Contracorriente: HERNANDEZ Y EL “PROYECTO” CONTINUISTA (1)
Juan Ramón Martínez
Es falso lo declarado por Mel sobre las causas del cambio revolucionario de Roosevelt Hernández. Cuando fue a Venezuela ya tenía un largo tramo recorrido, había consolidado sus ambiciones; y descubierto que bajo la sombra de Mel, tenía posibilidades de participar en política y llegar a ser Presidente de Honduras. Cuando fue elegido Jefe del Estado Mayor Conjunto, ya participaba en “El Proyecto”. Es el nombre en clave del proceso para dominar a la oficialidad militar, controlar la formación académica y consolidar como eje de la misma, una modificación de la figura de Francisco Morazán, volviéndolo “socialista”, caudillo de los pobres. Para lograrlo solo tenía dos personas claves: Milton Benítez y el Lic. Alvarado. El medio, la “Catedra Morazánica”, que deformaron a Morazán, eliminando el rastro de sus antecedentes liberales para hacerlo socialista. A la fuerza. Convencidos así, los militares seguirán el “proyecto”. El engaño, la zanahoria era Morazán. Como Martí en boca de Fidel Castro.
Roosevelt Hernández nació en Choluteca en 1968. Hijo de Héctor Manuel Hernández y Doris Aguilar. Matrimonio muy especial: el padre era de menor altura que la madre. El padre compensaba sus incomodidades con una actitud despótica y machista con sus hijos. Exaltaba el deber, la fuerza y la disciplina, con una orientación carcelaria. Siendo pobres, no podía usar el éxito para disminuir su sentido de inferioridad. Animo a su hijo – de discreta estatura también -- para que se hiciera militar. Este desde el principio fue un hombre ambicioso, con elevados objetivos, los que en muchos casos, han ido más allá de sus posibilidades intelectuales. En su promoción no logro el primer lugar. Pero descubrió que en la sombra de quien lo ocupara, él podía ir subiendo, buscando objetivos y preparándose para triunfar, ocupando posiciones; y acumulando riquezas. Nunca dudó que estaba llamado a tener dinero.
Antes que Mel, su “héroe” fue Walter Amador Lacayo, brillante, estudioso, disciplinado e hijo menor de un militar, de gran vocación castrense. Esta amistad, le permitió resolver sus problemas económicos – nunca terminaba el mes, porque gastaba más de lo que ganaba – por medio de la asignación a destinos donde los oficiales reciben un pago adicional. En la pelea por los ascensos, algunos militares recurren a la “búsqueda” de los exámenes. Algunas “secretarias” son el recurso. En estas tareas – en las que Hernández se vio implicado inevitablemente – conoció la que sería su esposa la que, además de sus virtudes, tenía dos hijos de una relación anterior. Hernández, además de crónica iliquidez, agregó una nueva carga, porque resulto que cuando ascendió a capitán, ya era un oficial casado, con cuatro hijos para el que el sueldo era insuficiente. La obsesión heredada del padre por ser el primero y la ambición por el dinero, hicieron que Hernández desarrollara dos rutas: la pelea por los ascensos y la búsqueda de posiciones con plus. Para lograrlo, el único camino era el de los ascensos y la protección de Amador Lacayo.
Con mucha disciplina fue ascendiendo. Nunca supero a Amador Lacayo. Era su alter ego. Su “padre sustituto”. Además su “adversario” a vencer. Asignado a Choluteca como Comandante de Brigada, tuvo una reacción que se encuadra en el modelo psicológico que lo guía. Reacciono disgustado por la forma como distribuían los subsidios entre los pobres. Criticó, murmuró. Ello llegó a oídos de sus superiores que calificaron su conducta como inmadura, poco profesional. Moreno Coello, lo castigó. En vez de ascenderlo hacia el Estado Mayor, lo envían al Comando Central, con sede en Tegucigalpa. Hernández se deprimió. Pero aquí conoce a Muñoz Comandante del Primer de Batallón de Infantería, donde guardaba prisión Chimirre, una persona cercana a Mel. Su carrera, se reavivó.
Mel sabe identificar a los ambiciosos. Los descubre a la distancia. Los estudia y descubre lo que quieren; les ofrece satisfacción. Hernández se rindió ante Mel. Identifico los mismos enemigos, clasifico las dificultades del país, estudio y valoro las fuerzas amigas y enemigas. Concluyo que las posibilidades de Mel para preservar el poder por medio de Rixi Moncada eran altísimas. No creyó en las encuestas negativas. Confió en la intuición de Mel. Dentro de la promoción consolido el grupo “sureño”. Se confronto con quien había sido su protector: Amador Lacayo al que por primera logro superar políticamente. Era Jefe del Estado Mayor Conjunto y su alter ego, un “coronel sin destino”.
Lo llamo, le grito y lo amenazo. Estuvieron a punto de ir a los puños. Hernández, para humillarlo, le ofreció hacerlo general. Lo ascendió; pero lo dejo sin destino. Lo mando a su casa. (Continuara).
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Leyendo este tal escrito de Juan Ramon Martinez, advierto odio y una desmerusada actitud de menospreciar a un gran ser humano, como es el Gral. Hernandez Aguilar.
