LA TRAYECTORIA INTELECTUAL DE MARÍA CARLOTA CONTRERAS DE FALCK (1/2)
Melba Falck
Reyes
María Carlota Contreras de Falck (centro), entrevista con la Dra. Anita Gómez Romero y Orfilia Cuello Ramos.
En abril de 1984, la Sociedad Literaria de Honduras ofreció
un homenaje a María Carlota Contreras de Falck, con motivo del Día del Idioma
Español y de Cervantes, celebración que tuvo lugar en el Instituto Hondureño de
Cultura Interamericana (IHCI). Fue al poeta y escritor Luis Roberto
Castellanos, fundador y expresidente de la Sociedad Literaria, a quien
correspondió rendir el honor a “esta genial poetisa hondureña, quien escribió
sus primeros versos a la edad de once años”.
En su discurso, Castellanos resaltó el papel de María
Carlota como “abnegada madre, como maestra que, con
sus claros dotes intelectuales, con su amor entrañable por la juventud y
haciendo de su apostolado su profesión de fe, ha ido con paso seguro y firme,
regando la bendita simiente en los surcos de la instrucción”; como “portalira,
que ha sabido tejer las filigranas de la estrofa para cantar… su ferviente amor
por nuestra querida Honduras. Y cuando tañe las cuerdas de su inefable lira,
sabe imprimir todo su sentimiento, todo lo profundo de su alma y arrancarle en
arpegios sublimes, los misterios insondables del océano”, presentándola también
como una enamorado del arte escénico.
Así, en este capitulo nos proponemos destacar la
trayectoria intelectual de María Carlota, para “hacer justicia” como bien lo
señala Castellanos, a la “meritoria labor de mujer pensante y capacitada que
honra al país” como lo fue esta admirable mujer que nunca se rindió ante los
retos y embates de la vida. En una primera sección, el capitulo destaca la
labor que María Carlota desempeño como docente; su activa participación, tanto
en periódicos y semanarios, como en revistas literarias que publicaron su obra
literaria como sus artículos de opinión y su dinámica participación en
organizaciones feministas y de asistencia social. La siguiente sección analiza
las aportaciones de María Carlota, a través de sus artículos de opinión en Diario
Tiempo, sobre tres categorías de análisis que fueron fundamentales para
esta escritora: la democracia, la libertad, la paz y la justicia, en un primer
grupo; la transición a la democracia en Honduras y los derechos de la mujer y su
participación en el progreso nacional. Concluye el capitulo con una sección
dedicada a los reconocimientos que como poeta, escritora y feminista recibiera
María Carlota a lo largo de su vida.
LA MAESTRA MARÍA CARLOTA
Como ya se ha señalado a lo largo de los capítulos
anteriores, desde temprana edad, a los diecinueve años (191 8), María Carlota
comenzó a ejercer la docencia avalada con su título de Profesora de Instrucción
Primaria de sus años de estudios en El Salvador. Fue profesora de grado en
Santa Rosa y en San Jerónimo de Copán, en este ultimo ya como madre de dos
niños. Posteriormente, en los años treinta, llegó a desempeñarse como profesora
y directora de la Escuela de Niñas en Trinidad, Copán, al tiempo que atendía,
apoyada siempre por su esposo Bruno, a su familia de nueve hijos.
A estas actividades hay que añadir que, en su afán por
difundir la cultura, fue profesora de literatura infantil por correspondencia
para maestros rurales aprovechando los medios disponibles en esa época. Fue
además maestra de la Escuela Nocturna de la Sociedad de Obreros en Copán,
compartiendo sus conocimientos con aquellos que se esforzaban por superarse. Y
en la década de los cuarenta, durante los años de autoexilio en Guatemala, fue
maestra de Primeras Letras en la Escuela de Prevención Juvenil, así como
Profesora de Educación Estética en la Universidad Popular de Guatemala y
Profesora (interina) de la Escuela Primaria Rafaela Aguilar. Y al regresar a
Honduras, continuo con actividades docentes, colaborando en cursos de
literatura e idioma nacional a nivel bachillerato, así como educación normal en
el Instituto María Auxiliadora.
