A VUELO DE PLUMA: DOMINICA, CUNA DE LA NOTABLE ESCRITORA JEAN RHYS
Oscar Aníbal Puerto Posas
A Ian
Cherrett, amigo
1. DOMINICA; en síntesis
Es la mayor de las islas de Barlovento en las
pequeñas Antillas, ubicada entre Guadalupe al Norte y Martinica al Sur. Clima
cálido y húmedo. Naturaleza volcánica, lo cual permite un importante desarrollo
de los cultivos de plantación, en especial el banano. Además, refuerzan su
economía la pesca y las frutas tropicales; sin subestimar el turismo. Dominica,
es un portento de bellezas intocadas.
Fue descubierta por Colón en 1493. Él fue quien
le dio el dio el nombre a la pequeña ínsula (751 km2). Dizque porque el
descubrimiento ocurrió un día domingo. Colón, plantó una cruz para convertirlo
en territorio español. Los indios caribes que observaban de lejos la ceremonia,
probablemente no comprendieron muy bien su significado. Los españoles no
tardaron en volver, armados hasta los dientes y en poco tiempo exterminaron a
los dueños de la Isla. Como ocurrió en otras islas del Caribe. Por eso Nicolás
Guillén (1902-1989), eximio poeta cubano en uno de los poemas de su libro: “El
Gran Zoo”, da esa advertencia a la jaula en que encierra al mar Caribe:
“Cuidado muerde”. Unos pocos indígenas lograron sobrevivir. Algunos de sus
descendientes subsisten hasta hoy en reservas. El paisaje que contemplan es
diferente. Los bosques fueron arrancados para darle espacio a las plantaciones
de caña de azúcar. Cultivado por miles de esclavos traídos del África. Los
franceses desplazaron a los españoles; y a su vez, los galos por los ingleses;
sin embargo, la influencia cultural de la patria de Juan Pablo Marat y Paul
Valery, persiste hasta hoy. Ello se refleja en la presencia de la religión
católica, que sigue siendo mayoritaria y en el idioma que habla el pueblo, un
creolé, basado en el francés y las lenguas africanas. Lo que es más el nombre
de su capital Roseau, es un sonido francés. Roseau, es bañada por el Mar
Caribe. Pequeña –“bien cabe en la palma de mi mano”- dijo un poeta, tranquila,
sin bullicio de gente o de automóviles. Segura. Se pueden transitar sus oscuras
calles sin peligro de un asalto. Tampoco hay mendigos. Descendientes de
esclavos, su población negra y mulata, es laboriosa y, además, afable.
Dominica logró su autonomía en 1978, y si bien
al principio Gran Bretaña, agrupó varias islas de su “pertenencia” en un
“estado de libre asociación”, cuya sede estaba en Bridgetown, Barbados. La idea
imperialista no dio resultado, debido a discrepancias políticas entre sus
miembros, y así, en 1975, cada Estado anunció la intención de negociar por
separado su independencia del Reino Unido. En julio de 1978 el parlamento
inglés aprobó el nuevo estatuto de la Isla y el 3 de noviembre de 1978,
exactamente 485 años después de la llegada de Colón. Dominica se convirtió en
un nuevo Estado e independiente. No sé hasta qué punto. Gran Bretaña, denominó
al nuevo Estado: Commonwealth of Dominica. (Traducción al español: “Comunidad
de Dominica”). No obstante, alejada del “mundanal ruido”, y mecida por las
olas; es un paraíso terrenal flotante, con 71.000 habitantes, con un territorio
con 761 km2. Tan tranquila es Dominica que sus Fuerzas Armadas la componen 50
efectivos y el orden público lo garantizan 250 policías. Dominica está
integrada a la ONU y también a la OEA.
2. Jean
Rhys, célebre escritora
Jean Rhys, nacida en Dominica en 1890, de padre
galés y madre criolla, escribió sobre los efectos del desarraigo en la mujer.