ResponderBorrar1. Le cuento y se lo daré tal y como tal usted escribe: El Gral. Hernández Aguilar es un militar de carrera y, en las promociones hay sobresalientes tanto en el ámbito militar, físico, académico pero, pretende usted enmarcar la carrera en esos tres puntos, olvidando el carácter, el humanismo, la empatía y otros; Hernández Aguilar creo fue siempre el tercer lugar pero, con esos valores bien cimentados.
2. Habla del padre del Hernández Aguilar diciendo era "de menor estatura", yo lo he visto a usted, es un enano, cabezón y tartajo.
3. Le cuento, en el ámbito militar, para los ascensos, siempre se estudia en grupo, cada uno tiene sus fortalezas y debilidades.
4. Le cuento que al leer su "escrito" me pareció escuchar el mismo zumbido que produce la serpiente cascabel con su cola, al referirse a la esposa de Hernández Aguilar, a todas luces determino que usted es un ser reptil.
5. La acción de Hernández Aguilar en el sur, es mas que admirable, no fue enviado al Comando de Operaciones Especiales y que usted llama Comando Central, fue enviado a su casa y posteriormente se le asigno en el COES.
6. Le cuento, Hernández Aguilar conoció a Muñoz en la Academia Militar, fue su antiguo y no, como escribe usted en su cuento, que lo conoció en el Primer Batallón
7. Le cuento, al ascender a Gral. Amador Lacayo fue asignado en la Universidad de Defensa de Honduras
8. Le cuento que, tanto su ardor como el de Wong Arevalo fue, que se les termino la mina que tenían por años en las FFAA, mina con el titulo de "ASESORES".
8. Le cuento que, este cuento continuara con la segunda parte de su cuento
Exelente mi respeto para mi general nested cascabel cabezón civilon se le dio su merecido ago Mia’s sus palabras gracias por defender a un gran ser humano envidia de estos tarifados sicarios de la verdad
BorrarExelente respuesta para ese cascabel cabezón de juan r Martinez
BorrarTambién pueden enviar sus comentarios a ed18conejo@gmail.com. gracias por la lectura.
BorrarProyecto continuista, era el del narcomarero juanchi y, que usted apoyo con su mutis sepulcral cómplice $$$$$$$$$$$$$ prohibido olvidar, asqueroso reptil
ResponderBorrarUsted cascabel de Juan Ramon, junto con el otro cabezón de Rodrigo Wong Arevalo, están empecinados en SUPRIMIR, ELIMINAR, UNDIR DESTRUIR, ASESINAR MEDIATICAMENTE al Gral. Hernandez Aguilar. Sepanlo, ustedes dos, están destinados al estercolero moral de la historia, por asquerosos meruseros
ResponderBorrarIncreíble a mis 58 y un poco más me he venido a dar cuenta porque no se le dio lengua a las cucarachas como este reptil de 6 cabezas, que fácil es tratar de denigrar la carrera, la moral y la solides de un soldado del tamaño del General Hernández Aguilar
ResponderBorrar.LE CUENTO QUE SUS COMENTARIOS DE ODIO Y TOTALMENTE ALEJADOS DE LA REALIDAD NO LE PICAN AL GENERAL HERNANDEZ AGUILAR MAS DE LO QUE LE PODRIA ARDER LA PICADA DE UNA CUCARACHA DE ALCANTARIA DE SU TAMAÑO.
LE CUENTO QUE LE GENERAL HERNANDEZ AGUILAR ES SOLIDO Y NO ES UNA CUCARACHA DE SU CLUACA PORQEU USTED TUBO QUE HABER SALIDO DE UNA CLUACA CACHIRECA SIN LUGAR A EQUIVOCACIONES.
LE CUENTO QUE NO LO VI CRITICANDO A LOS GENERALES AL SERVICIO DE JUANCHI, Y AUN NO LO HE LEIDO (NI CREO QUE PIERDA MI TIEMPO HACIENDOLO), ESCRIBIENDO ACERCA DE LA PROTECCION QUE SE LE ESTA DANDO A LA OTRA CUCARACHA DE LA MISMA CLUACA DE DONDE SALIO USTED.
LE CUENTO QUE ESTA HISTORIA CONTINUARA CUANDO CONTINUE USTED CON SU LENGA DE SIETE VÉRTEBRAS SOLTANTAN SU VENENO,
LE CUENTO QUE HAY NOS VEMOS, CUCARACHA DE CLUACA AZUL, NO NACIONALISTA,
LE CUENTO QUE USTED ES UNA CUCARACHA CACHIRECA.
LE CUENTO QUE SOY NACIONALISTA PERO JAMAS CACHIRECO NI CORRUPTO, NI NARCOTRAFICANTE NI JUANORLANDISTA.
También pueden enviar sus comentarios a ed18conejo@gmail.com. gracias por la lectura.
BorrarBueno pues no sabía porque Juan Ramón Martinez NUNCA habla en radio y televisión, Dios lo privó del privilegio que tienen otros más dignos que él. Derrama veneno por todos lados como cualquier reptil ultra VENENOSO. Dios Todopoderoso nos guarde de semejante enemigo.
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