LA REVUELTA DE 1954 ¿REIVINDICADORA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL O DE LA AMBICIÓN POLÍTICA PERSONAL?
Anales Históricos
-----
PARTE III
Patricia E. Castillo Canelas
El fundador de la
Cuyamel Fruit Co., Samuel Zemurray (1877-1961) se convirtió en el
hombre de negocios más poderoso de Honduras, a quien se conoció como “the
banana man”, él financió la campaña de Manuel Bonilla Chirinos en 1910 para que
éste llegara a la presidencia en 1912 y en retribución por el ¨favor”, Bonilla
le otorgo grandes concesiones. De igual manera, Zemurray lo hizo en 1919 con
Rafael Salvador López Gutiérrez. Y también con Vicente Tosta y Gregorio
Ferrera. En 1924 la United Fruit Co. financió a Tiburcio Carías
Andino, pero fue hasta 1933 que logró la presidencia y con su apoyó se mantuvo
en el poder… y la lista es larga.
Todas las
intervenciones que el Departamento de Estado de Estados Unidos en asuntos
internos de los países de la región, lo han justificado dizque para proteger
las empresas, el patrimonio y la vida de los ciudadanos norteamericanos
radicados en estos países. Ellos, en su creencia que es su destino apoderarse
por cualquier medio de los territorios de países vecinos del Sur han desestabilizando
sus débiles gobiernos para expandir su poderío (Destino Manifiesto); procuran
imponer su hegemonía en la región para evitar cualquier intervención europea en
América (Doctrina Monroe); pues consideran que América Latina y el Caribe
forman parte de su territorio y pueden manejar a estos gobiernos a su antojo
(Corolario Roosevelt, enmienda de la doctrina anterior). Imponen su voluntad al
negociar y pactar con los gobiernos regionales para mantener la paz, pero en
caso de cualquier alteración del orden público que genere violencia o amenaza a
sus intereses, están prestos a actuar por la fuerza para restablecer la paz en
la región (Doctrina del Gran Garrote).
a)
Tratado General de Paz y Amistad
Cuando en 1922 la región centroamericana
se vio nuevamente convulsa por las constantes invasiones y conflictos armados
entre las fuerzas militares de Honduras, El Salvador y Nicaragua, sus
representantes fueron convocados por el delegado del gobierno de Estados Unidos
a conferenciar en el buque Tacoma para resolver el conflicto entre las tres
repúblicas. Una serie de convenios, pactos y protocolos fueron firmados en
febrero de 1923, entre ellos este tratado el cual contenía veinte artículos,
siendo algunos de ellos la limitación de armamentos y efectivos militares en la
región, la preparación de proyectos de leyes electorales. Incluso se
comprometieron los representantes de estas repúblicas a no intervenir en
conflictos armados, en favor o en contra del gobierno vecino en conflicto[1].
En el artículo II, el departamento de
Estado dispuso e impuso que, si el orden constitucional se veía nuevamente
alterado por cualquier motivo, dicho gobierno de facto no sería reconocido por
ninguno de los gobiernos firmantes mientras no se restituyera el orden
constitucional, especialmente si el nuevo líder o algún miembro de sus familias
hubieran participado en las revueltas. Las negociaciones fueron presididas por Benjamín
Sumner Welles.
Con fecha 8 de abril de
1924 a las 6 p.m., el Secretario de Estado envió al Comisionado en República
Dominicana (B.S. Welles) el telegrama No.815.00/3077ª, en el cual solicitaba su
presencia en Honduras, especialmente en Tegucigalpa para que informe sobre las medidas que deban ser tomadas a fin de
lograr un arreglo que evite mayor derramamiento de sangre y destrucción de la
propiedad… se está dando órdenes a un
destructor para que zarpe inmediatamente de Guantánamo hacia Santo Domingo, a
fin de que conduzca a Ud. a Honduras… (f) Hughes [2].
En un nuevo envío
telegráfico supletorio del anterior con fecha 9 del mismo mes a las 4 p. m. se
le informa que… los generales que mandan
los varios ejércitos revolucionarios, de los cuales Tosta, Ferrera y Carías,
son los más importantes… este grupo domina actualmente toda la costa Norte y en
la mayor parte de la República y han estado sitiando a Tegucigalpa, por cuatro
semanas sin éxito alguno… En igual documento supletorio del 10 de abril se
le pidió que obre en estrecha cooperación
con el ministro Morales[3], quien ha conducido satisfactoriamente los
negocios de la legación en condiciones excesivamente penosas y difíciles… el
presidente ha designado a Ud. como su representante personal[4].
