IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED. GRACIAS A DIOS
Primera parte
Juan Manuel Aguilar Flores
A partir de la segunda mitad del siglo XVI, en Guatemala se instalaron las Órdenes Religiosas de los Dominicos, Franciscanos y Mercedarios. Aquí, muchos pueblos hablaban lenguas diversas, por lo que fue necesario que los misioneros aprendieran algunas de ellas, para así obtener mayores logros en el adoctrinamiento. Un requisito para esa época y obtener mayores beneficios, en la prédica de la religión en los distintos poblados indígenas, fue agruparlos en grupos de seis, ocho y diez, de los cuales, de cada uno de ellos, escoger el indígena más aventajado, que ayudaría a los frailes a doctrinar en sus propias lenguas. Es de suponer esta condición, también se realizó en la Provincia de Honduras dónde solamente llegaron los Mercedarios y Franciscanos. Con las fundaciones de las Villas de Gracias a Dios 1536, y Santa María de Comayagua 1537, por mandato de los capitanes de conquista se formaron otros poblados de españoles en el interior de nuestro territorio. Para 1550, se tenían los Conventos de Tencoa, Gracias a Dios y Comayagua, los cuales, en sus respectivas circunscripciones, tenían a su cargo, una serie de pueblos indígenas, Tencoa tenía 9, Gracias a Dios y Comayagua con 7 respectivamente. Estos pueblos hablaban las lenguas care, lenca y mexicana de las cuales, según abundante documentación de la época, la más difícil era la lenca. Una vez que los doctrineros tuvieron su pequeño ámbito de acción pastoril, inician con pequeñas construcciones Ermitas, construidas con materiales perecederos. El método rustico de construcción, a que se recurrió -en los primeros momentos de la colonización- consistió en: “...Colocar cuatro postes esquineros y cubrir las paredes de varillas con lodo y el techo con paja y bejucos…”. Por lo perecedero de los materiales utilizados (madera, troncos de árboles y bejucos) las primeras construcciones tardaban unas cuantas semanas, dependiendo, además, de la mano de obra disponible. Fue hasta 1573 y 1578, mediante cedulas reales, se instruyó que los inmuebles religiosos (ermitas, iglesias y otros anexos), donde hubiera facilidades- fueran construidos de piedra para los cimientos y adobe las paredes y al techo se sustituiría la paja por teja. Tal situación no fue de inmediato, pero en recorrido por Centroamérica efectuado por Fray Alonso Ponce en 1586, observó que había casas construidas con materiales perecederos, pero poco a poco, éstos estaban siendo sustituidos por los ya recomendados. Con estos datos referidos y de otros, sostengo que lo que hemos conocido como el inmueble de la Audiencia de los Confines en Gracias a Dios, es de época posterior. Si bien la Audiencia fue creada en 1542, fue hasta el 3 de septiembre 1543, cuando el rey nombró en España a los Oidores de este organismo. Las sesiones de la institución iniciaron el 16 de mayo 1544, cuatro años después es trasladada a Guatemala. En anotación documental obtenida del Archivo Mercedario de Guatemala del año de 1563, hay referencias de pagos a Fray Miguel Reina encargado del convento de Gracias a Dios. En 1595, hay pagos por confeccionar cálices y de una campana, con un peso de dos quintales. Es hasta 1611, hay un libro de fábrica de la Iglesia de la Merced de Gracias y como lo expuse anteriormente estas edificaciones tardaban en su levantamiento y Gracias a Dios, no fue excepción. Para 1654, continuaban haciéndose gastos. La minería colonial en Honduras estuvo supeditada a altos y bajas en su producción repercutiendo en la administración colonial y la iglesia no quedó exenta de esta situación. Los mercedarios de la ciudad de Gracias a Dios para 1714, solicitaron a las autoridades superiores, con su sede principal en Guatemala: “...se les restituya los novenos que le deben a la fábrica de esta iglesia…conserva una casa pobre, con unos cortos capitales que apenas tiene sacristía y una hacenduela corta… les conceda el socorro que pretenden para el reparo de las necesidades en que se halla esta iglesia…”. En el mismo documento los miembros mercedarios adjuntaron las quejas que habían hecho anteriormente, cuando no tenían suministros de vinos y aceites, artículos indispensables para las celebraciones litúrgicas. Las autoridades de Guatemala teniendo en cuenta lo anterior, solicitaron al Capitán Marcos Perdomo Betancourt, alcalde ordinario de Gracias hacer “visita de ojos” a la iglesia de Gracias. El Capitán Perdomo Betancourt acompañado de los señores Antonio de León, maestro de carpintería y Pedro de los Santos, maestro albañil, éste venido de la Villa de San Vicente de Austria (El Salvador): “…por no haber albañil en esta ciudad…”. Los informes de ambos maestros fueron lamentables, a pesar de todo, llegaron a efectuar las reparaciones en dicho templo, desde luego con participación de autoridades eclesiásticas de Guatemala -con los novenos- no se descarta la ayuda espontanea de vecinos. Para 1782, nuevamente los miembros eclesiásticos de Gracias, solicitaron hacer una ampliación frontal en su centro religioso, para lo cual expresaron: “En consideración de hallarse la parroquia de esta ciudad en una cituacion (sic) tan imperfecta, como carecer de plaza al frente de la puerta principal, siendo a propósito, el sitio en donde se halla, la hermita (sic) del Señor San Sebastián, hemos determinado, en consorcio...fabricarla…derribando la de San Sebastián y para ello tenemos, para el presente junto, con cinco milpas y hasta la devoción con que se haya, creo se juntará, quanto (sic) sea necesario y preciso por una desente (sic) obra lo que me tiene asegurado quedando siempre (igualada) la citado Señor San Sebastián…”. La respuesta venida de Guatemala fue satisfactoria, otorgando “licencia” al cura de Gracias a Dios para derribar la ermita de San Sebastián y edificarla en otro lugar. Los gastos de la edificación de la iglesia fueron por contribuciones de feligreses y otros ingresos propios de la Iglesias, misas, rezos, novenarios, entierros, bautizos etc. No tengo datos sobre si se construyó la Ermita de San Sebastián.
Continuará.
Notas (primera parte)
-Probanza
hecha a la Real Audiencia de Gracias a Dios por Cristóbal de la Cueva y otros.
Año 1544. Asignatura. 1544, Expediente. 17244, Legajo 2326, Archivo General de
Centro América (AGCA). Guatemala.
-Pedraza
Cristóbal de. Relaciones de la Provincia de Honduras y Higueras. Colección
Documentos Inéditos. Tomo XI. Madrid,1868. (Copias en el IHAH).
-Leyva,
Héctor. “Documentos coloniales de Honduras”. Choluteca. 1991. Compilador.
-Carias,
Marcos “Crónicas y cronistas de la conquista de Honduras”. Editorial
Universitaria 1998.
-Cruz
Reyes, Víctor. Et al.” El Convento Mercedario de las Minas de Tegucigalpa
1650-1830”. IHAH. 1989.
Glosario
Aventajados.
Tómese en
este relato, el individuo más diestro en aprender algo que se le enseña.
Consorcio.
Mutuo
acuerdo.
Fabricar.
Tómese en
este corto histórico, construir inmuebles.
Novenos. Novena parte de los diezmos eclesiástico, que se deducía antes de que cualquier cantidad fuera distribuida a partes interesadas. Dentro de este impuesto, había uno y medio, que se deducía para compras accesorios, construcciones religiosas.

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