Y es que para María Carlota la educación era el medio
indispensable para que, sobre todo los niños mas humildes, pudieran salir de la
pobreza y alcanzaran una vida digna y próspera, por su propio bien y por el de
Honduras. Así, en sus artículos referentes a la libertad y a la democracia, la
educación de la juventud era para María Carlota la base para alcanzar esos
valores. E invita a sus lectores a considera que: “si la democracia prevalece
en nuestro suelo, que sean los niños los primeros en gozar sus inconmovibles
postulados, haciendo eficazmente toto el bien posible por ellos”, sobre todo lo
relativo a su formación. Y por ello planteaba la necesidad de mas guarderías,
mas escuelas, mas jardines de niños… Que sean los niños los primeros
usufructuarios de esos beneficios en una democracia afirmaba. Y su sueño era,
como lo manifiesta en un articulo en 1979 en el Diario La Tribuna,
“que todos los niños hondureños deben estar en las bancas de las escuelas, que
ellos tengan alojamiento, vestido, alimento y salud”. Y ella como educadora,
contribuyó tenazmente a la formación de la niñez y la juventud hondureña.
LA POETA Y ECRITORA MARÍA CARLOTA
Desde muy joven María Carlota se distinguió por sus
dotes de poeta y escritora. Sin duda, el entorno campirano en que se
desenvolvió en su feliz niñez y juventud, en su amada Santa Rosa de Copán, tuvo
una influencia preponderante en sus escritos sobre las bellezas de la
naturaleza que la rodeaba. El agua que bendecía su tierra con hermosos ríos,
las bellas montañas rebosantes de pinares ancestrales, los florecidos campos,
fueron temas recurrentes en sus poemas. Y como sagaz observadora que era, la
vida de los campesinos labrando la tierra y las doncellas aguadoras y artífices
de los alimentos tradicionales, fueron centro de su atención.
Por otra parte, en su larga vida, María Carlota fue
testigo de dos guerras mundiales y de múltiples conflictos políticos en su
tierra, lo que la hizo ser una ferviente defensora de los derechos de los
desposeídos, de la democracia y de la libertad, de los derechos de la mujer y
del derecho a la educación. Así, sus poemas y artículos de opinión se
convirtieron en las representaciones de los temas que abordaba con su sagaz
inteligencia y conocimiento profundo, concluyendo la mayoría de sus escritos
con la frase: PAZ Y BIEN, así, con mayúsculas.
LA ESCRITORA MARIA CARLOTA Y SU PARTICIPACIÓN EN
PERIODICOS Y SEMANARIOS
En su fructífera trayectoria sentimental, María
Carlota, fue una activa colaboradora en al menos nueve medios periodísticos,
tanto de Honduras como de Guatemala, en los que destacó como poeta, articulista
y reportera. En Copán, su tierra natal, María Carlota colaboró con periódicos
de información variada, que contaban con secciones para promover la literatura.
Fue el caso de la “selecta” Sección de Literatura del periódico El
Comercio (1931-1935) que publicó sus “inspiraciones” poéticas. También
colaboró en la ´gustada´ sección literaria en el Semanario El Pueblo
(1938-1952), dirigido por el Profesor Ismael Rendón, semanario en el que María
Carlota sobresalió junto a otros poetas copanecos. Y el 27 de abril de 1939,
con motivo del cumpleaños de María Carlota, este semanario distinguió a
“nuestra inteligente colaboradora, la profesora María Carlota de Falck”, con
una reseña de su vida social y espiritual, alabando sus logros intelectuales.
Entre los poemas publicados en El Pueblo, destaca uno dedicado a
la mujer “tortillera” que María Carlota publicó bajo el seudónimo de Mary Loti,
que años mas tarde otros medios publicitarios lo incluirían en sus rotativos.
También en Copán, el periódico quincenal el Centinela
Obrero que apareció por primera vez en 1955 y que publicó la obra de
algunos poetas copanecos, incluyó poemas de María Carlota, entre ellos destaca
la Canción a Santa Rosa de Copan (1956), ciudad a la que dedicó
varios poemas.
Y en los años de autoexilio en Guatemala, María
Carlota supo aprovechar las oportunidades que el presidente Juan José Arévalo
abría a los intelectuales exiliados. Durante esos años, entre 1947 y 1953,
María Carlota dirigió la Sección Istmo del Diario de la Mañana y
fue colaboradora del Diario de Centroamérica, considerado el
periódico más antiguo de Guatemala.
A su regreso a Honduras, a partir de 1954 fue
reportera de planta del Diario El Cronista, dirigido en esa época
por Alejandro Valladares, hijo de Paulino Valladares, reconocido periodista
fundador de ese diario, a quien María Carlota conoció y dedicó un poema.