El interés del gobierno de los Estados Unidos, como ya se dijo, se orienta a defender los intereses y el patrimonio de las compañías norteamericanas establecidas fuera de su territorio. Y en este tratado de paz firmado el 7 de febrero en Washington, D.C. plantearon su posición para las elecciones de 1923, con el objetivo de mantener la paz, el orden, el progreso y el bienestar económico de los países vecinos de Estados Unidos[5].
b)
Pacto de Tiloarque
Documento firmado el 24 de
marzo de 1924 por medio del cual, los cuatro líderes más importantes de la
revuelta unificaron sus acciones a fin de derrocar al gobierno dictatorial. En
el mismo se estableció entre otros puntos: la designación del abogado Fausto
Domingo Dávila Bonilla (1858-1928) como presidente provisional (quien era
apoyado por la Cuyamel Fruit Co.) su gobierno tendría que convocar
elecciones de las máximas autoridades, convocar una Constituyente y reformar la
Carta Magna. Mientras Fausto Domingo era juramentado en su cargo, Tiburcio
Carías Andino asumió temporalmente el mando del Supremo.
También se negoció el reconocimiento de los jefes insurrectos y las zonas de acción en las cuales ejercían su mando[6]. En el mapa que a continuación se presenta, se detalla la forma en que el territorio nacional fue repartido entre los jefes de las fuerzas revolucionarias:
¦ Tiburcio Carías Andino como 1r jefe de
la revolución le correspondía la zona Central, además dirigiría los negocios
públicos temporalmente. Para él los departamentos de Tegucigalpa (hoy Francisco
Morazán), Comayagua, Olancho y Yoro (en color gris);
¦ Gregorio Ferrera 2º jefe de la revolución,
le correspondía la zona Sur occidental, los departamentos de Valle, La Paz,
Intibucá, Lempira (hoy Gracias), Copán y Ocotepeque (en color azul);
¦ La zona Norte le
correspondía a Vicente Tosta Carrasco como 3r jefe de la
revolución, los departamentos de Santa Bárbara, Cortes, Atlántida, Colón e
Islas de la Bahía (en color café), y
¦ Francisco Martínez Funes, el 4º jefe revolucionario
le correspondía la zona Sur oriental los departamentos de Choluteca y El
Paraíso (en color verde).
Con el objetivo de restablecer la paz del
pueblo y el orden constitucional, la conferencia se instaló el 23 de abril,
pero fue hasta el 3 de mayo de 1924 que se firmó el pacto definitivo. Las
partes en conflicto estamparon su firma ante los representantes de las
repúblicas centroamericanas y del comisionado de los Estados Unidos de América,
Benjamín Sumner Welles que también había participado en la conferencia de 1923.
Reunidos todos en el USS Milwaukee, anclado en el golfo de Fonseca en las
cercanías de Amapala.
El telegrama No.
815.00/3152 del 2 de mayo de 1924 enviado a las 3 p. m. por Welles al
Departamento de Estado informó que luego de una serie de reuniones con el
ministro Morales, miembros de la dictadura y los jefes revolucionarios se firmó
el pacto definitivo en Amapala y no en el
Milwaukee. En dicho pacto se “propuso” la elección de un presidente
provisional con libertad de elegir a los miembros de su gabinete, modificar la
Ley de Elecciones y convocar una Constituyente… todos estuvieron de acuerdo en
la elección de Vicente Tosta Carrasco como presidente provisional para el período del 30 de abril de 1924 al 1
de febrero de 1925. Firmaron el documento Alberto A. Rodríguez, Salvador
Aguirre, Roque J. López, F. López Padilla y como testigos, Sumner Welles,
Mariano Cruz, J.A. Urtecho, F. Martínez Suárez y P. Pérez Zeledón[8].
Tiburcio Carías Andino fue
nombrado Gobernador General y Gregorio Ferrera ocupó el Ministerio de Guerra y
Marina. Pero todos esos nombramientos
contravinieron lo estipulado en el artículo II del Tratado de Paz y Amistad
relativo al no reconocimiento de un nuevo gobierno mientras el orden
constitucional no se hubiera restablecido. Pues Carías, Tosta y Ferrera fueron
partícipes de las revueltas que alteraron el orden constitucional. El tratado
alcanzó la categoría de nulidad, aun así, fue ratificado posteriormente en todas sus partes.
Welles era de la opinión que lo ocurrido en Honduras, en parte había sido provocado por la intervención de ciertos intereses norteamericanos[9].
d)
Violación del suelo patrio
El gobierno de Estados
Unidos, no conforme con sobornar a los gobernantes de turno, de intervenir en
la política hondureña, y sembrar la cizaña entre los ambiciosos caudillos a
través de sus funcionarios, tuvo la desfachatez, por medio del enviado
plenipotenciario, Franklin E. Morales que, con el pretexto de proteger la vida
y los bienes de los ciudadanos norteamericanos, autorizar el desembarco de un
destacamento de marines en el territorio nacional. Situación de crisis que
ellos mismos habían contribuido a crear.
