BÚSQUEDA DE PETRÓLEO EN HONDURAS (1880-1938)

Juan Manuel Aguilar Flores

Desde 1800, cuatro quintas partes de las tierras del globo terrestre no habían sido abiertas al hombre civilizado. Una de las impresionantes fases de la Edad Moderna, tan dinámica, ha sido el crecimiento del nuevo imperialismo desde 1870. Entiéndase, el desarrollo del control europeo y norteamericano sobre territorios y recursos de pueblos, que habían alcanzado una evolución inferior, fuera de Europa y de los Estados Unidos de Norteamérica, generalmente realizada con la sanción o la intervención armada, de los cuales eran ciudadanos los mercaderes expansionistas. 

En Asia y América se estableció la hegemonía política de Europa y de los Estados Unidos de Norteamérica. Las fuerzas y causas de esta expansión son clasificados como económicos, políticos, sociales, religiosos y psicológicos. Las causas económicas de expansión arrancan con la Revolución Industrial. En la medida que se desarrolla el industrialismo moderno, el impulso al imperialismo, que reside en busca de mercados para productos manufacturados, ha sido extraordinariamente aumentado por el deseo de asegurar el control, y suministro de materias primas indispensables. En este aspecto, el hule y el petróleo, llegaron a ser particularmente importantes en años recientes, a causa del aumento de motores de combustión interna y la creciente popularidad de los automóviles. A partir de esto, el petróleo como fuente motriz despertó su búsqueda llegando a tener gran valor y denominarle “oro negro”, y que las grandes potencias han llegado a tener problemas bélicos a fin de tener permanentemente el suministro, como también ser abastecidos por otras naciones. 

En el caso nuestro, siempre se ha manejado la tesis que, tenemos petróleo en la región de la Mosquitia, pero que no es comercial y no amerita inversión, no se recuperaría. Este tema aún sigue en discusión y en propaganda política. Nuestro país, en el concierto de lo detallado, aparece como simple productor de materia prima: minería, luego la bananera, siendo nuestro comprador la gran nación del Norte. Poco a poco fueron diversificando otras actividades en la obtención de recursos renovables y no renovables: maderas preciosas. zarzaparrilla, cocos, fibras de árbol para elaborar papel, árbol de hule, y otros productos propios para la ciencia. 

Para inicios del siglo XX, tenemos una región muy poco explorada, la Mosquitia. He aquí lo que se decía de ella: “…y en la costa atlántica gime en la ignorancia, y mueren alejados de todos los bienes que brinda la civilización, las razas primitivas que vegetan en aquellos bosques seculares, donde no se escucha más que el canto de variadas aves, o el rugido de las fieras que pueblan aquella soledad. Nos referimos a la Mosquitia, esa región que, al decir de un escritor norteamericano, sería y será en lo porvenir, cuando la industria y el espíritu emprendedor de raza más adelantada la saque del sueño en que vegeta un emporio de riqueza”. 

A pesar de lo anterior, al Gobierno se presentaron solicitudes de inversionistas, que se apartaron de los rubros mineros y bananeros, internándose en otra empresa y en región despoblada. Este es el caso del norteamericano Sr. Irving S. Joseph solicitando en 1916: “…el derecho de catar y cavar, en terrenos de cualquier dominio del departamento de Colón, de esta República, para buscar petróleo y los demás carburos de hidrógeno, fósiles y carbón mineral que puedan existir en el en el interior de la tierra, derecho que ejercerá conforme a las reglas establecidas en el Título del Código de Minería”. Aclaración: para este periodo La Mosquitia pertenecía al Departamento de Colón. 

El hecho de mencionar el código de minería, tengamos presente que la extracción de petróleo es desconocida en nuestro medio. Habiendo leído en alguna oportunidad el contenido de cláusulas en concesiones bananeras, se tendrá la idea de que en la concesión extractiva tiene mucho parecido: Exención de gravamen de introducción de maquinaria, utensilios y enseres propios a la actividad propuesta. Ocupación de terrenos para su libre actividad, tanto nacionales como ejidales. En cuanto a terrenos privados, los tendrá, siempre que ejecuten arreglos legales con los propietarios, aquí el gobierno determinó, no tendría objeción a lo último en vista que: “considera la obra de necesidad y utilidad pública…”. 

Además, el Gobierno aclaró que es entendido que no se considerara como descubrimiento, el hecho de encontrar en la superficie de la tierra filtraciones o formación geológica, que puedan servir de indicios para suponer que exista petróleo o cualquier otra de las sustancias. Solo se entenderá, que hay descubrimiento cuando se haya hecho salir del interior de la tierra el petróleo u otro carburo de hidrógeno o fósil. El concesionario cederá al Gobierno el 10% del producto bruto de los hidrógenos o fusiles que extraiga. El concesionario se compromete a construir en el Departamento edificios para escuela superior, que será cedido al Municipio. Cuando la tubería haya de atravesar un río navegable será colocada de manera que no entorpezca la navegación. Por último, como garantía de ejecución de esta contrata, el concesionario está obligado a entregar en la Caja Nacional de la República la suma de $ 10,000.00, a los quince días de haberse notificado el derecho de concesión o su representante legal. Concesión dada en Tegucigalpa en salón de sesiones del Congreso, el 28/3/1920.

Luego otras concesiones:   

-1916- Propuesta presentada al Sr. Andrés Siriano para calar, cavar en tierras de cualquier dominio de los Departamentos de El Paraíso, La Paz e Intibucá.       

Propuesta para buscar petróleo, hidrógeno, fósiles y carbón. Gaceta 4732, 4738.

1919-Propuesta por Carlos Laínez E. Gacetas 5001, 5103, 5105.

1919- concesión aprobada al Sr. James S. Henderson. Gaceta No. 5120. (sin fecha)

1919- concesión aprobada en Gaceta No. 5132 (sin fecha).

1920-Gaceta 5336, 5356, 5373 a favor de Elizabeth Florence de Strabolgi.

 1920-Gaceta 5392 a Carlos Gutiérrez h. Decreto 53, Gaceta No. 5302.

1922-Decreto 31. Gaceta No. 5979.  José Antonio Rivas y otros.

1927-Decreto 14, Gaceta No. 7222

1937-Decreto 81. Gaceta No. 16,514 (Choluteca Tegucigalpa, Atlántida, Colón, Olancho, Gracias, Intibucá, Santa Barbara y Cortes).

1938-Decreto 82 Gaceta No. 16,515

1938-Decreto 83 Gaceta NO.16,516

1938-Gaceta No. 16,518. Varios Departamentos.  Pedro F. Triminio. De todo lo aquí expuesto, si bien se otorgaron, no he encontrado informes estatales o periodísticos de trabajos efectuados en búsquedas de los productos aquí citados.

Notas

--Gaceta Diario Oficial de la República de Honduras. Teg. 4 de mayo 1920. Decreto 50, 17 de octubre 1916. a/f de Irving S. Joseph.

-Desire, Pector. Cónsul de Honduras en París. 1908. “Artículos sobre la Mosquitia”. Tip. Nacional.

-La Tribuna. Teg. 11 de octubre 2007. Pág. 73. Honduras reanuda la exploración de petróleo.

-Isaula, Roger. “Las Transnacionales”. Teg. Editorial Universitaria. 1986. Pág. 50/54.

-La Gaceta Diario Oficial de la Republica de Honduras. Teg. 4 de mayo 1920. No. 3250.

-Índice de la Gaceta. Concesiones Varias.  Años 1895/1976. Págs. 62/98. ANH.

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