Admirada y respetada por sus colegas, El Cronista dedicó una página a poemas de
la autoría de María Carlota. Así mismo, junto con todos los miembros de la
Redacción de El Cronista, se hizo acreedora de un diploma en
reconocimiento a la labor periodística desempeñada durante el diferendo
limítrofe entre Honduras con Nicaragua a inicios de los años sesenta. A
mediados de los sesenta continuaba laborando en este diario.
En reunión de trabajo con Héctor Caraccioli, Martín Baide Galindo y Filadelfo Suazo, parte de la Junta Militar de Gobierno.
Por otra parte, durante el periodo de la Junta
Militar de Gobierno de Héctor Caraccioli, Roberto Gálvez y Roque Rodríguez, que
detentaría un año el poder (de octubre de 1956 a diciembre de 1957), María
Carlota fungió como secretaria de la oficina de Relaciones Públicas del
triunvirato, escribiendo artículos sobre las reformas introducidas por ese
gobierno, entre las que destacan la autonomía universitaria. Como parte de su
trabajo participó en un viaje a la Mosquitia, a donde escribió un poema a la
Laguna Caratasca. La Junta Militar convocó a una Constituyente, para llevar a
cabo elecciones, y el 21 de diciembre de 1957, el Dr. Ramón Villeda Morales,
amigo entrañable de Doña Carlota, se convirtió en presi- dente Constitucional.
Su periodo concluiría con el golpe de Estado de Oswaldo López Arellano, en
octubre de 1963.
En los años setenta y ochenta, María Carlota
destacó como colaboradora del Diario Tiempo, cuyo director el
Lic. Manuel Gamero, fue amigo distinguido y a quien agradeció en carta abierta
a ese diario "fue la única puerta de comprensión que se abrió a mis ansias
de poder afirmarme en la justicia, para ofrecer a los miles de lectores del diario
bajo su digna dirección, mi voz de defensa por nuestro pueblo humilde, de
elevar los valores femeninos de nuestra patria y el íntegro disfrute de nuestra
democracia con libertad".
Se sabe, además, por referencias en el archivo
familiar, que María Carlota fue colaboradora del Semanario Lempira
del Profesor Perfecto H. Bobadilla y del Diario Comercial de San
Pedro Sula, así como de los diarios El Día y el Diario
Latino de El Salvador, el cual al igual que otras publicaciones dedicó
una página a sus poemas: Voz de libertad en América.
MARÍA CARLOTA: COLABORADORA EN REVISTAS
LITERARIAS
Desde la década de los años treinta, comienzan
a surgir en Honduras revistas dirigidas por mujeres literatas con el objetivo
de promover, entre otros temas, el desarrollo cultural de la mujer, el
panamericanismo y la protección a la niñez. Estas tendencias se consolidaron en
la década de los cuarenta, María Carlota colaboró activamente con estas
publicaciones periódicas, tanto con artículos de fondo como con su producción
literaria, además de apoyar en la difusión, al participar en las redes en torno
de las directoras de las revistas, como lo señala Gabriela Ardón en su tesis
doctoral.
En los años treinta, destaca la participación de
María Carlota en la revista Alma Latina (1932-1937), publicada en
San Pedro Sula y cuya directora-fundadora fue la poeta Graciela Bográn. Esta
revista tenía como objetivo promover el desarrollo cultural de las mujeres
hondureñas y fomentar el desarrollo de la niñez. María Carlota contribuyó con
sus escritos literarios y en la difusión de la revista. Graciela Bográn, al
igual que María Carlota y familia, fue víctima de la represión a la libertad
después de las manifestaciones de 1944 en contra de la dictadura y tuvo que
salir exiliada a México.
Ya entrada la década de los años cuarenta,
María Carlota participó activamente en varias revistas literarias. Fungió como
codirectora y colaboradora de la revista cultural Pan-América
(1944-1958). cuya directora-fundadora, fue la poeta Olimpia Varela, gran amiga
de María Carlota. Esta revista inició su publicación en el Progreso, Yoro y
desde 1945 fue publicada en Tegucigalpa. La revista Pan-América
se anunciaba como revista cultural y de ideología panamericana teniendo como
objetivo primordial el fomento al acercamiento entre los países americanos.