En La Ceiba, varios barcos
se habían anclado para resguardar los intereses de la Vaccaro Bros., los
soldados instalaron sus tiendas de campaña en la carretera a Mazapán (zona
franca) y desde allí realizaban patrullajes amenazantes[10].
También desembarcaron en el puerto de San Lorenzo, al sur de la capital, un
grupo de marines que se dirigieron hacia Tegucigalpa. Una vez en la ciudad se
apostaron en la embajada y en otros sitios aledaños, en el campo La Isla de
Comayagüela realizaban ejercicios militares.
Según Morales, la acción de
hacer desembarcar a los militares fue avalada por varios comerciantes
hondureños de alto perfil. Sin embargo, nunca se dio a conocer el nombre de
esos comerciantes[11].
Comerciantes que desde el inicio de las hostilidades salieron del país como lo
hizo el capitalista, político, banquero, prestamista, agente contratista,
minero, terrateniente, representante diplomático y funcionario público Santos Soto Rosales
(1850-1932), el compadre del General Vicente Tosta Carrasco pues él y su esposa
Camila de Jesús Midence Soto (1861-1959) fueron los padrinos de su hija Francisca
Julia Tosta Fiallos (1914-1951)[12].
Fueron muchas las voces de rechazo que se levantaron ante el infame acto. Varios intelectuales protestaron enérgicamente contra el ingreso de tropas norteamericanas a esta capital y pedimos al ministro Morales el inmediato retiro de dichas fuerzas del territorio[13]… Rafael Díaz Chávez del Partido Unionista Centroamericano, el 27 de marzo de ese año expresó que se proponían fusionarse en una sola República los cinco estados en que políticamente se divide hoy Centroamérica; para defender la integridad de su territorio; su independencia absoluta de cualquier nación extranjera[14]… Visitación Padilla también expresó… la voz unánime de los hondureños es la que se oye a la hora presente en el clamor desolado de la protesta, por la resistencia del señor Ministro de los Estados Unidos de que permanezcan sin motivo ninguno, su tropa de marinos armados en nuestra capital[15]…
ese cuerpo de soldados a esta capital, sin solicitud ni aprobación del Gobierno de la República, y, en consecuencia, lo considera como un acto de agravio a la soberanía e independencia del país… el gobierno excita atentamente a Vuestra Excelencia dar orden de que el expresado cuerpo de soldados se retire inmediatamente de esta capital y vuelva a la mayor brevedad posible, al barco de guerra de donde procede[16].
VI.
EL PUEBLO ANTE EL CONFLICTO
En este apartado nos centramos en la desgracia vivida por el pueblo durante la refriega reivindicadora del ´24. El Diario de Guerra de Mario Rivas[17] reporta los daños que sufrió la capital por la acción depredadora de las hordas revolucionarias que, en su eufórica llegada a Tegucigalpa, saquearon los comercios, quemaron edificios públicos y casas particulares. El edificio de Correos, el Almacén Nacional, la administración General de Rentas, los mercados San Isidro y Los Dolores sufrieron severos daños al igual que las tiendas de Francisco Siercke, Santos Soto, Quinchon León, Luís Soto... Los productos escasearon e incrementaron su precio, expone el diario. El maíz de 20 paso a 75 centavos; los huevos que antes costaban 3 centavos se conseguían a 20; los frijoles de 3 centavos a $2.50 la medida; el arroz de 20 subió a 60 centavos; la manteca que costaba 30 centavos la libra llego a costar $1.00; la leche no se conseguía por ningún lado. Y a varios comerciantes según su capacidad se les “solicitó” apoyo financiero para el mantenimiento de las tropas del gobierno.
Lo mismo ocurrió en otras ciudades donde llegaron los facciosos a apoderarse de las plazas. En La Ceiba, los revoltosos prendieron fuego a varios establecimientos comerciales al no encontrar armas, municiones ni aguardiente. Las calles estaban desiertas. Según relata el médico Eugenio Matute Canizales en su libro “Algunas sendas que caminé”, citado por Antonio Canelas[18], informa Matute Canizales que unos 300 efectivos se apostaron frente a la alcaldía y desde allí salieron las tropas por distintos rumbos de la ciudad.
