban mucho a Fidel Martínez. Venia Rigoberto Padilla
Rush, Tomas Nativí, Longino Becerra, Mario Sosa Navarro, Gabriel David …
algunas veces mi esposa tuvo que cocinar para ellos preparar cusucos que
lograba conseguir o tapado. Ellos quedaban encantados. Esas visitas las
aprovechaba Fidel para calificarse como un dirigente con cualidades
sobresalientes y listo para asumir responsabilidades nacionales. Su
relación más íntima era con Tomas Nativí y con Rigoberto Padilla Rush. Cuando
ellos platicaban analizaban la conducción del partido y del poco avance que
se tenía.
En una asamblea del PCH, Fidel Martínez fue
electo miembro del Comité Central. Por esa razón tuvo que cambiar de
domicilio y pasarse a vivir a Tegucigalpa. En la capital de la República andaba
de la mano con Nicho o Dionisio Ramos Bejarano. Para todos lados iba con el
Secretario General del PCH. Los acontecimientos posteriores nos informaron que
Fidel Martínez armo un plan para cambiar al Secretario General del PCH. Parte
de ese plan era Rigoberto Padilla Rush y Tomas Nativí. Fidel era el motor, era
la pieza que faltaba para enfrentarse a un hombre autoritario como el
Secretario General. Tejieron el plan y cuando consideraron que tenían
mayoría, lo destituyeron y se nombró a Rigoberto Padilla Rush como el nuevo
Secretario General del PCH. Según tuve información, se vivió un ambiente
tenso que Fidel Martínez manejo con energía y decisión irrevocable de cambiar a
Nicho. Así llego Rigoberto Padilla Rush a ser Secretario General del PCH.
Fidel Martínez y Tomas Nativí procuraron
impulsar cambios más comprometidos y dinámicos con el nuevo Secretario General.
Se ratificó la comparecencia de figuras políticas del Comité Central en
declaraciones públicas y a nombre del PCH, se intensifico la labor de
reclutamiento y la publicación de documentos del partido para educación de su
militancia. Sin embargo, Fidel Martínez y Tomas Nativí estaban convencidos
que la lucha pacífica que traía el PCH y su proyecto de acumulación de
fuerzas no tenía un propósito claro para arribar al poder la nación. Se
discutían muchas cosas hasta infiltrar miembros del partido como diputados en
los partidos tradicionales, pero se desistía cuando observaban que más bien
podían perder a esos miembros disfrutando las mieles del poder como ya había
ocurrido con algunos del grupo de “Los Flacos”.
Fue así que Fidel y Tomas llegan a la
conclusión que seguir de la manera en que actuaba el PCH, era vivir
eternamente sin esperanzas reales. Que la única manera de acceder al poder
y derrotar a la oligarquía era a través de la lucha armada.
Con esa idea de la lucha armada, Fidel
Martínez y Tomas Nativí que se miraban con frecuencia en Tegucigalpa por tener
allá su residencia los dos, diseñaron la estrategia de la toma del poder.
Por un lado, se creaba la organización armada conocida como “Movimiento de
Liberación Popular Cinchonero” en honor a un hombre de Olancho sin
escolaridad que se llamaba Serapio Romero y que le decían Cinchonero porque
se dedicaba a hacer cinchas para caballos. Fue un hombre famoso por su
valor y su honorabilidad. Cierta vez se tomó la Comandancia Militar de
Juticalpa y cuando el jefe de la guarnición, le dijo a Cinchonero: si yo
hubiera estado aquí no te hubieras tomado la comandancia… entonces Cinchonero
le dijo: “… si hubieras estado, pero abandonaste tu deber…” en eso estaban
cuando Cinchonero ordenó a un soldado que le dieran un machete al comandante
para ver quién de los dos quedaba vivo. Ordenó a su gente: nadie se meta, si
este hombre me mata entréguenle la comandancia…” luego se tiraron machete y
en una de esas, Cinchonero fue herido en el brazo. Sus compañeros lo auxiliaron
amarrándole un trapo en la herida para parar la hemorragia. Siguió la lucha y
esta vez, Cinchonero se puso furioso y muy agresivo hasta que mató a su
oponente. Esta historia llama la atención porque de alguna manera revela la
conducta honorable de algunos hombres de aquel tiempo. Seguidamente le hizo la
guerra a José María Medina sin éxito y muriendo a manos de las fuerzas de
Medina…
Cinchonero era el grupo armado y la URP, La Unión
Revolucionaria del Pueblo, era la organización de masas cuyo lema era en
las calles está el poder. Fidel Martínez pasó a comandar el Grupo Armado de
Liberación Cinchonero y Tomas Nativí la URP. Pronto se conoció que en la
UNAH en Tegucigalpa funcionaba un grupo estudiantil llamado MIR (Movimiento
de Izquierda Revolucionaria) que era parte de los “Cinchoneros”. Muchachos
aguerridos y dispuestos a todo. Rápido se hicieron famosos y respetados.
Una vez conformada la estrategia de lucha,
Fidel Martínez y Tomas Nativí, se la plantearon a Rigoberto Padilla Rush, pero
Rigoberto no dio el paso.
A pesar de todo el cariño y la lealtad que le
profesaba Fidel Martínez a Rigoberto Padilla, se separaron amistosamente. El
PCH con su proyecto de acumulación de fuerzas y Los Cinchoneros y URP con la
lucha armada y el movimiento de masas para movilizarlos en las calles y como
respaldo a los Cinchoneros.
Fidel Martínez y Tomas Nativí se comprometieron
firmemente hasta las últimas consecuencias. Se aportaron del PCH, fundaron
las organizaciones, funcionaron activamente por un tiempo considerable. Un
once de junio de 1981 fueron secuestrados de la casa de Tomas Nativí en la
Colonia el Hogar sin saber de su paradero hasta la fecha… Allí, entonces,
operaron los escuadrones de la muerte del Batallón 3-16 que respondían a la
política de la doctrina de la seguridad nacional.
Dos hermosas vidas, dos grandes patriotas
fueron sacrificadas solo por querer un país con justicia, libertad y desarrollo
para todos.
La acción de la oligarquía contra Fidel
Martínez y Tomas Nativí, fue un golpe certero contra el movimiento
revolucionario hondureño. Le quitó dinamismo y visión de desarrollo a un movimiento que crecía
aceleradamente. Con el desaparecimiento de Fidel Martínez y Tomas Nativí, los
cambios progresistas en Honduras se han atrasado enormemente. Llevamos 40
años desde su desaparecimiento y actualmente vivimos la pesadilla de un
gobierno que no le preocupa el desarrollo nacional. Para colmo, ha logrado
controlar a los partidos que se consideraban oposición. Antes habían matado
al Dr. Reyes Mata cuando incursionó militarmente por el departamento de
Olancho. Allí también murieron muchos revolucionarios ofrendando su vida por la
patria.
No se sabe dónde están FIDEL MARTÍNEZ Y
TOMÁS NATIVI. Dos valiosos hondureños que lo dieron todo por Honduras…pero
siguen vivos imborrablemente.
La Ceiba, Atlántida septiembre de 2025.

Comentarios
Publicar un comentario