Murió en Inglaterra en 1979. Sus títulos más conocidos son: “Good Morning,
Midnight”. (“Buenos días, medianoche”). Su primera edición ocurre en 1939. El
título es en sí una denuncia. (Se puede despertar y espiritualmente es de
noche). Jean lo tomó de un poema de Emily Dickinson. Está ambientada en el
período entreguerras y se centra en Sasha, una mujer de mediana edad que ha
regresado al París de su juventud. La narración fragmentada y elíptica se
desliza entre el pasado y el presente de Sasha mientras explora las
limitaciones paradójicas de la vida de una mujer que ha tratado de liberarse de
las convencionalidades sociales.
Si consideramos que Sasha es una mujer “de
mediana edad”. Y que la novelista tenía 49 años, cuando la obra salió a luz. Es
altamente probable que la obra esconda aspectos autobiográficos. El rápido
declive de Sasha. La negativa de Enno su marido de respaldarla en sus justas
aspiraciones a alcanzar un nivel de vida decoroso, son una condena escrita a la
forma en que la sociedad mira a las mujeres. Al final Sasha acepta (no le queda
otro camino) como la inevitable vejez y la pobreza le ha vuelto todavía más
vulnerable.
Dijimos que la primera edición del libro,
ocurre en 1939. ¿Sigue siendo vulnerable la mujer en el siglo XXI? Dejo las
apreciaciones a mis caros lectores y lectoras. Sobre todo, a ellas.
Otra novela, conmovedora que escribió Jean
Rhys, se titula: “Wide Sargasso Sea” (en español: “Ancho mar de los Sargazos”).
Fue publicada (1ª edición) en 1966. Veintisiete años después de su primera
novela. Nos da una lección. Toma tiempo escribir, so pena de hacerlo mal y caer
en el precipicio de la mediocridad literaria. La trama de la novela es la
respuesta literaria de Jean Rhys a “Jana Eyre”, la novela escrita por Charlotte
Brontë en 1847. Rhys toma como punto de partida la descripción animalística,
sexualizada de Bertha Mason, la primera esposa, peligrosamente demente de Edwar
Rochester. Al escribir este clásico literario Rhys pretende que Antoinette
hable (se revela que Bertha es el nombre impuesto por Rochester a su esposa) y
también explora los desiguales temores y deseos que ha dominado las relaciones
entre el Caribe y Europa. Nuestra autora no escribe para divertir. Escribe para
denunciar los vejámenes contra la mujer. Al punto que Antoinette (olvidaba
decir que el personaje nació en la Isla de Martinica). “No era una esposa
demencialmente vengativa, sino una trágica protagonista de un complejo momento
histórico”.
Es fácil entender que quizá, en sus novelas,
Rhys esconda episodios personales. (“Ancho Mar de los Sargazos”), se refiere a
Martinica. No le convenía a la gran escritora mencionar su país de origen:
Dominica. Traslada los acontecimientos a París. Quizá ocurrieron en Londres.
Los ingleses no toleran la crítica. Hubo sí mucho sufrimiento en la vida de la
gran escritora. Lo refleja su rostro en una fotografía que encontré por ahí.
Sus dos novelas, comentadas en este artículo, figuran en la obra: “1001 libros
que hay que leer antes de morir”. Suficiente homenaje a su memoria. Al leerla,
uno de varón entiende la validez incuestionable de las manifestaciones del
movimiento feminista que recorre al mundo.
3.
Estuvimos en Dominica
Estuve en los albores de los años ochenta del siglo próximo pasado. Fui a dirigir un Laboratorio Experimental para la formación de cuadros organizadores de empresas campesinas. Metodología, altamente participativa, diseñada por el sociólogo brasileño, Clodomir Santos de Morais (1928-2016). Entonces ya laboraba en el Instituto Hondureño de Desarrollo Rural (IHDER). Como no hablo el idioma inglés, ni otra lengua, aparte del español, mi lengua natal. Me acompañó un traductor de lujo: Ian Cherrett. Ian es escocés. Hombre de mucho talento, a la sazón fungía como representante de una agencia humanitaria de los Países Bajos: HIVOS. Ian, se movía por los países de Centro América y El Caribe. Fue así que le acompañé primero a Belice y luego a Dominica. Ambos laboratorios fueron exitosos. Dominica, sobre todo, ganó mi corazón, su belleza natural y sobre todo su gente. Cordial a más no poder. Al punto que es el único laboratorio en el mundo a donde acudía la Magistrada más alta del país, Mary Eugenia Charles, Primera Ministra, a los actos de clausura. Dio -en su mensaje- aliento a los participantes campesinos y campesinas y reconocimientos a quienes lo dirigimos.