Como se ha señalado, los escritos a la mujer
sobresalieron en la obra de María Carlota. Así en el número mayo-junio de 1946
de Pan-América, esta revista incluye "Epistolario Femenino
en la Hora de Paz", con el que María Carlota conmemora "la hora
cumbre de la Paz" en su día. En este artículo, Pan-América
introduce a la poeta resaltando que "honda y musical, fervorosa y
vibrante, corre la fácil pluma de Carlota de Falck, empapada de amor
maternal". Y en otro número ese mismo año, en septiembre, Pan-América
publica de María Carlota, "El Romancero del Camino" que incluye tres
poemas: ΕΙ arroyo que se va, la Generosa fuente y Arbustitos
del camino, y en esa ocasión Pan-América introduce a la
autora con este texto: "La dulce poetisa María Carlota de Falck, nos hace
objeto de su gentileza, dedicándonos este bellísimo poema suyo: Romancero del
camino, en que fluye armonioso su caudal poético con la misma musicalidad dulce
y cristalina del escondido arroyuelo detuvieron sus pupilas soñadoras,
empapándose de amor y ternura".
Más aún, Pan-América además de
poemas de esta prolífica escritora, publicó en sus páginas algunos cuentos de
María Carlota, como el referente a la navidad en Costa Rica: San Nicolás
se Multiplica, que narra cómo, por medio del oratorio de las monjas
salesianas y la generosidad de las exalumnas, San Nicolás se multiplicó para
traer regalos a los niños de escasos medios, que añoraban los juguetes en las
vitrinas en la época decembrina, que sus pobres padres no podían otorgarles. Y
este fue un tema, que María Carlota también destacaba en sus poemas, como el de
la Navidad Campesina, incluido en el capítulo 6.
Otras revistas culturales de la época, que
publicaron escritos y cartas de María Carlota Contreras de Falck, fueron la
revista La Voz de Atlántida (1941-1953) dirigida por la poeta
Paca Navas de Miralda y publicada en La Ceiba, la revista Atenea
(1944-1948), cuya directora Cristina Hernández de Gómez la publicaba en El
Progreso, Yoro.
Por su parte, el Grupo Ideas, del
que María Carlota formó parte, publicó desde 1970, la revista de letras
femeninas Ideas, en la que María Carlota colaboró con su obra
poética, como fue el caso en 1971 en el que, junto a otras poetas, María
Carlota publica el poema de su autoría: Flor de Amistad.
En su intensa actividad literaria, María
Carlota fue también colaboradora de la revista Mujer y Actualidad,
órgano de difusión de la Federación de Asociaciones Femeninas de Honduras
(FAFH). Esta revista, constituida en un foro de discusión de los problemas
sociales y de la mujer en particular, en su primer número en 1984 dedicó un
artículo a María Carlota, resaltando su trayectoria como uno de los
"Valores Femeninos Nacionales María Carlota de Falck". En este
destaca que "Doña Carlota es uno de los elementos más valiosos en la
actividad literaria hondureña. Su quehacer es Cuento, Teatro, Poesía, Ensayo y
Periodismo. En todos sus escritos proyecta una honda sensibilidad artística y
pone de manifiesto un acendrado pacifismo, así como su sensibilidad social, al
identificarse con los humildes de la patria. También es una ardiente defensora
de los derechos humanos y de la superación de la mujer. No pueden mencionarse
los valores culturales contemporáneos del país sin dar a María Carlota de Falck
el lugar que se merece como elemento destacado entre las personalidades
sobresalientes de Honduras".
Y en ese mismo número, Mujer y Actualidad,
publica un artículo de fondo de María Carlota sobre "La mujer
contemporánea", en el que la autora reconoce los derechos adquiridos por
la mujer en Honduras a través de una lucha permanente que aún no concluía en
los albores del siglo XXI. Así, señala, "la mujer enfrenta retos y
responsabilidades ante los que no puede ser indiferente como el creciente
armamentismo y sus funestas secuelas, el cuidado del medio ambiente, el combate
a la corrupción y las desigualdades sociales. Y referente a éstas últimas
señala la miseria, la ignorancia y la indefensión en que viven las mujeres del
campo y de las áreas marginales de las ciudades cuya lucha por la
supervivencia y la de su descendencia es inmensa". De ahí, concluye María
Carlota, "la urgente necesidad de solidaridad por parte de las mujeres que
gozan de mejores niveles de vida para ayudar a sus congéneres a salir de la
miseria".
Se sabe, además, por los registros del archivo
familiar, que María Carlota fue colaboradora y prensista de la revista Mujer
Salvadoreña y también participó en la revista La Costa Norte
(1926-1928) de intereses generales, editada en San Pedro Sula y dirigida por el
Lic. Francisco Ibarra Mayorga. (CONTINUARÁ)
(*) Fuente: Una Contreras no se rinde: La Historia de María Carlota Contreras de Falck, Guadalajara, Jalisco, México, 2025.


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