Era su objetivo, además de la plaza, tomar el cuartel y el edificio de la aduana resguardadas por el gobernador político y comandante de armas de Atlántida Antonio Ramón Lagos, cuñado de López Gutiérrez. Continúa el relato informando que el 28 de febrero cortaron el fluido eléctrico, el combate duró varias horas, hubo miles de muertos, unos eran enterrados en fosa común, otros incinerados y otros aterrados frente al cementerio general, pero las calles seguían repletas de muertos.
La mayoría de los negocios afectados en aquella ciudad pertenecían a ciudadanos extranjeros como la casa comercial Laffite y Cía. de Jean Laffite; el almacén y refresquería Puerta del Sol de Balbino Piedrahita; el almacén de Manuel Toruño y el de Manuel Estévez y Cía.; la ferretería Honduras de Jacobo P. Munguía; algunas oficinas de la United Fruit Co. y oficinas bancarias; la fábrica de confites de E. Vandaux; el almacén y fábrica de camas y colchones de Luís A. Peé; el almacén de Pedro Devaux; el bar y refresquería El Sol de Ítalo Franquiñoni, el estudio fotográfico de Rafael Ugarte; Maderas Scott y Cía.; el cinematógrafo de Leoncio Solís; el almacén La Primavera de Bishara Y. Kawas; Mi Tienda de Hazim y Hazim y la ferretería Atlántida de Pizzati entre los muchos negocios destruidos. También en San Pedro Sula fue incendiada la fábrica de cigarrillos King Bee de Jorge Blanco y César Abud; el café Royal; la casa comercial C. J. Warren e igualmente varias casas particulares quedaron reducidas a cenizas.
Pero también los
guerrilleros que formaban parte de las tropas de asalto de ambos bandos
sufrieron lo suyo. Éstos solo contaban con un rifle Remington de mala calidad, un salveque (bolsa o morral)
para 50 tiros, carecían de cantimploras
para agua y comían lo que encontraban por el camino, pasaban varios días
con la misma ropa mojada, rota, lodosa, llevaban pañuelos al cuello con los
colores según el bando que representaban…
los heridos morían por falta de curación y se engusanaban[19].
En la fotografía
siguiente se aprecia la gran diferencia entre la vestimenta utilizada por los
reclutados y los jefes revolucionarios. Los primeros descalzos o con caites,
sombreros de paja, algunas cananas, mientras que los segundos vestían pantalón
kaki, botas de cuero, sombrero stetson copa alta, pistolas al cinto, rifles,
escuadras, machetes…
¿Por qué se dio
esta rebelión? ¿Por qué no hubo un traspaso pacífico del poder?
Al estudiar la historia hondureña comprendemos el porqué de las disputas armadas que se han generado bajo los ideales que conservadores y liberales han profesado a través del tiempo. Es importante también, conocer la trayectoria de las relaciones familiares de los involucrados, pues la política ha sido una dote heredada a los hijos que se ha fortalecido a través de las relaciones matrimoniales y de compadrazgo. Lo anterior se comprueba y se confirma al conocer datos como los que se exponen a continuación:
v que la esposa de
José Policarpo Bonilla Vásquez, Emma Sotera Gutiérrez Lardizábal era prima
hermana de Rafael Salvador López Gutiérrez;
v que Felipe
Bustillo fue abuelo de Manuel Bonilla Chirinos;
v que Juan Ángel
Arias Boquín, hijo y nieto de presidentes, se casó con Margarita Fiallos
Castellanos, nieta del presidente Victoriano Castellanos Cortés;
v que Ponciano
Leiva Madrid era suegro de Luís y Miguel Paz Baraona, mientras que su otro
hermano, Jacobo Francisco Paz Baraona se convirtió en consuegro de Gregorio
Ferrera González, pues su hijo Carlos Ferrera Padilla se casó con Musia
Georgina Paz Mendieta;
v que Santos Soto
Rosales y Vicente Tosta Carrasco eran compadres;
v que el abuelo materno de Policarpo Bonilla Vásquez (Manuel Emigdio Vásquez Alcántara) era el padre del General Domingo Vásquez Toruño (1846-1909) y por tanto éste su tío. Éste podría ser uno de los motivos por el cual cuando el presidente Ponciano Leiva le ordenó al comandante de armas de Tegucigalpa, el General Vásquez Toruño que encarcelara en la isla de Roatán a José Policarpo Bonilla, Miguel Rafael Dávila, Oquelí Bustillo y José María Reina en 1892, éste desobedeció tal orden, y así Bonilla Vásquez y sus partidarios pudieron salir del país rumbo a Nicaragua, donde organizaron una revuelta reivindicadora[20].