Ian, al paso del tiempo, se instala en
Zimbabue. Allí, monta una onegé. Para realizar los “Laboratorios”, consigue los
servicios técnicos profesionales del Sr. Iván Labra (chileno). Su labora en
África, concita el interés de la FAO. Organismo de las Naciones Unidas, que lo
nombra su representante primero en Guatemala y después en Honduras. Ama a
nuestro país. Jubilado. Vive en “la dulce Hibueras”. Casado con una hondureña:
María de los Ángeles Díaz, de las mayores familias de Tegucigalpa. Ian no
soporta la vida sedentaria. En compañía de su esposa, viaja frecuentemente. De
vista, conoce lo que ocurre en el mundo.
4.
A manera de epílogo
Latinoamérica (Honduras incluida), debe
aproximarse más a los pequeños estados insulares del Caribe. En Dominica se
sabe muy poco de Honduras y en Honduras se confunde Dominica con República
Dominicana.
El archipiélago de las Windward que comprende:
Dominica, Martinica y Guadalupe, le ha dado al mundo hombres y mujeres
valiosísimas. Ya hice la semblanza de Jean Rhys, la autora de “Buenos días,
media noche”. Solo cito esta novela porque lleva un título cargado de ironía.
Martinica, es la cuna de Frantz Fanon. Sociólogo, psiquiatra y revolucionario.
No es nada raro que en la escritora y en el sociólogo aflorara la rebeldía.
Ambos provienen de países donde por siglos impusieron la esclavitud, los países
europeos.
Las Antillas Mayores, también han dado grandes
figuras humanas. Cuba, es la patria de José Martí (1853-1895), uno de los más
inteligentes y memorables iniciadores de la independencia cubana, Martí joven
aún cayó abatido en Dos Ríos. Fue también un poeta y orador magnífico. Héroe
nacional de Cuba. Con Cuba, nuestro gobierno, inducido por EE.UU., rompió
relaciones luego del triunfo de la Revolución Cubana. Restablecidas en el
gobierno del ingeniero Carlos Flores Facussé (1950). Al final de su gobierno
(1998-2002). Los gobiernos que le sucedieron mantuvieron abiertas las
relaciones diplomáticas. Nazry Asfura, se ha abstenido de nombrar embajador(a)
en Cuba (para ello, necesita la venia de Donald Trump).
República Dominicana, es el país que le dio a
mundo a Juan Bosch (1909-2001). Político y escritor. Me fascina su cuento:
“Veinte pesos de agua” y no digamos su novela: “David, biografía de un rey”.
Fue presidente de su país, durante un fugaz espacio histórico (1963), ese mismo
año lo depusieron los militares. Otra figura respetable es don Joaquín
Balaguer. Como Bosch, político y escritor; varias veces presidente. Con
República Dominicana, Honduras ha mantenido relaciones constantes, cordiales y
fluidas.
***
En lo relativo al género femenino. Estamos en
la obligación, por mandato histórico y ético, a conocerle y respetarles sus
derechos. Sus reclamos son justos. Hay un solo imperativo: amarlas y
respetarlas.
Bibliografía
básica
-
“Guía del Tercer Mundo” (1981), México-Río de Janeiro, septiembre de 1981,
Neira Moreira, editor general.
- “1001 libros que hay que leer antes de morir”. Relatos e Historias de todos los tiempos. Edición dirigida por Peter Boxall, adaptación española dirigida por José Carlos Menar, Editorial Grijalba, Barcelona, España.

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