Cosas del español (99): CHABACANO, PERO NO GROSERO
En los antiguos territorios coloniales, y como resultado de la convivencia entre las hablas locales y la lengua de los españoles, fue habitual la aparición de variedades criollas. En las islas filipinas, surgió el chabacano, resultado de la mezcla del español con elementos procedentes de diversas lenguas nativas, en especial dos del grupo malayopolinesio, el tagalo y el bisayo. Aproximadamente medio millón de personas en Luzón, Mindanao y otras islas del archipiélago hablan chabacano.
Esta lengua híbrida, en la que un sustrato
autóctono se superpuso el léxico castellano, nació de la convivencia de
españoles, filipinos y mexicanos -la administración española de Filipinas se
organizó desde el virreinato de Nueva España- en Zamboanga, ciudad fundada como
fortaleza militar en el siglo XVII. Su nombre resulta suficientemente
expresivo, era percibida por los colonos como una variedad vulgar del español.
A pesar de lo cual, el chabacano, en el siglo
XVIII, estaba ya diferenciado. Entre sus particularidades cabe reseñar la
transformación de la efe española en pe, lo que da lugar a voces como Pilipinas
(en lugar de Filipinas) o a la expresión por pavor
(en lugar de por favor). Existe el seseo (na tasa
por una taza) y, asimismo, se produce la aspiración de la jota,
que a veces alterna con la hache, por ejemplo, en la partícula negativa hende
o jende. También se aprecia alternancia entre la uve y la be. Se
escribe tanto chavacano como chabacano.
En lo morfológico, se recurre al uso de la
forma mga para marcar el plural por lo que el mga perro
equivale a ´los perros´. Como otras lenguas criollas, el chabacano no contempla
la distinción de género y solo se utiliza el artículo el (el
leche en lugar de la leche). Los verbos, que en infinito
pierden la r final, no se conjugan, y se utilizan partículas
independientes para expresar aspecto perfecto (ya) o progresivo (ta).
Así, ya anda significaría ´se marcho´, y ta akusta,
´estaba acostado´. Para el futuro es frecuente emplear ay. Ay
encontra yo con vos siempre, equivale a: ´Siempre te encontrare´. En lo
referente al orden sintáctico, lo habitual es «verbo + sujeto + objeto».
A partir de 1898, el chabacano fue
perdiendo terreno en favor del tagalo y del inglés, que se impuso de forma
mayoritaria como lengua de cultura a partir de la Segunda Guerra Mundial. Hoy existen
iniciativas encaminadas a preservarlo, tanto en el ámbito académico como en los
medios de comunicación. En algunos programas de televisión y radio se puede
escuchar, por ejemplo, Buenas diyas Zamboanga, uwi ostedes mi cansion,
que sería lo mismo que ´Buenos días, Zamboanga, oigan ustedes mi canción´.
También cabe la posibilidad de entretenerse recurriendo a la lectura de El
Diutay Principe, la célebre obra de Antoine de Saint-Exupéry. Traducida
por Jerome Herrera, que nos ofrece este comienzo en simple chabacano:
Una vez, cuando seis años lang yo, tiene yo un
libro acerca del vida de maga animal na monte cuando no hay pa allá tanto
gente. Maga Experiencia De Mio el nombre del libro y ya puede yo
allá mira un bien bonito retrato. Un retrato aquel de un grande culebra quien
ta traga un animal. Taqui el copia de aquel retrato.
(Fuente: Nunca lo hubiera dicho, Taurus, Madrid, Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española, págs., 248, 249 y 250).

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