Esta historia es
un embrollo político que, bajo tales ideales y alianzas, estos personajes han
cambiado de bando según los intereses de momento manteniendo al país en
zozobra. Alimentados naturalmente por la ambición de controlar y mantener el
aparato estatal, de enriquecerse a costa de las arcas públicas y traficar con
las influencias que genera dicho poder. Esto lo hemos visto a lo largo de la
historia hondureña y los seguimos viendo y sufriendo, aún en el siglo XXI.
Estos caudillos, personajes autoritarios, militares y políticos ambiciosos
participaron en diversas contiendas eleccionarias, fueron funcionarios públicos
y alcanzaron la presidencia de una u otra forma (Carías, Tosta, Arias,
Bonilla). ¿Cómo? fueron favorecidos por el capital extranjero, adquirieron armas,
municiones y equipo de guerra. Sin importarles que el interés de estas empresas
era controlar los gobiernos, obtener beneficios y reportar ganancias a sus
accionistas.
¿Y Ferrera?, él
inició su militancia dentro del liberalismo desde 1907, participó activamente
en varias revueltas que le dieron acceso y ascenso dentro del aparato
gubernativo. Fue nacionalista y liberal según la época y los intereses de
momento. Se unió al movimiento revolucionario de 1924 para derrocar al gobierno
continuista de López Gutiérrez, apoyó al nacionalista Carías Andino e inició
otros levantamientos armados. Era un estratega militar y tenía mucha influencia
sobre una gran cantidad de individuos catalogados como “indos”. Él no fue
Presidente, pero ocupó varios cargos públicos. Las empresas transnacionales que
apoyaron a los gobiernos liberales y nacionalistas por igual, hicieron lo mismo
con los jefes revolucionarios.
Todos fueron
favorecidos con la adquisición de armas y el sostenimiento de sus tropas,
Ferrera fue uno de ellos. Incluso le fue otorgada una plantación bananera cuyo
producto era adquirido por la United Fruit Co.[21].
Pues bien, como se ha expuesto no solo en el desarrollo de este ensayo, sino en
toda la historia de Honduras, toda guerra, guerrilla, revuelta o lucha
reivindicadora promovida por políticos caudillos en su pretensión de alcanzar y
perpetuarse en el poder, lo único que han generado con su desmedida ambición es
muerte, desesperación y dolor.
Tales facciones son incapaces de negociar y buscan imponer su voluntad haciendo uso de todos los medios disponibles para alcanzar su objetivo y así han arrastrado al pueblo a luchas sangrientas e inútiles. Pues cada bando se cree dueño absoluto de la razón.
FUENTES CONSULTADAS
"Honduras,
registros parroquiales y diocesanos, 1633-1978," database with images, FamilySearch
(https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:2V4L-BZ7: 10 April 2020), Francisca
Julia Tosta Fiallos, 05 Mar 1927; citing Baptism, San Pablo, Siguatepeque,
Comayagua, Honduras, Arquidiócesis de Tegucigalpa (Catholic Church parishes,
Archdiocese of Tegucigalpa), Honduras;
FHL microfilm 004708489.
"Honduras matrimonios, 1800-1910",
database, FamilySearch
(https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:FL4P-RYP: 5 February 2020), Ricarda
Aguilar in entry for Francisco Martinez, 1891.
Agenda 2009. “El
Ferrocarril, a la espera del otro mar”.
Argueta, M. R.
(1989). Bananos y política: Samuel
Zemurray y la Cuyamel Fruit Company en Honduras. Tegucigalpa;
Universitaria.
--------------------
(2009). Tiburcio Carías. Anatomía de una
época. Tegucigalpa; Guaymuras.
Barahona, M.
(1989). La hegemonía de los Estados
Unidos en Honduras (1907-1932). Tegucigalpa; CEDOH.
Cáceres Lara, V.
(1992). Gobernantes de Honduras en el
siglo 20 (de Terencio Sierra a Vicente Tosta). Tegucigalpa; Litografía
López.
Canales, A. (1978). La evolución de la sociedad. Images
of mural LA EVOLUCIÓN de LA SOCIEDAD en el Auditorio …bing.com/images
UNAH. Tegucigalpa.
Candidatura presidencial Dr. Nazario
Soriano 1920-1924. La Nación.
Tegucigalpa 18 de febrero 1919.
Candidatura presidencial Dr. Policarpo
Bonilla 1924-1928. (26 agosto 1923). La Ceiba. La Bandera Nacional No. 29 año I.
Candidatura presidencial Gral. Rafael
López Gutiérrez. Images of CAMINO Real Crónicas de la Historia de Honduras.
Bing.com/images consultado en 2000.
Candidatura presidencial Gral. Tiburcio
Carías A. 1924-1928. (enero 1923). Sufragio
Libre. Tegucigalpa.
