Contracorriente: PODER ABSOLUTO CADUCIDAD ABSOLUTA
Juan Ramón Martínez “No hay poder que dure cien años; ni cuerpo que los resista”, dice el popular refrán. Algunos gobernantes se imaginan inmortales. Pero todos tienen caducidad. Ramsés el faraón egipcio, Napoleón Bonaparte, Hitler, Stalin, Fidel Castro, Carías Andino. Todos terminan arrinconados en el polvo del olvido. Claro, se imaginan misioneros, creadores de nuevas culturas y sociedades; e incluso, como decía Hegel de Napoleón, con tanto poder que imaginaban podían “poner fin a la historia” como recuento de conflictos y confrontaciones. O Hitler que creía que inauguraba un gobierno en que la superioridad blanca se impondría durante más de mil años. Trotsky y Fidel Castro sostuvieron con terquedad la “revolución permanente” e indefinida, como final de la dialéctica. Santiago Posteguillo en “La sangre de los libros” narra la historia del poder de Ramsés y sus fuerzas militares imbatibles. Al final, agrega como contrapunto los esfuerzos de los ingleses por llevar un monumento gig...