Mirador: TRUMP DEBE RESPETO AL PAPA
Juan Ramón Martínez
Trump parece un luchador iracundo que se auto justifica mostrando no
necesitar apoyo de nadie. Que todo lo puede. Entrando en conflicto con la
historia de Estados Unidos que confirma que no puede ir a la guerra sin el
apoyo de sus aliados. Esta vez Trump no los tiene a su lado. Y en vez de
cultivar amistades, irrespeta a las que sus líderes no piensan igual que el
Presidente de los Estados Unidos.
Las alianzas son entre los estados; pero interviene la población que, en
este caso –por la forma y los implicados en la guerra contra Irán– no goza del
respaldo de la opinión pública. Y menos cuando Trump quiere forzar el apoyo de
sociedades que, en algún momento anterior, les ha faltado el respeto. Y más
cuando les niega el derecho de tener su propia visión de las cosas y la forma
de defender sus intereses.
Pero donde más se ha equivocado Trump es en su ataque a León XIV. El
Vaticano es uno de los estados con más relaciones diplomáticas del mundo. El
Papa es además de gobernante del Vaticano, el líder de una comunidad influyente
de más de 1,200 millones de feligreses. La palabra de su líder, el Papa León
XIV, es escuchada y aceptada con respeto por más de la mitad de los habitantes
del planeta. Y la prédica suya siempre se orienta hacia la paz, el rechazo de
la guerra, privilegiando el diálogo entre las naciones. Es decir, el evangelio
de Jesucristo que han hecho suyo los católicos, los ortodoxos y una parte de
los evangélicos de Europa, América y los Estados Unidos. Una parte de estos, es
cierto, apoyan la guerra contra Irán, y al presidente Trump.
Los católicos no apoyan esa guerra. No tiene nada que ver con quien sea el
contendiente. La oposición es a la guerra, a la muerte y a la violencia. El
Papa en ningún momento ha defendido a Irán y sus derechos para tener o no armas
nucleares. Esa no es tarea del líder mundial de los católicos. Su palabra busca
la concordia, el diálogo y la civilización porque la guerra – aunque sea
útil para algunos intereses económicos – no cuadra con las enseñanzas de Jesús
que predicó el amor al prójimo y el respeto por la vida. Él mismo entregó la
suya –según la teología católica– en pago de los pecados del mundo y como
expresión de amor.
De allí que los ataques de Trump a León XIV son injustificados y
antipolíticos. Un exabrupto que tendrá que explicar a sus electores. Las
guerras no solo se ganan en los campos de batalla, sino que en el interior de
las sociedades. Sin duda, los católicos y los evangélicos de los Estados Unidos
menos inclinados hacia la derecha, dejaran de apoyar electoralmente a un
partido y a un movimiento que no respeta sus valores y, además, quiere imponer
su voluntad y dominio, incluso coartando el derecho a la libre expresión de sus
visiones religiosas.
Fuera, también han condenado los ataques de Trump en contra de León XIV.
Meloni de Italia, le ha negado respaldo en esta cuestión. Las conferencias
episcopales del mundo han levantado su voz, respaldando al Papa. Incluso, se ha
rechazado el concepto de Vance al delimitar sus prédicas al tema moral, porque
expresan una visión estrecha de lo que es la moral. Lo más inmoral es matar a
otra persona, sin importar la consideración que se maneje en cualquier parte
del mundo. Y además porque la Iglesia es libre. Predica contra la muerte
y la violencia. En favor de la vida.
La Prensa, San Pedro Sula. 17 de abril del 2026.

Comentarios
Publicar un comentario