Candidatura presidencial Gral. Vicente
Tosta 1929-1933. Images of Camino real Crónicas de la Historia de Hond…https://3.bp.blogspot.com
Canelas Díaz, A.
(2008). La Ceiba sus raíces y su historia.
Tegucigalpa; BCH.
Castañeda S.,
G.A. (1925). El Congreso de 1924.
Tegucigalpa; imprenta El Sol.
Castillo C., P.
(2021). Colección de papeles sueltos u
hojas volantes como fuentes de investigación histórica local y regional
publicadas en Honduras durante el primer semestre del siglo XX.
Tegucigalpa; https://fdh.unah.edu.hn
Castillo C., P.
(2022). Ellas, en la otra parte de la
historia hondureña: 1824-1956. Tegucigalpa; colección Erandique.
Constitución de 1924 en la Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes, en https://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc4n108 consultado en enero 2023.
Constitución
Política (1904). En Constitución
de Honduras de 1894 | Biblioteca Virtual …https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/constitucion-de-honduras.. consultado en enero 2023.
Cronología de intervencionismo e
invasiones del imperio norteamericano en América Latina en https://www.juventud.psuv.org.ve/wpcontent/uploads/2010/07cronología-de consultado en marzo 2023
Departamento de Estado. (12 abril 1943). Esfuerzos de los
Estados Unidos y de las repúblicas centroamericanas para restablecer el
gobierno constitucional en Honduras. Boletín
de la Biblioteca y Archivo Nacionales, año III No. 5.
División política de Honduras (1906). https://www.xplorhonduras.com/division-politica-de-honduras.
Dodd., T. J. (2008). Tiburcio Carías Andino retrato de un líder político
hondureño. Teguciglpa: Instituto
Hondureño de Antropología e Historia.
Durón, R. (1904). La provincia de Tegucigalpa bajo el gobierno de Mallol, 1817-1821.
Tegucigalpa: Tip. Nacional.
Durón, R. (1990). Protesta del
gobierno provisional contra el desembarco de los marinos. En M. Mejía. Historia de Honduras t VI. Tegucigalpa; Universitaria.
El General Francisco Martínez Funes ha muerto. (4 julio
1943). Revista Ferrovía, San Pedro
Sula.
En las montañas del
Cuzco y Bañaderos murió el General Ferrera. (27 de junio de 1931). El
Atlántico, La Ceiba.
En vísperas de las elecciones. (15 octubre
1923). Nuevo Régimen #14 año I. San
Salvador.
Euraque, D.A.
(2001). El capitalismo de San Pedro Sula. La historia política hondureña
(1870-1972). Tegucigalpa: Guaymuras, 2ª edición.
------------------
(6-10 agosto 2018). Policarpo Bonilla
(1858-1926) luego de ejercer la presidencia de Honduras ¿Se convirtió el Dr.
Bonilla en el principal abanderado del capitalismo bananero norteamericano en
su época? Ponencia XIV Congreso Centroamericano de Historia,
Guatemala.
------------------
(febrero 1999). La construcción del mestizaje
y movimientos políticos en Honduras: los casos de los generales Manuel Bonilla,
Gregorio Ferrera y Tiburcio Carías Andino. Tegucigalpa; Revista Política del Ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras.
FDH #109. El Gral. Gregorio Ferrera asesinado con lujo de crueldad por los
DEMÓCRATAS liberales que hoy pretenden justificarse como mártires de la era de
paz que goza Honduras. Tela, Atlántida; tipografía Cálix.
FDH #133. Excitativa del General Carías para apoyar la
candidatura Paz Baraona-Quezada. Santa Bárbara, imprenta La Inmaculada.
FDH #195. Los hechos hablan. Copán; imprenta
Coyocutena.
FDH #44. Boletín de Guerra No. 2. Santa Rosa de
Copán; imprenta Hernández.
FDH #45. Boletín de
guerra No. 4. Los rojos mal apellidados
liberales en derrota. Santa Rosa de Copán; imprenta Moderna.
FDH #47. Boletín
de la Defensa Nacional No. 8. Comayagua
es evacuada por nuestras tropas como un plan estratégico y seguro. Tegucigalpa;
Tipografía Nacional.
FDH #49. Boletín
No. 9. Los bandoleros en precipitada fuga, son
perseguidos por las valientes columnas del General Cipriano Gómez… imprenta
Calderón, Tegucigalpa
FDH #9. ¿Creerán estos bárbaros en la inviolabilidad
de la vida humana? El cachurequismo o esclavismo en acción 5 años de terror.
Imprenta del Diario Moderno.
Fernández, J. J. (1919). La revolución de Oriente. Apuntes para la historia contemporánea
nacional. Tegucigalpa; Tipografía Nacional.
Franklin E. Morales - People - Department
History - Office of the … https://history.state.gov/departmenthistory/people/morales-franklin-e. consultado en febrero 2023.
Foote, W.W. (1989). Mini historia del General Manuel Bonilla y los sombreros negros. La
Ceiba, Honduras; talleres litográficos Briceño.
García, M. A. (1988). La imprenta en Honduras, 1828-1975.
Tegucigalpa; Universitaria.
General Francisco
Martínez Fúnes. crónicasdehonduras.blogspot.com.Hondurasbong.com/images.
General Gregorio Ferrera
González (1880-1931) en https://www.latribuna.hn/2019/09/14/general-greg...
Guerrilleros de Pancho
Villa pelearon a favor del indio Ferrera. (15 de febrero de 1969). El
Heraldo, San Pedro Sula, #579, año
LIV.
Guevara E., E. (2007) Honduras en el siglo XIX: su
historia socioeconómica 1839-1914. Tegucigalpa,
UPNFM.
Inestroza M., J.
E. (2019). General Gregorio Ferrera
(1880-1931). ¿Revolucionario indigenista o caudillo insurreccional de las
transnacionales bananeras de Honduras? Tegucigalpa; Multigráficos Flores,
S. de R. L.
Izaguirre, D.
(2017). En torno a los orígenes de los
partidos políticos en Honduras (1870-1911). Canadá; editorial Plumas.
Karl Sapper https://es.wikipedia.org/wiki/Karl_Sapper consultado en febrero
2023.
Krehm, W. (1949). Democracias
y tiranías en el Caribe. México, D.F.; Unión Democrática Centroamericana.
Las honras fúnebres.
(8 de agosto 1930). El Sol,
Tegucigalpa, año IV #1337.
Los Comisariatos.
Imaginación revista de narrativa. III
etapa No. 9. Tegucigalpa.
Luque, G. (1980).
Memorias de un soldado hondureño.
Impresora Hondureña t I.
Lyall, G. (1977). Report of the finacial and comercial
conditions in the Republic of Honduras for the fiscal year ended July 31st
1921-jun 1954. Cambridge https://worldcat.org/identities/np-lyall.
Martínez Funes, F. (7 junio 1925). Importantes declaraciones del
general Francisco Martínez Funes. Tegucigalpa; Revista Lux año I, No. 51.
---------------------- (diciembre 1969). La huelga de marzo de
1925 y mi actuación en ella. Anales del
Archivo Nacional No. 7, año III.
Mejía, M. (1990). Historia de Honduras t VI. Tegucigalpa;
Universitaria.
Memoria gráfica de Honduras
fotosantiguashonduras.blogspot.com
Morales, F. (15 septiembre 1939).
Telegrama No. 815.00/2624 del 11 de julio de 1923, 10 a. m. Boletín de la Biblioteca y Archivo
Nacionales. No.2 año I.
Murga Frassinetti. A. (1978). Enclave
y sociedad en Honduras. Tegucigalpa: Universitaria.
Murió el General
Tosta. (7 de agosto 1930) El Sol,
Tegucigalpa, año IV # 1336.
Oyuela, L. de. et. al (2003). Honduras. Sucesos del siglo XX t I. El
Salvador; Avanti gráfica S.A.
Pacto de Amapala. (12 abril 1943). Boletín de la Biblioteca y Archivo
Nacionales No.5 año III.
Paredes, L.
(1958). Drama político de Honduras.
México; editora Latinoamericana, S.A.
Paz Aguilar, E.
(11 febrero 2023). La
guerra civil de 1924 - Diario La Tribuna https://www.latribuna.hn/2023/02/11/la-guerra-civil-de-1924.
Portada acta de constitución The New York and Honduras Company.
(1879). New York; Stanford Library.
República de
Honduras (14 de octubre 1894). Constitución
Política de la República de Honduras decretada por la Asamblea Nacional
Constituyente y promulgada por el Poder Ejecutivo. Tegucigalpa; Tipografía
Nacional.
República de Honduras. (1 enero 1924). Mensaje dirigido al Congreso
Nacional en la inauguración de sus sesiones de 1924 por el General Don Rafael
López Gutiérrez presidente de la República de Honduras. Tegucigalpa;
Tipografía Nacional.
República de Honduras. (1 enero 1925).
Mensaje al Congreso Nacional en la
inauguración de sus sesiones por el señor General Don Vicente Tosta Presidente
provisional de la República de Honduras. Tegucigalpa; Tipo-litografía
Nacionales.
Rivas, M. (2004).
Diario de la guerra de Honduras 30 de
enero-30 de abril 1924. Tegucigalpa; Secretaría de Cultura, Artes y
Deportes
SEDENA https://sedena.gob.hn/historia-militar
Somoza V. F.
(1903). Reivindicación. Historia de la
guerra legitimista de Honduras en 1903. Tegucigalpa; Tipografía Nacional.
Soriano O., E.
(2009). 1924 Caudillos: entre la matanza
del pueblo y el poder. Tegucigalpa; Litografía López.
Toledo López, R.
(1930). La conferencia sobre asuntos
centroamericanos reunida en Washington el 4 de diciembre de 1922.
Comayagüela; Imp. el Sol.
Turcios, F. (1980). Boletín de la defensa nacional. Tegucigalpa; Guaymuras.
Universidad. (29 febrero 1884). El Universitario No. 25. Santa Rosa de Copán.
Valladares, P.
(1972). Hondureños ilustres en la pluma
de Paulino Valladares. Tegucigalpa; Presidencia de Honduras.
Valle, R. H. (1959). El periodismo en Honduras (notas para su
historia). Revista de Historia de América
#48.
William Edgard
Coleman Paredes (1890-1932) En https://www.findagrave.com/memorial/94462736/william_edgar_coleman.
[1] Raúl Toledo
López. (1930). La conferencia sobre
asuntos centroamericanos reunida en Washington el 4 de diciembre de 1922.
Comayagüela; imprenta El Sol.
[2] Departamento de Estado. (12 abril
1943). Esfuerzos de los Estados Unidos y de las repúblicas
centroamericanas para restablecer el gobierno constitucional en Honduras. Boletín de la Biblioteca y Archivo Nacionales,
año III No. 5, pág. 137.
[3] Franklin E. Morales (1884-1962) fue nombrado por el presidente
Warren Harding en octubre de 1921, presentó sus credenciales el 18 de enero de
1922 ante el gobierno de López Gutiérrez. Finalizó su misión el 2 de marzo de
1925. Franklin E. Morales
- People - Department History - Office of the …
https://history.state.gov/departmenthistory/people/morales-franklin-e. consultado en febrero 2023.
[4]Departamento de Estado ob. cit.
págs.137-141.
[5] Marvin
Barahona ob. cit. pág. 160.
[6] Víctor
Cáceres Lara. 1992). Gobernantes de
Honduras en el siglo 20 (de Terencio Sierra a Vicente Tosta). Tegucigalpa;
Litografía López. págs.294-296.
[7] Pacto de Amapala. (12 abril 1943).
Boletín de la Biblioteca y Archivo
Nacionales No.5 año III págs. 155-156
[8] Departamento
de Estado ob. cit. pág. 150.
[9] Marvin
Barahona ob. cit pág. 171
[10] Antonio
Canelas Díaz. (2008). La Ceiba sus raíces
y su historia. Tegucigalpa; BCH. pág. 191.
[11] Froylán
Turcios. (1980). Boletín de la defensa
nacional. Tegucigalpa; Guaymuras.
[12] "Honduras, registros
parroquiales y diocesanos, 1633-1978," database with images, FamilySearch
(https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:2V4L-BZ7: 10 April 2020), Francisca
Julia Tosta Fiallos, 05 Mar 1927; citing Baptism, San Pablo, Siguatepeque,
Comayagua, Honduras, Arquidiócesis de Tegucigalpa (Catholic Church parishes,
Archdiocese of Tegucigalpa), Honduras; FHL microfilm 004708489.
[13] Froylan Turcios ob. cit. pág.
53.
[14] Ibid pág.
91.
[15] Ibid pág.
101.
[16] Rómulo E. Durón. (1990). Protesta
del gobierno provisional contra el desembarco de los marinos. En Medardo Mejía. Historia de Honduras t VI. pág. 242-243.
Tegucigalpa; Universitaria.
[17] Mario
Rivas. (2004). Diario de la guerra de
Honduras 30 de enero – 30 de abril 1924. Tegucigalpa; Secretaría de
Cultura, Artes y Deportes
[18] Antonio Canelas
Díaz ob. cit. pág. 192.
[19] Gonzalo
Luque. (1980). Memorias de un soldado
hondureño. Impresora Hondureña t I. pág. 67
[20] Darío
Izaguirre. (2017). En torno a los
orígenes de los partidos políticos en Honduras (1870-1911). Canadá;
editorial Plumas.
[21] Mario
Argueta. (1989). Bananos y política:
Samuel Zemurray y la Cuyamel Fruit Company en Honduras. Tegucigalpa;
Universitaria.






Comentarios
Publicar un comentario